
Texto por: Ricardo Arriagada Gómez
La historia de Amy Winehouse con solo 27 años en sí, fue una intensa vida que tuvo sus alcances en la gloria y en el hundimiento, siendo una de las pérdidas más lamentables en la década pasada para una artista que tenía mucho con contar. En 2015 con el documental «AMY» de Asif Kapadia, fue el primer acercamiento de la cantante y su historia dentro del mundo del cine con reconocimientos como un Premio Oscar, un Grammy y más. Este año, llega la ocasión de una Biopic.
Sam Taylor-Johnson tomó el mando en dirección para llevar en imágenes las escrituras del guion de Matt Greenhalgh, recogiendo puntos específicos de la estrella del Soul y Rhythm & Blues. Lo que había que tomar en cuenta en cuenta también es el enorme peso de ser una película convencional y generar el impacto preciso, además de la presencia de Marisa Abela como protagonista, siendo una actriz que va en alza de a poco y que ésta es su prueba de fuego.
Como es evidente, nos adentramos en Amy Jade Winehouse en sus comienzos en la música en el norte de Londres, apoyada especialmente por su padre Mitchel (Eddie Marsan) y su abuela Cynthia (Lesley Manville), mostrando su carácter desde siempre con las cosas que quiere y lo que no. En su universo, veremos su éxito, sus adicciones y por sobre todo, cómo cambió su vida al conocer a su pareja Blake (Jack O’ Connell) para su creatividad y a su vez, tener un juego en el amor muy dañino. Juliet Cowan completa el elenco interpretando a Janis Winehouse, madre de Amy.

Partiendo con lo positivo, la propia música de la artista emociona cuando aparece, y Marisa da su esfuerzo en ocupar su voz e imitar el timbre adecuado, siendo llamativo al igual que su naturalidad en los estados sensibles y furiosos de Amy. Se destaca la gran actuación de O’ Connell y de Manville para crear ese equilibrio entre los diferentes tipos de amor y dolores. Los aspectos en contra son muchos y desordenan las intenciones de valor para el film, que es esa sensación de pasión que no se siente entre la performance escenográfica con el fuerte del personaje en las escenas dramáticas, aparte que solo toma algunos momentos en vivo en vez de apreciar su vínculo musical en más ocasiones, dejando en bandeja poca variedad de su vida que -muy posiblemente la mayoría de la gente- se sabe sin entrar en detalles. Otra observación importante es que, en su producción completa, la película parecer ser hecha más para Televisión que para ser espiritualmente un estreno estelar de cine.
Una artista excepcional que, con su luz artística no aparece representada como tal en el trabajo de Taylor-Johnson, desperdiciando algo monumental obstruyendo justamente lo que esa brillante luz no aparece en el cien por ciento. Este nuevo estreno ya está disponible en cines de todo el país a distribución de Andes Films.





















0 Comments