Texto por: Hugo Hinojosa

Fotografías: Daniel Sáez

En la memoria del público chileno quedan los recuerdos de festivales como Maquinaria o Santiago Gets Louder. Y aunque aún tenemos Lollapalooza o Primavera Fauna, se extrañaba un acercamiento más directo al Hard Rock, o sonidos más noventeros y dosmileros como el Nü metal, el Grunge o el Rock Alternativo. Justamente, esta es la apuesta de Milenia Fest, nuevo festival que decidió presentar una parrilla variada, en parte nostálgica, para saciar el gusto del público rockero nacional. Un día completamente despejado fue el ambiente idóneo para esta versión inicial, realizada en Espacio Riesco. Quizás este es uno de los primeros aspectos a mejorar para su (esperemos) segunda versión, dada su lejanía, además de no ser un recinto que cuente con todas las comodidades requeridas para un formato festival.

No obstante, desde temprano la jornada prometía un mix musical centrado en el Rock en distintas vertientes, principalmente de sonidos de los 2000’s y que no falló en su propuesta. Lamentablemente, como suele ocurrir, las bandas chilenas, independiente de su gran calidad, quedan relegadas a abrir el espectáculo, siendo ubicadas en horarios que no permiten que alcancen un público masivo. Este es otro aspecto que no solo este, sino otros festivales deberían considerar como un elemento de relevancia. Fue así que el show comenzó temprano con bandas como Sien en tu sien, A New Dawn, Chaos Magic o Sinkarma

All Tomorrows

Ya cercanos a las tres de la tarde, pudimos apreciar parte del espectáculo de All tomorrows, una de las bandas más relevantes del metal moderno en el país. Trabajando con su precisión habitual, acompañado de un sonido demoledor, descargaron toda su rabia en el escenario 2, en un set acotado, pero que les permitió mostrar parte de su catálogo, como la nueva «Ancient spectres», primer adelanto de lo que será su próximo disco, así como clásicos como «Dajjal», de su primer álbum «Opillion» (2011)

Frank White Canvas

Sin pausas de por medio, gracias a unos de los puntos altos del festival, su puntualidad, salió a escena Frank White canvas, una de las agrupaciones chilenas con mayor proyección internacional, y que deseamos tengan un mayor alcance de público. Uno de los elementos que más resalta es la potencia que logran siendo solo un dúo, y que más allá de los samples o apoyos que tengan detrás, no logran desviar la atención de su fuerza habitual como dupla. Ante ello, el público solo tuvo una inmediata respuesta positiva, coreando y moviendo sus manos al ritmo de la música. En ese sentido, fue una presentación breve pero concisa, donde recorrieron parte de su corta discografía, lanzando grandes canciones como «Secret garden», «Hiding away» o «Sleep, work, eat», y mostrándolas como lo que son: más que una promesa, una confirmación.

Rama

Siguiendo la tónica de puntualidad, salió a escena Rama, quienes desplegaron un show de gran energía. A estas alturas, ya no es novedad la calidad en vivo de la banda, pero siempre es un gusto ver como despliegan su fuerza, acompañada de un sonido potente y moderno, cruzado por letras emotivas y directas. A pesar del calor que abrasaba aquel momento, el público saltó y cabeceó cada canción, incitando a que Sebastián Cáceres, su vocalista, se abalanzara hacia la reja y cantara encima de la gente, logrando uno de los mejores momentos vividos en el escenario 2. Su set, al igual que los otros de esta primera etapa del festival, fue bastante corto, pero permitió escuchar parte de sus tres discos, representado en himnos como «Imposibles» o «Cobardes».

Gufi

Ya cerrando la sección nacional, el siguiente fue el turno para el Pop Punk de Gufi, quienes con su sonido melódico y muy influenciado por bandas como blink-182, era el número apropiado para una tarde de gran sol, ya pasadas las cuatro de la tarde. Es innegable que la banda tiene un público que creció con ellos, y eso se vio reflejado en una audiencia que acompañó coreando algunas de sus canciones, como «Solo dios lo sabe» o «Bar de René». Obviamente, el peak de la presentación estuvo en clásicos como «Paul», emblema de la adolescencia onanista. También hubo tiempo para el homenaje a un amigo fallecido, cerrando de gran forma su show con el hit «Por ella».

Nonpoint

A las cinco en punto se dio inicio al bloque internacional con Nonpoint siendo el primer show extranjero de la jornada, presentándose en el escenario 2. La banda, sin ser de los grandes nombres del Nü Metal, si carga con una fanaticada que los esperaba hace mucho tiempo, además de un prestigio ganado en el transcurso de los años. Esto se notó en una presentación que fue de las más sólidas de toda la jornada. Ataviados completamente de rojo, la agrupación salió con todo, desplegando su arsenal agresivo de sonido dos mil en su inicio con «Victim». De inmediato, la violencia y la adrenalina se tomaron la cancha, generando los primeros (y probablemente únicos) moshpit de la jornada. También hubo espacio para gritos de “Chi chi chi, le le le” por parte de Elias Soriano, carismático frontman. Del mismo modo, la misma banda bromea al presentarse como Korn, causando risas entre los/as asistentes. Por supuesto, al ser su primera vez en Chile, hubo promesas de regresar con un show más extenso y más canciones, pero eso no fue impedimento para realizar una presentación redonda (aunque en el otro escenario la opinión no fue la misma), cruzada por bombas como «What a day», «Chaos and earthquakes», y cerrando con uno de los temas conocidos por el videojuego de la WWE, «Bullet with a name».

Steel Panther

Como si se tratará de un DJ ecléctico, la continuación del festival no podía estar más distanciada de lo hecho por Nonpoint. Es que la fiesta Glam fue imposible de evadir con el debut en Chile de Steel Panther, una banda que en términos coloquiales era el “chancho en misa” de la jornada, pero que tenía un público impaciente por verles en acción. La presentación partió con todo con «Eyes of the panther», una declaración de principios para la audiencia, que ya en su segundo tema tenía a todo el mundo saltando (o riendo). Y es que la presentación se movió entre dos veredas: fiesta Glam Metal / Hard Rock y chistes constantes, los que ocuparon gran parte de su espectáculo. Ya en la primera intervención de Satchel, su guitarrista, quiso dar cuenta de habilidades con el español, y leyendo de su mano dijo “Ánimos Pinochet”, sacando carcajadas y pifias por partes iguales. El chiste continuó al presentar a Michael Starr, vocalista de la agrupación, como “Pito chiquito”. Las bromas fueron aún más lejos, al punto de un humor negrísimo, al nombrar al baterista Stix Zadinia, como el más grande imitador de Rick Allen, emblemático hombre tras los tarros de Def Leppard, quien perdió un brazo en un accidente de auto.  Los acordes de «Photograph», mientras Zadinia simulaba tocar no teniendo un miembro, causaron las risas culposas del público. Del mismo modo, un aparente problema de micrófono derivó en una hilarante imitación de Ozzy Osbourne (que en el chiste sería un homenaje a Randy Rhoads) e interpretar Crazy train. Como todo show de Glam Metal, también hubo solicitudes a las chicas presentes de que mostraron sus senos, ante lo cual una chica accedió mostrando sus pechos al aire.

Luego vendría la “romántica” balada «Community property» y «Death to all but metal», para terminar con «Gloryhole», que fue el cierre de una presentación llena de Heavy metal y muchas risas. Es de destacar que en un contexto actual tan afín a la “Cultura de la cancelación”, un espectáculo como el de Steel Panther pueda salir adelante. El público entró totalmente en su juego paródico, e incluso se vio a muchas mujeres con carteles insinuándose a la banda, como si se tratará de plena efervescencia Glam de los ochentas. Claramente, fueron de los grandes triunfadores del festival.

Alien Ant Farm

Esa rareza que fue la presentación anterior, dio pie al regreso al sonido dos mil, con la salida de Alien Ant Farm quienes trajeron de vuelta lo que había sido hasta el momento el festival. Su salida no dejo de ser curioso, al ser precedida por la ranchera «Volver, volver» de Vicente Fernández, que no sabemos si leerla como un gusto de la banda, o de esas clásicas lecturas erradas del mundo latino hechas en Estados unidos (pensando que todo es como México). Más allá de eso, de inmediato hubo interacción inmediata con el público al abrir con «Courage». También hubo diálogos directos en español, como cuando se presentó el clásico «Movies», y preguntar «¿te gustan películas?» antes de hacer unos de los favoritos de la audiencia. La presentación no solo se centró en el Rock Alternativo, sino también incluyeron hasta reggae, permitiendo un sonido variado, permitiendo escuchar gran parte de su discografía en canciones como «Glow», «What feel is mine» y «Stick and stones». Como era de esperarse el cierre fue con su recordado cover de «Smooth Criminal». Como elemento extra, se destaca que parte de la banda se quedara después de su show saludando a los y las fans en el escenario, sacándose fotos y firmando todo lo que le pusieran delante.

Candlebox

Una radioemisora tocando canciones de Alice in Chains, Pearl Jam, Soundgarden, Nirvana, entre otras, fue la introducción de Candlebox, banda de Seattle que se encuentra en el país celebrando sus 30 años. Su entrada con «Don’t you»,  de su álbum homónimo de 1993, fue como un viaje en el tiempo, destacando por ese sonido tan característico del Grunge, lleno de melancolía encapsulada en riffs y ruido. Su segundo tema «Changes», en palabras de su vocalista fue influenciada por el consumo de hongos, construyendo un ambiente lisérgico, pero intenso, a la que le siguió «Blossom», primera balada de la tarde noche. Los treinta años no pasan en vano, y se mostraron como una banda de ejecución sólida, con un trabajo impecable de Kevin Martin en la voz. Obviamente, su set no estuvo solo centrado en la nostalgia, interpretando canciones de su último lanzamiento, «The long goodbye» de este año, como «Cellphone Jesus» o «Dissapearing in airports», corte que le da nombre a su álbum de 2016. Su cierre fue de gran emotividad, primero con «Far Behind», que fue dedicada a todos los grandes mártires de la escena Grunge, como Layne Staley, Kurt Cobain, Scott Weiland o Chris Cornell, en otros, y concluyendo en una épica interpretación de «You», en lo que es la primera de varias presentaciones que tendrán en el país.

Evanescence

Milenia Fest iba llegando a su fin, y a las 10 de la noche, luego de una hora de espera para alistar su presentación, salió a escena Evanescence, banda que era esperada ampliamente por la audiencia, que abarrotaba el escenario principal. Su inicio fue una carta de presentación de lo que vendría ser su espectáculo: sonido impecable y visuales de gran calidad. Así abrió «Broken Pieces Shine», de «The bitter pill» (2021), con una Amy Lee demostrando un gran momento vocal, acompañado de una intensidad y fuerza escénica que se devoraba el escenario. Ya en su tercer tema, cae uno de los primeros grandes golpes de la noche, con «Going under»¸ que fue coreada a todo pulmón. Pero la banda tiene catálogo de sobra para encantar. Será en «Call me when you’re sober», con el inicio de Lee tras el piano, en donde la audiencia terminó de caer rendida ante la puesta en escena de la banda, que además fue complementada por las guitarras afiladas Tim McCord y Troy McLawhorn, la gran presencia de Emma Anzai en el bajo, y un solídisimo Will Hunt en la batería, en un espectáculo que, en términos de calidad sonora, superó por lejos las otras presentaciones de la jornada.

Obviamente, luego de un extenso set de casi 17 canciones, el cierre vendría de la mano de sus dos grandes éxitos, la monumental balada «My immortal», que sobrecogió a todos y todas las presentes, y «Bring me back to life», terminando por lo alto un festival, que, aunque con sus bemoles se prospecta como una de las grandes apuestas para los años venideros. Esperemos que solo siga creciendo y trayendo grandes bandas a tierras chilenas.

Puedes ver nuestra galería completa de este festival aquí.


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