
Álbum: «WIRED»
Artista: Basement
Género(s): Post-Hardcore / Rock Alternativo
Año: 2026
Texto por: Franco Zurita
Basement podría considerarse una especie de banda de culto dentro de la escena hardcore punk DIY del Reino Unido. Y pareciera una exageración, pero tras su irrupción el 2011 con “I Wish I Could Stay Here”, la banda ha logrado mantenerse en el inconsciente colectivo de toda una generación entre ires, venires y trabajos magistrales que han marcado toda su carrera. Este 2026, tras ocho años de silencio, sumado al impacto en redes sociales de “Covet” y “Are You The One”, clásicos indiscutidos de la banda, vuelven a la carga con “WIRED”, su quinto trabajo musical.
Dicho esto, pareciera ser que existió un tipo de presión en este retorno, sin embargo, hay una sensación de libertad absoluta a lo largo de todo este trabajo. Hay una coherencia y cohesión en todo el armazón musical, recuperando un sonido más crudo, maduro y por supuesto, siempre honesto.
Si bien no existen mayores sorpresas, cada canción tiene algo envolvente que logra sumergirte, aunque sea a ratos, en sus distintas sensaciones. Hay melodías amigables ligadas al pop punk como “The Way I Feel” o “Time Master” por supuesto, destilando toda esa onda indie propia de su estilo, en donde la banda camina con soltura sobre estructuras dinámicas exorcizando la ansiedad cotidiana, el autoengaño y el peso de seguir viviendo. “Embrace” y “Broken By Design” por su lado, nos sitúan en atmósferas abrasantes un tanto melancólicas y llenas de ensueño. Acá la instrumentación se asienta entre capas difusas en medio de letras que abordan la resignación, las heridas personales y la reconfortante comodidad que se encuentra en la tristeza. “Deadweigth” erosiona ralentizando el tempo en cada uno de sus coros envolviéndonos en un hipnótico vaivén, jugando un poco con nuestra percepción motriz totalmente inducidos en un estado casi letárgico. La fuerza radica en cortes como “Server” o “WIRED” quienes irrumpen para tensionar la nostalgia con la rabia y la sensibilidad característica de los británicos. Dos desahogos eléctricos que se enfrentan cara a cara a esa sensación de vacío emocional y la imposibilidad de reprimir nuestros sentimientos.
Casi nunca me detengo en datos técnicos porque siento que la gracia de las reseñas, son entregar una percepción más profunda y personal del trabajo, más allá de las comparaciones que se puedan hacer con trabajos anteriores u observaciones más metódicas (igual cada uno tiene su propia fórmula). Sin embargo, investigando un poco, y comprendiendo que detrás de la producción está John Congleton, reconocido por trabajar con St. Vincent, Phoebe Bridgers y Mogwai, se entiende de mejor manera esa dimensión nostálgica y envolvente en la se desarrolla “WIRED”, entendiendo a la perfección el uso de recursos como si de un pintor se tratase. Porque logra pincelar, añadir texturas y profundidad intensificando la distorsión de las guitarras, aplicando ecos instrumentales y vocales haciendo que cada elemento logre dar con esa expresión emotiva que recorre todo el disco.
En definitiva, “WIRED” se consolida como el retrato de una banda que aprendió a envejecer con gracia transformando las cicatrices del pasado en su mayor fortaleza. Lejos de buscar fórmulas artificiales o complacer expectativas, los británicos firman su regreso con madurez canalizando su energía y talento de manera brillante entregándonos un álbum melancólico, honesto e inmersivo y que reafirma ese “estatus” de culto que los mantiene como una de las grandes bandas de la escena alternativa del hardcore independiente.





















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