
Entrevista por: Vanessa Pérez
En un contexto en el que las redes parecen inundarnos de estímulos y saturarnos de información, también funcionan como un espacio inesperado para el descubrimiento. Entre el scroll compulsivo que ya es rutinario, emergen artistas independientes que encuentran ahí un espacio, muchas veces el único, para compartir su música con el mundo.
Desde ese lugar, Patricio Alvarado, cantautor chileno, ha logrado encontrarse con miles de personas alrededor del mundo gracias a videos virales en TikTok que transportan sus canciones y su universo. Pero más allá de ese instante fugaz en el que una canción aparece y nos detiene, Patricio Alvarado es mucho más que momentos virales. Es un artista que habita su obra con sensibilidad, moviéndose entre géneros y construyendo una identidad marcada por la poesía, la memoria y las emociones.
Con motivo de su nuevo lanzamiento en colaboración con Yorka: “Detrás del eclipse”. Conversamos con él para profundizar en el origen de la canción, su proceso creativo y la historia potente que la atraviesa.
01. Estamos celebrando tu nuevo lanzamiento “Detrás del eclipse”. ¡Felicitaciones! Me encantó la canción. ¿Qué nos puedes contar sobre esta colaboración con Yorka y el proceso creativo detrás de este tema?
PA: Esta canción la escribí como homenaje a mi amigo y artista chileno Cristóbal Varela Salas. Es una elegía a él. Él falleció en el 2020 combatiendo los incendios forestales en la provincia de Córdoba, en Argentina. Fue una muerte muy trágica. Él era muy joven, tenía solamente 34 años, y fue un impacto muy grande para todos los que quisimos y queremos a Cristóbal.
Fue una manera quizás de lidiar con el duelo, con el hecho de que no iba a poder verlo más. Pero la canción no quiso ser sobre su muerte. Quizás esto de que Cristóbal se va detrás del eclipse, tiene la intención de ser como una mención a la muerte, pero la canción es más sobre su vida, su creatividad, su ternura, su vínculo con el arte, su amistad conmigo y con otras personas que también vivimos con él.
Bueno, era mi amigo, pero en la canción yo lo llamo hermano. Hay otras personas involucradas: éramos todos los que vivíamos durante muchos años en el edificio de la Confitería del Molino, que es un edificio muy característico de Buenos Aires, Argentina. Y en ese lugar vivimos muchísimas aventuras: hicimos teatro, hicimos música. Es un homenaje a ese tiempo, a él y al rol que cumplía dentro de ese grupo de personas.
Después, con Yorka nos conocimos hace poquito más de un año en Fluvial, nos encontramos de manera natural en algunas situaciones y rápidamente hicimos buena onda, y nos hicimos amigos. Con un poquito de tiempo descubrimos que era buena idea sacar una canción juntos. Ellas revisaron mis canciones inéditas, y les gustó esta canción. No conocían el contexto, pero cuando lo conocieron les pareció todavía más potente el mensaje y decidimos grabarla.
Después, la producción de la canción, la mezcla y el mastering son de mi hermano Renato Alvarado, con quien empecé a trabajar hace algunos lanzamientos. Y la producción es de Pablo Reyes.
02. Se siente ese contraste entre la melancolía de la letra y el tono más dulce que aportan las voces de Yorka, además en un sonido poco habitual para ellas. ¿Cómo definirías el género y la identidad sonora de la canción?
PA: A nivel de género estamos claramente en el jazz, con cierto influjo del soul. Yo creo que mis canciones cada vez van más hacia ese lado. Igual siempre queda algo del folk en mi música, y creo que no se va a ir nunca, pero sí estoy cada vez más entrando en ese territorio.
Está bastante jazzística ya desde la composición, y los arreglos acompañan eso. A mí me pone contento porque el jazz es uno de los géneros que siempre me acompañó desde que era muy chico. Siempre estuvo en mi música, pero hoy claramente toma más protagonismo. También hay una zona donde esto se une con el gusto de Yorka, que no son propiamente jazz pero sí tienen influencias o sofisticaciones jazzísticas.

03. Considerando que es una canción que nace del duelo pero también del homenaje y tiene tantas imágenes poéticas. ¿Cómo fue escribirla y encontrar ese equilibrio entre el dolor y lo hermoso del recuerdo?
PA: Aunque la tristeza es el telón de fondo, esta canción es una elegía. Entonces mi intención fue resaltar la vida y la figura de Cristóbal. El proceso de composición no fue abundar en el dolor, sino ponerme en la tarea bonita de resaltar todo lo mejor de él e inmortalizarlo de esa forma, que absolutamente se lo merece.
No hay mucha contradicción ahí. La pena está de fondo, y conviven los dos sentimientos: el orgullo por este amigo, este héroe medioambiental, y la pena de haberlo perdido.Yo quería que la canción fuera épica, y pienso que lo logré.
Hay varias cosas en las que me inspiré, pero sobre todo un poema que Cortázar le escribió al Che Guevara. De ahí tomo un poco esa relación de amigo, hermano, aventurero.
04. Por otro lado, tu música se ha vuelto viral en TikTok. ¿Cómo ha sido tu experiencia con las redes y qué ha significado esa exposición para tu proyecto?
PA: Yo amo TikTok. TikTok me salvó la vida. Puede sonar exagerado, pero es verdad.
Yo tenía mi primer disco, “Viaje oscuro”, y lo fui aplazando. Lo podría haber lanzado en 2019, pero no lo hice por el estallido social. Después vino la pandemia y lo retrasé aún más. Finalmente lo lancé en 2020.
Ahí entendí que la manera más accesible de difundir música era a través de redes sociales. Yo no tenía redes, no me gustaban, tenía una opinión negativa. Siempre fui más análogo: del teatro, de la música en vivo. Pero empecé a entender cómo funcionaban, y descubrí TikTok. Yo le digo “la tele del pueblo”. Es audiovisual como la televisión, pero hecha por todos.
Ahí empecé a crear contenido y a llegar a gente en toda Latinoamérica, en España y más allá. Mi música empezó a resonar: primero con algunas personas, luego cientos, luego miles. Mi proyecto sigue siendo pequeño, pero tener entre 10 mil y 20 mil oyentes mensuales es mucha gente. Y todo ha sido 100% orgánico. Han aparecido fans, personas interesadas en mi música, en mis historias, y eso me encanta.
05. Para cerrar me gustaría saber ¿Cómo ha sido tu experiencia en la escena musical chilena y qué desafíos has enfrentado como artista independiente?
PA: Hasta principios de 2025 vivía en Argentina, en Buenos Aires, donde estuve casi 20 años. Pero siempre me sentí muy vinculado a la música chilena, incluso viviendo afuera. Todo lo que pasó desde los 2000 con artistas independientes fue muy importante para mí.
También tengo una conexión fuerte con Argentina, que es una capital cultural muy potente, y ahí aprendí mucho. Pero ahora recién me estoy vinculando más directamente con la escena chilena. Primero fue con Yorka, de manera muy natural. Me interesa mucho lo que están haciendo artistas como Cristóbal Gacitúa, Seba Alfaro, Max Tupper, Vicente Cifuentes, y los artistas de sellos como Uva Robot. Siento que hay una escena muy viva, con un vuelo artístico increíble.
“Detrás del Eclipse” de Patricio Alvarado está disponible en todas las plataformas.





















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