
Entrevista por Vanessa Pérez
El rock venezolano siempre ha ocupado un espacio cultural profundamente importante dentro del país. Aunque los géneros caribeños lograron cruzar fronteras con mayor rapidez, para el pueblo venezolano los festivales grandes y pequeños siempre tuvieron una fuerte presencia del rock. Un rock, además, inevitablemente influenciado por escenas latinoamericanas como la chilena, argentina o mexicana, que ayudaron a moldear la sensibilidad de toda una generación. Por eso también resulta tan interesante que hoy, de alguna manera, las bandas venezolanas estén tomando escenarios internacionales incluso más que durante su época dorada.
Mientras el nuevo rock venezolano encuentra espacios accesibles en redes sociales y se fusiona con las culturas de los países donde ahora también habita, las bandas legendarias siguen resistiendo, más libres que nunca. Y abrazan no solo al fan venezolano que las acompañó desde el inicio, sino también a generaciones más jóvenes que comienzan a descubrir a sus antecesores y, por supuesto, a públicos de distintas partes del mundo.
En ese espíritu, Zapato3 nos entregó en el Club Chocolate un show hermoso, divertido y revitalizado la noche del 09 de mayo. Y tuvimos la oportunidad de conversar con 4 integrantes actuales: Carlos Segura, Fernando Batoni, Jaime Verdaguer y Darío Adames, sobre su recorrido de más de 30 años, su visión artística cada vez más vanguardista, y la especial relación que mantienen con Chile y con la escena del rock chileno.
01. Primero cuéntenme un poco sobre el show de ayer ¿Qué cosas pueden destacar, cómo se sintieron?
CS: Santiago de Chile es un país muy particular, que ha desarrollado una cultura musical muy linda, yo creo. Es para nosotros muy grato entender que el país nos ha dado la bienvenida de una manera muy calurosa, y eso nosotros lo agradecemos. Porque el amor con amor se paga. Por eso mismo, nos crea el compromiso y el deseo de tocar y entregarnos lo más que podamos. Y, sobre todo, la combinación que se da entre banda y público es muy especial. Eso nosotros lo valoramos y nos gusta muchísimo.
JV: Además la cultura de rock chilena, es muy importante, influyó mucho a bandas venezolanas. Les puedo mencionar tres en particular que son muy importantes para nosotros: La Ley, Los Prisioneros, Los Tres. Hay muchísimo talento y definitivamente se siente en la ciudad.
FB: El trabajo de un músico es estar en la tarima. E ir llegando a diferentes países es muy importante porque tu mercado debe siempre expandirse. Y sobre eso la inspiración que te dan diferentes pueblos. En el sentido de su personalidad, uno se alimenta mucho del público al que uno llega. La experiencia en Santiago es muy diferente de la experiencia que nosotros podemos tener en Buenos Aires, o en Madrid, o en Barcelona. Y esa retroalimentación para un artista es fundamental. Uno se enriquece mucho de la cultura de cada país. Esta es, creo, la tercera o la cuarta vez que venimos a tocar a Chile. Y para nosotros es muy importante en el desarrollo de nuestra carrera como artistas.
02. Después de una carrera tan larga, una separación y un regreso donde siguen sacando música y explorando nuevos sonidos ¿Les interesa separarse de la nostalgia? ¿Cómo visualizan a Zapato3 hoy, especialmente a partir de sus nuevos trabajos y de la identidad que sienten que tiene actualmente la banda?
CS: Me parece muy buena la pregunta. Ha pasado una vida, no es una carrera ya, es una vida muy larga que hemos tenido juntos. Y como toda vida tiene sus momentos: hay momentos de gran excitación, de locura, y hay momentos muy tristes y muy dolorosos. Como la vida misma. Nos han pasado cosas en estos años. Se nos fue un compañero de banda, tuvo una depresión muy fuerte durante la pandemia y se suicidó. Eso nos dolió muchísimo y hoy, unos cuatro años después, sigue doliendo.
Zapato3 no quiere ser visto nada más como una banda legendaria que logró algo, y que con eso eso ya basta. No queremos arroparnos en nostalgia como para mantenernos. Zapato3 es una banda que siempre quiere proponer cosas, sigue curiosa y sigue un poco deseosa de seguir aprendiendo. Y gran parte de nuestros problemas ahora es ¿Qué hacer para llegarles a diferentes generaciones ahora, y cómo les vamos a hablar? Porque no tenemos las herramientas culturales para hacerlo. Pero estamos en la lucha constante de mantenernos vigentes y de hacer cosas nuevas, y sobre todo de aprender. Y si eso significa alejarnos de la nostalgia, pues nos alejaremos.
FB: Lo que tú has vivido está, y las memorias son algo precioso. Las añoranzas, la vida. No nos podemos desprender de lo que nosotros entregamos años atrás y que la gente lo valora todavía y lo quiera. Pero nuestra meta es hacer música constantemente. Nuestra lucha es entrar al mercado actual, que tiene otras necesidades, otros requerimientos. Nosotros aprendimos a trabajar pegando carteles en las paredes, repartiendo flyers a las puertas del metro, de boca en boca. Entonces ahora lo que estamos ajustando es cómo se trabaja el marketing actual de una banda.
CS: Y lo otro es que Zapato3 es una banda definida como una banda intensa, un poco filosa, no es una banda comercial. Y eso es lo que nos gusta a nosotros. Hacemos lo que pensamos y lo que queremos. Y lograr eso sin ceder tanto al mercado, es una lucha diaria mantener nuestro estilo y tratar de arropar la mayor cantidad de gente.
JV: Mira, yo no tengo ningún problema con la nostalgia. Yo siento que la nostalgia es parte de la vida. Además, no todo el mundo tiene la posibilidad de tener esa herramienta. Una vez que estás comenzando pues no puedes ser nostálgico para nadie. Zapato3, genera nostalgia, pero también es vanguardia, y sigue haciendo vanguardia siempre.
DA: Cuando tú dices «es una banda de culto», dices que es una banda que trascendió por generaciones y dejó un núcleo imborrable. Vivir el ahora es adaptarse a lo que está pasando, mantenerse inspirado, buscar nuevos resultados, hacer cosas nuevas, pero no vas a negar el núcleo que tuvo y lo que significa. Para mí eso es algo de lo que estar orgulloso, porque no todo el mundo puede lograr generar eso.
03. Pensando en las canciones de los 90 ¿Cuáles son las que hoy todavía los emocionan al tocarlas en vivo? Y de las canciones nuevas, posteriores a su regreso ¿Cuáles sienten que merecen más atención por parte del público y por qué?
CS: Muy buena pregunta. Cuando presentamos un tour y las canciones que van, ahí ya estoy diciendo que esas 25 canciones las quiero tocar, porque tenemos un repertorio de como 100 canciones y decidimos las que nos dan emoción y ganas de tocar ahora. El repertorio es bastante variado, desde lo más nuevo hasta lo más viejo, pero son canciones que nos mueven el alma ahora a los cinco.
Este año tenemos 3 canciones nuevas, “La Espera”, “Tú estás escrita en mí” y “Corazón fantasma” que creo que habría que ponerle más atención porque son canciones maduras y un sonido nuevo de un Zapato3 refrescado, manteniendo la esencia pero un Zapato3 que se siente libre y fresco. Esas canciones con el tiempo van a tener su lugar.
FB: El contexto, tanto personal y emocional del grupo como de la vida y lo que está sucediendo va a marcar la canción. Por eso una canción que se compuso en los 80 o los 90 tiene un valor por la razón de ser de ese momento, igual que la moda. Si la canción es buena permanece. Una canción bien compuesta permanece, sea tocada muy rudimentariamente o muy producida. Si es buena permanece.
DA: Por ejemplo si comparas un diseñador y un pintor, el diseñador hace lo que le pide el cliente y el pintor hace lo que le da la gana.
FB: No, el pintor hace lo que le pide el alma.
DA: Bueno su cliente es el alma jajaja. Pero con las canciones, Zapato3 nunca buscó estar de moda, y lo que está de moda pasa de moda. Si tú haces canciones para estar a la moda no duran en el tiempo. Tuvo su momento y murió y creo que Zapato3 tiene unas canciones que han durado y seguirán durando porque están hechas honestamente.
04. Cuando pienso en la música venezolana actual, me parece inevitable relacionarla con la migración. No necesariamente desde la dificultad, sino desde una transformación natural de nuestra cultura al convivir con tantos otros países y escenas. ¿Cómo sienten ustedes esa evolución cultural? ¿Cómo creen que ha afectado tanto a su música como al público con el que se encuentran hoy?
CS: Volaron de mi país 9 millones de personas. Como todo ser humano, tratamos de utilizar esa debacle, ese tremendo golpe al alma y al corazón de un país, tratamos de sacarle un poco de lana para reconstruir un poco la identidad de Venezuela. Y empezamos las bandas venezolanas a visitar a esos 9 millones de refugiados, de escapados, en todo el mundo. Esto, por un lado, privilegió la expansión cultural musical venezolana. Entonces estamos tocando en Argentina, en México, en Colombia, en Portugal, en España, etcétera, para llevarle un abrazo reconfortante a esa gente que está pasándola en otro país, que aunque tengan un gran empleo y un buen ingreso, no es tu país. Y siempre lo vas a saber.
FB: Y también es muy positivo ese pedacito de venezolano que va sembrando cada migrante en diferentes partes del mundo. ¿En qué parte del mundo ya no se come una arepa? Y la recuerdas, los desayunos con su mamá, con su abuela, algo que uno lo tiene aquí grabado, el olor, el sabor, la textura. En cada país donde hay venezolano hay una venta de comida venezolana. Pero también esa personalidad, ese corazón, esa entrega y esa pasión venezolana también se está repartiendo. Y cada uno de ellos lleva lo que le gusta, la música que escucha, las bandas que tiene en su música de cabecera. O sea que realmente es una súper retroalimentación la que vivimos con esta gran salida de venezolanos.





















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