Texto por: Franco Zurita

Fotografías: Michel Hernández

Mientras que por un lado de la ciudad, el caos y la anarquía se hacía presente con la llegada de los británicos de Discharge a nuestro país, en el rincón más bohemio de la capital se auguraba otra vorágine musical. Dos fuerzas sonoras exponentes de la escena musical nacional, quienes desde el underground han sabido construir los cimientos que sustentan sus nutridas trayectorias, lograban mancomunar una amalgama de sonidos hipnóticos y psicodélicos junto a la rabia y la esperanza como motivación. Hablamos de Cómo Asesinar a Felipes y Asamblea Internacional del Fuego.

El Hip Hop y el Jazz experimental de la mano de los Felipes junto los desgarradores relatos de una banda insigne del Hardcore nacional, se juntaban por primera vez y daban vida a un encuentro único en la escena musical chilena. En una inconmensurable fusión de estilos pero con una misiva en común, cruda, directa y hasta incendiaria, la noche comenzaba a tejerse entre copas y camaradería en una Sala Metrónomo repleta de tímpanos curiosos y corazones salvajes.

Luego de dar vueltas entre la multitud y de ahogar la espera entre un par de cigarrillos, la escena del crimen musical comenzaba a gestarse entre pistas que amenizaban el primer disparo de la noche de la mano de Cómo Asesinar a Felipes. A través de su intensidad habitual y de su implacable maestría, el quinteto nacional comenzaba su travesía musical ante los cuerpos vacilantes que, expectantes, se sumergían en el universo sonoro de los Felipes, un universo abismante de divagaciones musicales que funciona de manera perfecta para adornar las siempre punzantes rimas de Koala Contreras quien nos declama de manera violenta, la siempre necesaria crítica social a través de escenarios filosóficos y poéticos en un desplante casi teatral, oscuro y consciente.

«Días oscuros», «La puerta no se abre sola» y «Disparan», canción en colaboración con Chino Moreno, fueron algunas de las obras musicales y artísticas que lograron sumergirnos en las distintas experiencias sensoriales, auditivas y emocionales que CAF logra traducir en pistas que quirúrgicamente, se meten en el inconsciente y taladran nuestras cabezas para bien o para mal, con letras que nos invitan a la reflexión y resistencia en un mundo depredado por el conformismo y la individualidad. La sentencia de la noche fue dictaminada por «Si te pillo te mato» para dar por finalizada el acta criminal de Cómo Asesinar a Felipes ante un público fascinado por la experiencia y regresando un cálido aplauso junto a un merecido reconocimiento en un espectáculo a la altura de algo que trasciende al concepto de banda y que hoy por hoy, logra conformarse como algo más de peso, como una verdadera institución musical.

Luego de semejante viaje sensorial, llegaba la hora de encender las antorchas y dar paso a la resistencia explícita. Asamblea Internacional del Fuego, tomaba la posta de la noche para emocionarnos y despedazar nuestros corazones antes los himnos imbatibles de la banda. Himnos de esperanza, rabia y frustración que han abrazado la carrera y esencia de los liderados por Emilio Fabar y que logran destacar a la banda como parte esencial de la escena del Hardcore nacional. Ante un telón de fondo que denunciaba la barbarie y el genocidio cometido por Israel en contra del pueblo palestino, que hoy por hoy, está mas latente que nunca pero que bien sabemos, no es para nada nuevo, la banda entre discursos delatores y el lienzo “La Humanidad Comienza en Gaza” daba inicio a esta nueva experiencia musical.

Para comenzar con el puño en alto, la íntima y poderosa «Comunión» preparaba el ritual ante los emocionantes gritos y sollozos de los más fanáticos. La solvencia de la banda y las poéticas declaraciones que emergen desde las gargantas colectivas demuestran no solo la huella que Asamblea ha estampado en la escena musical, sino que también el camino recorrido durante más de veinte años. «Ícaro, Apología al vuelo» y «La Estrategia del Caracol» fueron otros de los clásicos que sonaron y que transportaron a los presentes a la emocionante rabia de la resistencia.

«El Sonido de los Helicopteros», una canción más que especial para la banda y los más fanáticos, soltaba sus primeros acordes luego de un necesario espacio para denunciar los hechos ocurridos en territorio palestino y de «El horror que pasa por sus ojos, se queda en sus cuerpos, en sus vísceras, en sus entrañas. Se mantiene en el tiempo, en su memoria y se propaga hasta este lejano territorio”.

Pero también hubo espacio para clásicos como «Santiago, La Paz» o «Devastados (La Suerte de Roma)» las cuales se corearon de principio a fin demostrando que el paso del tiempo es ínfimo si de sentimiento y música se trata. Para cerrar esta monumental noche, «Casaspena» y «Mate Amargo» cerraban de manera nostálgica esta presentación en un show profundo, reflexivo e intenso. Una descomunal ovación seguido de aplausos interminables respondieron ante la entrega y compromiso de la banda con su fiel público.

Y así culminó este asalto musical. Desatando emociones y diversas sensaciones a través de la rabia, la psicodelia y el ruido de Como Asesinar a Felipes y Asamblea Internacional del Fuego que en su conjunto fueron la pólvora y el fuego, la noche del viernes pasado en Sala Metrónomo.


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