Texto por: KRVMER

Fotografías por: Monkey Chile

Eran las 20:57 y Tigers Jaw ya estaba sobre el escenario de Sala Metrónomo, con instrumentos en mano, esperando que fueran exactamente las nueve para comenzar. Ben Walsh tocó los primeros acordes de “It’s Ok” y dio inicio a una presentación cargada de energía y emociones que se extendió por una hora y diecisiete minutos.

“Primary Colors” y “Head Is Like a Sinking Stone” siguieron antes de “The Sun” y “Nervous Kids”. Desde ese primer tramo, el show pasó por distintos estados de ánimo: canciones cargadas de nostalgia, momentos más tranquilos y otros en los que los gritos desgarradores ensordecían la sala. Había algo en esa mezcla que hacía fácil pasar de escuchar con atención a querer cantarlo todo.

Las voces de Walsh y Brianna Collins se complementaron durante una presentación en la que las guitarras conservaron su intensidad sin tapar las melodías. El sonido permitió escuchar con claridad tanto los pasajes más delicados como aquellos en que la banda tocaba con toda su fuerza. La energía también se sentía abajo del escenario. Entre saltos y empujones, se veían pies en el aire de quienes se lanzaban sobre el público. Mientras algunos seguían cantando, otros sostenían a quienes pasaban por encima de sus cabezas.

“Between Your Band and the Other Band”, “Anxious Blade” y “Baptized on a Redwood Drive” continuaron el recorrido. Después llegaron “Hum” y “June”, dando espacio a una emoción más contenida antes de la versión de “Safe in Your Skin”, de Title Fight. La banda alternó canciones de distintas etapas con material de su reciente disco, “Lost on You”. “Never Saw It Coming”, del álbum homónimo dio paso a “BREEZER” y “Ghost”, manteniendo ese ir y venir entre melodías cercanas y guitarras más ásperas.

En el último tramo sonaron “Guardian”, “Anniversary” y “Staring at Empty Faces”. Luego, “I Was Never Your Boyfriend”, “Plane vs Tank vs Submarine” y “Chemicals” llevaron el show de vuelta al disco homónimo. A esa altura, la presentación ya había pasado varias veces de la nostalgia al desahogo, sin que los momentos más tranquilos perdieran su fuerza. Antes de la última canción, Walsh contó que el baterista Teddy Roberts estaba de cumpleaños. El público le cantó al unísono el “Cumpleaños feliz” en español, antes de que “Lost on You” pusiera el cierre.

A las 22:17 terminó el show. Tigers Jaw entregó una presentación de sonido impecable, con canciones que por momentos invitaban a quedarse escuchando y, en otros, a cantar hasta desgarrarse la voz. Ver los pies en el aire, los cuerpos saltando y escuchar esos gritos le dio otra dimensión a una música que puede sentirse tan íntima. La nostalgia tuvo movimiento, volumen y gente alrededor con quien compartirla. Durante una hora y diecisiete minutos, hubo espacio para dejarse llevar por todo eso, la tristeza de algunas canciones, la energía de tocarlas en vivo y las ganas de cantar incluso aquello que duele.


Zumbido.cl

0 Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *