
Texto por Pablo Castillo
Durante la década pasada, se vivió en carne propia todo lo que se anunciaba años atrás con el uso de internet en la música, empezando una nueva era que vivimos hasta el día de hoy. La cuna de los artistas de nicho no venía a través de disqueras famosas, sino del sentimiento de hacer música por ti mismo, del DIY. Plataformas como Soundcloud, playlist de youtube y Bandcamp fueron la punta de la lanza a principios de década formando los primeros pasos de lo que hoy conocemos como bedroom pop, y no existe un mayor exponente que Mac DeMarco, quien vuelve a Chile este 18 y 19 de Abril en el Teatro Caupolicán.
Mucho se puede decir de Mac, de que es un genio, de que es un drogadicto, de que no sabe nada de música, o que solo es música para volados. Muchos serán verdad, otros no, pero de lo único que tengo certeza es que ya es un referente para la industria, trayendo la psicodelia de moda una vez más. Un sonido que a pesar de no tener nada nuevo, se sentía fresco por su cercanía e intimidad, desatando una ola de músicos en Estados Unidos que constantemente lo han referenciado, Clairo, Alex G o Yellow Days lo han citado como una de sus principales influencias. Estética sonora que no pasó desapercibida en nuestro país, con una escena entera dedicada a este sonido nombrada como “el pop de guitarras” liderada por bandas como Patio Solar y Niños del Cerro con Nonato Coo (2015).
Una de las razones por las que amamos a Mac, es porque su influencia ha ido más allá de lo musical, convirtiéndose en un especie de icono alternativo. Porque si, en la década pasada todos queríamos ser el, todos queríamos tener nuestro pedal de chorus y de delay, todos queríamos andar con camisa, todos queríamos fumar cigarro, y todos aprendimos a amar nuestros dientes chuecos.
Volviendo a lado musical, su discografía es un piquero a la psicodelia que nos ha llevado tanto por la ambición de One Wayne G (2023) y sus 199 canciones, como por el pop hipnagógico de su ep debut Rock and Roll Night Club (2012), causando siempre en el público ese bichito de la nostalgia. Y es que cada uno de sus trabajos es una pieza más para el rompecabeza que conforman su catálogo, puede ser el ya clásico Salad Days (2014) en donde reafirmó su posición como ídolo dentro de la escena o el más primitivo 2 (2012) que por algo fue conocido por pitchfork en la categoría mejor álbum nuevo en su año.
Guitar (2025) es la razón por la que lo tenemos de vuelta a nuestro país, un trabajo que atrapa al artista en una etapa de madurez compleja en la cual está sacando su faceta más de compositor, pero siempre manteniendo la fidelidad que lo lanzó a la fama. Y eso es lo que siempre lo mantiene como un artista relevante, sea Another One (2015) abordando el pop psicodélico, o en This Old Dog (2017) evolucionando el sonido de sus primeros discos, es la baja fidelidad, la emoción y la cercanía que siempre lo mantendrán como el mismo Mac.
Y ya son 8 años desde la última vez que pisó Chile, a todo sol en el Parque O’higgins como parte de la parrilla del primer día de Lollapalooza, con el stage lleno como uno de los artistas más recordados de esa edición. Y todo porque nuestro país ya le tenía un espacio en nuestros corazones, recordando su paso por Teatro La Cúpula y la Blondie en el 2016, siendo parte del cartel de Fauna Primavera 2015, o mi favorito, esa misma tarde su debut en el Centro de Eventos Cerro Bellavista. Concierto íntimo en donde presentó por primera vez en la historia Salad Days, Passing Out Pieces o el ya clásico Chamber of Reflection. Así es, la primera vez que las tocó fue en Chile, punto para nosotros. Ya estamos en la recta final, solo son días lo que nos separa de volver a Mac DeMarco en nuestro país.
Mac DeMarco está de vuelta en Chile este 18 y 19 de Abril en el Teatro Caupolicán. Entradas por Punto Ticket.
Produce: Ni Vivo Ni Muerto





















0 Comments