
Nota por: Tomás Bascoli
No, no leíste mal y tampoco estás perdiendo el sentido de realidad: shame debuta en nuestro país el próximo 15 de junio en Club Chocolate junto a los chilenos de Hesse Kassel, y si aún estás medio dudando de ir a la mejor, más caótica e increíble fecha que será esta presentación, te regalo cinco canciones que definen la identidad del quinteto inglés (también es una invitación para aquellos que aún no conocen a la banda, de antemano no hay nada que agradecer.)
01. “One Rizla”:
“Songs of Praise” (2018) marcó el inicio de este tumultuoso camino. Cinco amigos que dejaron los pubs del sur de Londres para convertirse en la voz de un desencanto generacional, y la enfundaron en “One Rizla”. La ansiedad, el aburrimiento y la frustración juvenil se muestran sin tantos adornos ni discursos grandilocuentes, acá la brutalidad es lo que importa a punta de guitarras y la voz de Charlie Steen que canta, grita y murmura mientras nos va encantando la sinceridad del grupo.
02. “Concrete”.
La teatralidad post punk aparece en los versos de “Concrete” expuestos como un diálogo de dos voces distintas que se preguntan y se responden sobre la soledad, la obsolescencia, el miedo a lo desconocido, la precariedad laboral y las heridas que llevamos cada uno de nosotros. Aparece shame como una banda de cuentacuentos y su increíble capacidad de contar historias. La influencia de post punk clásico y del art rock afloran a borbotones.
03. “Alphabet”
Canciones como “Alphabet” le permitieron a shame no caer en la misma fórmula de su debut y ser una parodia de ellos mismos. Extraída de su segunda placa, “Drunk Tank Pink” (2021), este tema le da la oportunidad al quinteto de abrir su propia ambición hacia creaciones más complejas, cambios de intensidad y una exploración más profunda de los grandes males contemporáneos: la ansiedad y la búsqueda por la identidad personal, en frases como “are you waiting to feel good? / are you praying like you should?”
04. “Nigel Hitter”
Por lejos una de las canciones más oscuras, a nivel lírico, de shame. Ubicada en su segundo álbum, Charlie Steen da cuenta de su evolución como escritor, vocalista y líder performático. Los ingredientes van desde obsesiones, impulsos autodestructivos y conflictos internos entre gritos, susurros, gemidos, vocalizaciones y vociferaciones monosílabas que lo acercan a otros grandes músicos como Nick Cave o David Bowie. Todo esto, amparado en un brillante sonido que se cuela en tu sistema nervioso a punta de guitarras y platillos.
05. “Fingers Of Steel”
El paso del alma juvenil a una más adulta, eso es “Food For Worms” (2023) que entre sus filas tiene a “Fingers Of Steel”, una canción que liberó completamente a la banda de sus categorías y límites impuestos del post punk. Hay energía, pero también emocionalidad. Hay caos, así como pausas. Hay rapidez, y también contemplación. Todo sostenido en una lírica madura sobre lo que significa el paso de la vida, la muerte y las adicciones. El video lo puedes ver aquí.
Bonus Track 1: Tiny (Desk) Concert.
Efectivamente, en la buena moda de los Tiny Desk el grupo se lanzó con una versión que protagoniza Charlie Steen al más puro estilo de Nick Cave, Bob Dylan o David Bowie pero sin dejar de lado la pasión ni el músculo que imprimen a sus espectáculos. Oído con la inclusión de vientos, bronces y violines que le imprimen una capa orquestal a la caótica música de la banda.
Bonus Track 2: Live on KEPX
Si hay algo de hermoso de las sesiones KEPX es la visualidad cohesionada, casi claustrofóbica, en la que sostienen bellos primeros planos de cada uno de los integrantes. Algo que, a punta de sudor y gritos, shame supo disfrutar y llevar a cabo.
shame en Club Chocolate
15 de junio
Entradas por Sistema Puntoticket
Produce Stgo Fusión





















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