Inevitablemente, todos los panoramas de nuestro país se detienen por una semana para celebrar las tan esperadas fiestas patrias. Entre tanto terremoto y empanada, también hubo espacio para grandes lanzamiento musicales, y si no estuviste escuchando música nueva durante las celebraciones ¿Qué estuviste haciendo? Aquí la selección de los mejores disco del mes de Septiembre según el equipo Zumbido:

AKRIILA – lucy miró al mundo y notó que está girando (Indietronica)

En tan solo dos años, la artista decidió cambiar su propuesta sonora como una vuelta de tuerca dentro de su propia trama, teniendo un chispazo creativo que en consecuencia está ligado a una tremenda ambición que da vida a esta entrega. Ya no es el sonido glitcheado de neoperreo y pop rap que se mimetizaba muy bien dentro de la escena de reggaetón chileno, ahora es un homenaje al sonido etéreo del indie rock ideal para los huérfanos de Sweet Trip, sumergiéndonos también en las texturas de la indietronica que terminan de formar su propia identidad. Reseña completa aquí.

Chat Pile – Who Love the Sun (Sludge Metal)

Chat Pile con su característica y sucia producción nos patea en el suelo, nos sumerge la cabeza en un charco de barro y nos obliga a taparnos los ojos por el exceso de violencia en  el cierre de su trilogía discográfica, Who Love the Sun (2026). Siguiendo los pasos de su carrera, cada paso ha sido un pequeño escalón de ambición en donde la banda se ha dado la oportunidad de crear su propio mundo, esta vez incursionando en sonoridades del rock gótico y del industrial que conviven en total destrucción con el sludge metal. El sonido del apocalipsis musicalizado por el peak creativo de la banda.

Asia Menor – Vaho (Post-Rock)

En 2023 uno de los hitos dentro de la música chilena fue la aparición de “Enola Gay” siendo desde ya unos de los debuts más sólidos de lo que podemos registrar en la escena nacional al formular un sonido que se puede identificarse solo con leer el nombre de la banda. En esta flamante era, esa identidad crece, alimentándose de otras corrientes donde su estatus de Art punk varíe en pasajes complejos, progresivos y, sobre todo, abstractos con tal de que sea más desafiante para el oyente. Reseña completa por Ricardo Arriagada aquí.

Carly Rae Jepsen – Day and Night (Dance-Pop)

Desde «E·MO·TION» (2015) donde su discografía se ha transformado en las más sólidas del dance-pop, cada trabajo presentaba su lado B por separado, y en este caso se la juega con algo más arriesgado con ser su primer LP doble. No mintió en que la idea expuesta en el título sería dos sensaciones diferentes para entenderse en distintos momentos de las horas, con el día inspirada en sonidos sicodélicos y poperos setenteros, mientras que la noche es más onírico, con elegancia y sintetizadores que hacen bailar. Reseña completa por Ricardo Arriagada aquí.

Haruomi Hosono – Your Sincerely (Ambient Pop)

A sus 79 años, Haruomi Hosono parece haber llegado a un punto en que su música además de una forma de expresión es una forma de plasmar memoria. En “Yours Sincerely”, su vigésimo tercer álbum solista, el músico japonés sigue demostrando que sus composiciones están despojadas del tiempo, quedando suspendidas en el aire de manera sutil. Publicado en septiembre de 2026, el álbum reúne diez piezas provenientes de distintas etapas y rincones de su trayectoria, bandas sonoras, encargos publicitarios, experimentos electrónicos y composiciones inspiradas en la música que lo acompañó durante décadas. Reseña completa por Catherine Guichard aquí.

Estoy Bien – A la Distancia (Emo-Pop)

Presentaciones exitosas en escenarios importantes, giras fuera del país y la aclamación universal en estas tierras y en cada persona que se ha sentido identificada con las letras y el sonido potente que tienen, era el momento del siguiente paso. Acá está, nuevamente con el emo-pop dominando, junto a muchas influencias marcadas entre post-hardcore, power pop y pop punk con 12 composiciones que promedia cerca de 42 minutos de duración. Reseña completa por Ricardo Arriaga aquí.

anís – Si dejo de comer (Chamber Folk)

anís nos invita a vivir en su mundo de fantasías, amor e inseguridades, retratando de manera cruda su adolescencia a través de 7 dolorosas canciones en Si dejo de comer (2026). El trabajo debut de la santiaguina pone como protagonista la narrativa sobre sus problemas alimenticios, amorosos y una insuficiencia que la convierte en espectador de su propia vida, tratados con una lírica tan delicada que aviva las emociones y las proyecta en 22 minutos de empatía. Con un acercamiento a la música de cámara, la cantautora solo con su voz y su guitarra propone una íntima puesta en escena al más estilo Phoebe Bridgers, y que es intervenida con arreglos orquestales que llenan esos espacios inmensos y que aprietan cada una de las canciones del disco.

Butch Kassidy – ANNA (Post-Rock)

Otro logro para la Windmill Scene, los injustamente desapercibidos Butch Kassidy debutan después de 5 años entre las sombras de sus propios singles con uno de los LP más esperados del año. Espacioso en su producción y con un norte claro, la banda explora el infernal sonido del post-rock con una ambición ligada a lo experimental, teniendo en alma la repetición nativa del krautrock intervenida de la atmósfera post-metalera de la banda. Un recorrido por todas las texturas atmosféricas del género, presentando los límites ruidosos de las composiciones pero también dando tiempo a pasajes que encuentran una belleza espacial, compartiendo solo un par de palabras con su público pero logrando una conexión inmediata con el oyente.

Gilla Band – Pugnello (Rock Industrial)

Todos los elementos que fueron presentados con anterioridad en “Most Normal” (2022) no solo fueron superados con creces, sino que fueron abstractamente evolucionados, una pieza de arte desquiciada que en su revisión histórica quedará la duda si es I.A.-pre-perfección o no, explorando cuál es el límite al que puede llegar la música en formato banda, pero sin perder las estructuras clásicas del rock y de la electrónica. Una obra que solo podría existir en la época moderna, donde la inmediatez de la tecnología nos pudrió el cerebro y como castigo nos obliga a escuchar durante casi 5 minutos el mismo beat intenso en “Jacobsons”, y que bebe de la desesperación de las masas como única manera de poder expresar su posición de profeta en contra de la nueva orden mundial. Reseña completa aquí.

Godflesh – Decay (Metal Industrial)

¿Que pasa que nadie está hablando del bombazo que acaba de sacar Godflesh? A sus 50 años, Justin Broderick sigue siendo relevante para el mundo del metal y lo vuelve a demostrar con Decay (2026). Un trabajo repetitivo y mecanizado, ocupando todos los instrumentos como una masa de sonido que funciona como engranajes, uno tras de otro. Ya no existe el formato banda, solo las voces que intentan sobrevivir dentro del sonido industrial, siendo ahogadas por la puesta en escena visceral que propone el ahora dúo, dolorosa para los oídos y que cumple con una producción sucia y densa como cualquiera de sus otros grandes logros discográficos.

Protomartyr – Hotel Usona (Post-Punk)

El sonido ruidoso del post-punk de esta década se le atribuye exclusivamente a Protomartyr, quienes durante la última década han creado una de las discográficas más consistentes dentro del género, llegando de frente para presentar su último trabajo Hotel Usona (2026). Y por más que los discos de la banda sigan una línea estilística parecida, es aquí donde juegan con la atmósfera de una manera distinta alejándose de lo que lograron el disco pasado, son las guitarras más angulares y las baterias mas espaciales que le dan el protagonismo al bajo para que destaque dentro de la mezcla, todo mientras Joe Casey se pone en el rol de guionista para crear el concepto del disco. Un hotel distópico que engloba todas las pesadillas del inexistente sueño americano, invitando a sus huéspedes a abrir los ojos ante el genocidio en Palestina, el control de masas y el alza de la ultraderecha, escondiendo la verdad entre los pasillos humedos y las habitacion de este paradisiaco resort.

The Ocean – Solaris (Metal Progresivo)

The Ocean vuelve con este disco que, más que una lista de canciones, es un viaje a lo desconocido. Después de “Holocene” (2023) y de una profunda reconfiguración de su formación, la agrupación berlinesa regresa con un álbum que no solamente inaugura una nueva etapa en su trayectoria, sino que parece preguntarse qué significa continuar explorando cuando ya no queda demasiado territorio conocido. Reseña completa por Catherine Guichard aquí.

Tinashe – Popstar (R&B Alternativo)

Fácil de llegar pero difícil mantenerse, esas son las palabras que empujaron a Tinashe a no encasillarse en un fugaz estrellato de su carrera y romper la maldición de una Popstar (2026). La última entrega de la artista estadounidense sigue los esquemas de lo que pide la industria, un trabajo con el sello característico de la artista pero integrando los elementos de la música de club, logrando un mix de 40 minutos eternamente revisitable. Y este disco cumple con tener influencias de música de los 80’s, en ser experimental a momentos, en tener la sensualidad del R&B y en ser un obligatorio para la pista de baile, una nueva diva pop que entra en tu radar.


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