
Álbum: «Morir Saltando»
Artista: Hesse Kassel
Género(s): Rock Progresivo / Post-Rock / Art Punk
Año: 2026
Texto por: Ricardo Arriagada Gómez
Qué momento estamos viviendo, y más cuando en una época social de la inmediatez y juicios apurados o apuntar con el dedo constantemente, hay cosas que están aportando mucho. Hesse Kassel pasa definitivamente a una nueva era tras interrumpir en la escena local con el muy nombrado debut “La Brea” (2025) para caer directamente en una de las bandas más ruidosas y comentadas en la actual década, más cuando les significó un Premio Pulsar a Mejor Artista Nuevo.
Como le hemos estado siguiendo la pista, a la par con sus tocatas para promocionar el disco, ya estaban presentando nuevas composiciones que, de a poco, agarraban confianza y aceptación amplia del público para quedar listas ante un segundo LP que llegaría en cualquier hora. Y acá lo tenemos, quedando en una posición muy a favor por parte de la banda, entre su evolución combinada con la necesidad colectiva que se estaba cocinando.
Sin nada de tambaleos, inicia con “Pornomiseria” de 14 minutos de duración, marcando una de las temáticas centrales del proyecto como es la mirada ácida hacia la sociedad chilena actual ante el fallo de los progresos y el alza de los pensamientos conservadores que agarran del cuello a la mayoría sin darse cuenta. Esta canción tiene mucha importante por las cosas generales de madurez y experiencia para el grupo, con participación mutua y lucidez de cada uno, por ejemplo, la partida de batería de Eduardo Padilla que después soltaría su potencia, la gran conexión de voces que no solo queda en Renatto Olivares, sino un gran aporte lo que hace Luca Cosignani y Mauricio Rosas junto con las guitarras. Se le puede identificar tres partes: su inicio energético, la extensión instrumental, desgarradora y destructiva, junto con la falsa tranquilidad que tiene elementos llamativos como la participación de Javiera Electra en voces secundarias y parte de la letra que hace una referencia al primer párrafo de “Oh Qué Será?” de Willie Colón.
“No Me Puedo Relajar” estaba registrada en vivo con el título alternativo “¿Qué hay en la caja?” y da a entender las exploraciones más cercanas al post-hardcore y lo ruidoso con una estructura que se perfila de manera sólida. Nos cuenta sobre las manías e inseguridades que el día a día nos tiene en reiterados apegos con la ansiedad que, instrumentalmente le achuntan en esos fragmentos donde cada vez se pone caótico, hasta llegar a su espectacular outro. “El Reflejo” es interesante la dirección progresiva que se adaptan entre el uso del spoken word -una de las grandes características del disco debut- y el manejo más melódico, que fascina con la inclusión de flauta traversa, el piano de Joaquín “Chapa” González que tiene su protagonismo, y el vínculo de voces que se merece aplausos de pie. Ocho minutos geniales que pasa rápidamente a “Mariposa”, utilizando al insecto otra vez como metáfora artística, no dicho por su portada, sino por cómo se usa ante una canción que relata a Chile como un único ser que no entiende o no sabe lo que quiere, sin enterarse en las cosas que le dañan o qué es lo mejor para sí mismo. Es un track con una exquisitez sonora de jazz-rock digna de lo que hacía Fulano, que se nota como una influencia incuestionable.
Faltaba mencionar al bajista Matthew “Chuca” Hopper que nos da un crudo y sublime riff para «Sancho Plagio», único single que sirvió de antesala para el segundo LP y la indicación de las ideas art punk que están presentes junto con los aspectos ruidosos y atractivos en todo el álbum. Se puede considerar como un tema que calla hocicos frente a los comentarios negativos o de poca base con la agrupación de su identidad original o que no están siendo un aporte -como se logra escuchar los murmullos en la sección puente de la pista- y termina siendo un tema que ya funciona como un himno de alentar, más cuando ese término te deja en el suelo a puras patadas. Para el final, llega «Tulpa», única canción inédita que no se presentó antes como adelanto, y tenía la gran prueba de funcionar como cierre épico. No quisieron apostar por algo destructivo y desolador, sino que las revoluciones bajan, optaron por un término más accesible y contundente, logrando su objetivo. Acá es otra muestra de lo equitativo en que todos tienen sus momentos, Renatto no es la voz principal sino que es completamente de Luca, las guitarras son espectaculares y el regreso a ese toque jazz con los adornos progresivos lo hace un final estupendo y satisfactorio para lo que querían explorar.
«Morir Saltando» tenía mucha responsabilidad de arreglar las grietas o de moldear lo poco que faltaba en el primer álbum y termina siendo un trabajo superior y que dan a entender a todo el mundo que Hesse Kassel es un gran aporte, una identidad y una promesa viviente que apunta a grandes ligas con un trabajo extraordinario. Ya casi terminando la época del Mundial de fútbol, si hay que se puede tomar de referencia en frases clichés, es que es un disco que se siente como un golazo de mitad de cancha.
Canciones esenciales: Pornomiseria – El Reflejo – Mariposa – Sancho Plagio
Hesse Kassel es parte del cartel del Festival Fauna Primavera el día jueves 26 de noviembre en Parque Ciudad Empresial, día donde compartirán con Hot Chip, Godspeed You! Black Emperor, Juliana Gattas, Moyka y La Ciencia Simple. Entradas disponibles en Puntoticket. Produce Fauna Prod.
Lista de canciones:
01. Pornomiseria
02. No Me Puedo Relajar
03. El Reflejo
04. Mariposa
05. Sancho Plagio
06. Tulpa




















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