
Texto por: Ricardo Arriagada Gómez
Florian Zeller, dramaturgo francés, tuvo su impulso de traducir al cine una obra suya y fue todo un éxito. Con la llegada de «El Padre» (2020), recibió críticas positivas por su historia e impacto, al punto de ganar dos Premios Oscar: en Mejor Actor Principal por el trabajo de Anthony Hopkins y en Mejor Guion Adaptado, para el propio Zeller junto con su colaborador Christopher Hampton. Ahora, regresa al mismo formato, con esta cinta estrenada en el Festival de Venecia y que llega a cines este 09 de febrero gracias a la distribución de Diamond Films.
Adaptación de su obra teatral «Le Fils» (2018), es una historia diferente a lo que se muestra en «El Padre» -en relación a que no es secuela-, pero que su atmósfera tiene algo en común y es el tema de la salud mental. La anterior muestra conductas sicológicas sobre padecer Alzheimer o demencia senil, acá es una mirada hacia la depresión y la culpa sobre no tomar acción tiempo atrás, más cuando son factores en relación con la familia.
Peter (Hugh Jackman) es un padre que vive con su actual pareja Beth (Vanessa Kirby) y su hijo, y sus actividades toman un vuelco cuando interviene su ex-esposa Kate (Laura Dern) muy preocupada por la actitud del hijo de ambos, Nicholas (Zen McGrath). Durante el resto de los meses, Peter tendrá que mantener una relación más cercana con su primogénito pese a todas sus complicaciones, desde no asistir al colegio hasta en sus pensamientos oscuros, cosas que afectarán y reflexionará sobre el pasado y el presente. En el elenco también participan George Cobell, Hugh Quarshie y Anthony Hopkins.

Visualmente idéntico a la primera película de Zeller, ahora con pasajes exteriores y rangos de edades, mayor intención en el Melodrama pero menos en sus giros sicológicos, hay cosas que pueden ser desconcertantes dentro de la trama. Durante su desarrollo hay un recuento con las personalidades de cada ser en pantalla, pero no será hasta la aparición corta de Hopkins donde encajan las piezas, y en adelante el film toma decisiones más destinadas a la reacción, lo que se evidencia fuertes contrastes: va hacia una mirada menos fiel sobre lo complejo que es la depresión y su explosión arriesgada generará debate. Para muchas personas puede tener un impacto tremendo si en sus vidas ha estado cerca de estas situaciones y otras lo pueden tomar como un choque emocional abrupto. En tema de actuación, es lo más aceptable, principalmente con Dern y su delicadez, y Jackman por sus rostros que expresan el temor, la rabia y el arrepentimiento.
«El Hijo» sufre en dos perspectivas: no tener las correctas ideas para mostrar un tercer acto crudo -que es el momento más memorable de la cinta- y principalmente, no lograr desde los primeros minutos todo lo que se expuso en su debut cinematográfico. Florian tiene mucho trabajo guardado en su época de teatro, y si hay señales para una nueva adaptación, no debe cometer los errores presentes.





















0 Comments