Álbum: “La Espada & la Pared”
Artista: Los Tres
Género(s): Rock alternativo / Blues rock / Latin alternative
Año: 1995

Texto por: Pablo Castillo
Que no se te olvide acordarte que me tienes que olvidar
que no se te olvide acordarte que me tienes que olvidar.
Chile se paralizó durante los noventa cuando nos enteramos de que Jorge Gonzales mantuvo relaciones con la esposa de Claudio Narea explícitamente y genialmente llevado a cabo en Corazones (1990), y mientras el new-wave, la electrónica, el grunge, el metal y hasta el post-punk tenían su lugar dentro y fuera del mainstream, unos jóvenes penquistas bien fanáticos del rockabilly, Los Beatles y los solos de guitarra graban la revolución más grande de toda una década. Los Tres (1991) aunque no sea su mejor disco será por siempre el cancionero de los himnos de una generación completa convocando los primeros y más vigentes éxitos de la banda.
Y aunque la fórmula se intentó repetir en su segunda entrega, hay que admitir que Se remata el siglo (1993) siendo un disco de estudio oficial pasa desapercibido entre sus joyas de la última década del milenio, y teniendo temazos como El aval o Follaje en el invernadero, es cierto que coloquialmente se entendió como una transición y no como la verdadera secuela de su debut. Porque, llega 1995 y la banda de cuatro integrantes Los Tres perfeccionaron la balada de Un Amor Violento, las guitarras rápidas de Sudapara, las letras altamente políticas de Pájaros de Fuego y toda la química que Titae, Pancho, Angel y Alvaro lograron en su primera etapa como banda confeccionando la secuela en alma de su trabajo homónimo, La espada & la pared (1995).
El comienzo del mito de que Concepción es la ciudad del rock gracias a la tercera entrega de los penquistas, un trabajo delicado y perfeccionista que concreta un sonido clásico nacional en todo su esplendor. Titae conservando el contrabajo por encima de un bajo eléctrico, Pancho agregando un tono más jazzero a las baterías, Álvaro que trata las letras con un tono pesimista muy cercanas a la muerte pero con un diálogo de negociación además de su apartado interpretativo con voces más rasposas, y Angel Parra quien saca el premio a la mejor interpretación de su carrera, tomando todo lo aprendido de su tío abuelo, el genio de las cuecas bravas y el jazz guachaca Roberto Parra, el cual estuvo vivo para el lanzamiento del disco, pero no para su homenaje en el MTV Unplugged (1996) donde estaba contemplada su participación.
La gracia de Los Tres era que prácticamente no tenían nada realmente original dentro de su fórmula, ellos veían e imitaban lo que más le gustaba de la cultura popular de los 60´s véase el rockabilly, el blues, el jazz y un millón de influencias que hacen tan grande este disco. Entonces el fenómeno que impulsa su carrera al éxito sigue siendo un misterio que solo lo pudo responder la calidad musical de sus canciones ¿Habrá sido la nostalgia de reencontrarse con el pasado? ¿Habrá sido una maduración en el oído del público chileno?
La espada & la pared (1995) conecta 3 generaciones a dia de hoy, la primera que creció con esta banda y se convirtió en el soundtrack de su juventud, la segunda son los más viejos que probablemente se emocionaron al ver que los instrumentos orgánicos siguen siendo relevantes (además de la pinta de Pancho Molina que se camufla bien entre el público más viejo) y por último mi generación actual, que no solo ha sabido conservar el trabajo de la banda, sino que también ha facilitado la conexión con esta primera camada que creció con su música.
El apartado musical del disco es simplemente exquisito, hay un nivel de detalle desde el minuto uno de Déjate Caer que muestra claramente porque esto es aún más ambicioso que sus dos discos previos, un intento de latin alternative que se vuelve a repetir en Tirate, ambas convirtiéndose en los emblemas internacionales de esta etapa por su sonido tan radial y tan ecléctico como lo fue Re (1994) de sus eternos colegas Café Tacvba. Muchos dirán que hay canciones de relleno en este trabajo, y es totalmente válido ese argumento por canciones como V & V (Instrumental) o Partir de Cero, pero dentro del repertorio más oscuro de este disco se esconden verdaderas piezas de arte que, se ven no solo opacadas por los grandes éxitos sino también los agregan injustamente a ese mismo tacho de basura. La espada y la pared parte con un riff de guitarra que te deja pegado al techo, Moizefala elegantemente con una seguidilla de acordes y Hojas de Té con unos cuantos baquetazos a la caja, entonces obviamente dentro de las dinámicas tan explosivas para comenzar cada canción que habrá un rechazo hacia Dos en Uno la cual lentamente va creciendo hasta coincidir con una de las grande canciones de rock alternativo de la banda o Me Rompio el Corazon que funciona como un bolero totalmente destructivo cuando apunta hacia el final. ¿Será que son malas canciones o esperas que todo el disco se resume en el primer minuto?
Se podría hablar horas y horas de cada canción de este trabajo, y como no, Hojas de Té es un maravilloso ejemplo de blues rock que te transporta directamente a la jam de cuando la grabaron o te dan ganas de tomar un instrumento y solear junto a ellos, La espada y la pared conceptual y musicalmente una obra maestra conservando lo más bravo del folklore y reforzando mi punto de que Angel Parra hizo magia para llegar a ese nivel compositivo, con un solo de guitarra que pareciera haber sido creación de laboratorio, Te Desheredo pasa desapercibido pero tiene este tinte experimental (que claramente se puede ligar a la Velvet Underground) con ese final inmersivo y psicodélico, y Moizefala, que es sofisticada, con un tono más jazzero, una letra trascendental, la interpretación más emocionante de Alvaro y personalmente el mejor tema que han creado como banda. Cada una teniendo algún elemento que las convierte en un clásico.
Y por mero capricho de nuestro controversial pero siempre querido Alvarito, tenemos dos covers que cierran el trabajo, y aunque no aportan en nada a la narrativa y al sonido de esta entrega, ya son un icono para la cultura chilena. Tu Cariño se me va que es la única “versión rock” que podría disfrutar de cualquier canción, además de tener al eterno Buddy Richard en los coros con mucha admiración y respeto a su obra, siendo una obligatoria en cada concierto y usualmente el track de cierre. Y All Tomorrow’s Parties que no tiene explicación de estar ahí más que -vuelvo a recalcar- mero capricho de nuestro querido Alvarito, la versión original es infinitamente mejor pero cualquier version a esta canción siempre sera aceptada con valor por la dificultad de coverear a la Velvet Underground.
La espada & la pared (1995) es grande por el poder que tiene de conservar lo clásico, todo el aura que lo rodea vive gracias al núcleo de la cultura popular y su visión crítica en contra de la sociedad consumidora, obra que quedó inmortalizada ese mismo año en el MTV Unplugged (1996), en donde está más presente que nunca este mensaje internacionalizando la cueca, homenajeando todo el trabajo de Roberto Parra, y unificando al país con el orgullo de ser representados por la latente cultura popular. La única manera de entender el fenómeno que consagró el mito de Los Tres en 1995 es ponerte una canción en una once familiar, carrete o junta con tus amigos, y ver como todos cantaran al unísono “La espada y la pared, me atraviesa y no al revés”.
Canciones esenciales: Déjate Caer – Hojas de Té – La espada y la pared – Tirate – Moizefala – Tu Cariño se me va





















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