
Álbum: «Hempispheres»
Artista: Sleep
Fecha de lanzamiento: 03 de septiembre de 2026
Género (s): Stoner Metal
Texto por: Gonzalo Díaz
Hay discos que llegan como una continuación y otros que desde el primer minuto, obligan a preguntarse si estamos realmente frente a la misma banda. “Hempispheres”, el nuevo trabajo de Sleep, pertenece inequívocamente a la segunda categoría. Publicado ocho años después del grandioso “The Sciences” (2018) y con una formación completamente renovada, el sexto larga duración de los californianos no intenta esconder la ausencia de Matt Pike ni reconstruir artificialmente el Sleep que conocíamos, y quizás ahí está su principal virtud, pero también su mayor riesgo. Porque reemplazar a Pike no es simplemente reemplazar a un guitarrista. Su tono, sus riffs y aquella manera de convertir cada nota en una masa de sonido fueron durante décadas parte esencial del lenguaje de Sleep. Del mismo modo, la salida del baterista Jason Roeder, pieza fundamental de la formación posterior a la reunión de la banda, modificaba radicalmente el equilibrio del trío. En su lugar aparecen Bubba Dupree, guitarrista de la legendaria banda hardcore Void, y Dale Crover, baterista de Melvins. El resultado no es un Sleep más débil, pero si uno diferente, uno menos obsesionado con la pared de guitarras y mucho más concentrado en el groove, el bajo y la interacción entre los músicos.
En cuanto al disco, el comienzo se da con “Have Spacesuit Will Travel”, tema que funciona casi como una declaración de principios. El título, mantiene intacta la fascinación de Cisneros por la ciencia ficción, el cosmos y ese particular universo lisérgico que Sleep lleva construyendo desde “Holy Mountain” (1992). Musicalmente, sin embargo, hay una diferencia evidente: el bajo adquiere un protagonismo enorme y la guitarra de Dupree se mueve con mayor discreción que la de Pike. No intenta derribar la puerta, prefiere abrirla lentamente. Es un inicio sólido, hipnótico y deliberadamente contenido.
“The Morrisist”, uno de los adelantos que permitió conocer esta nueva etapa, profundiza todavía más esa transformación. Aquí Sleep parece acercarse peligrosamente a la frontera de Om, el proyecto que Cisneros construyó junto a Chris Hakius y posteriormente otros músicos. El bajo funciona casi como un mantra, mientras las guitarras aparecen como elementos atmosféricos antes que como protagonistas. La canción que da nombre al álbum, “Hempispheres”, es donde la nueva formación comienza realmente a justificar su existencia. El riff vuelve a acercarse al Sleep clásico, pero Dupree introduce una personalidad propia, menos abrasiva y más sinuosa que la de Pike. La segunda mitad permite que la guitarra se expanda y demuestra que el nuevo guitarrista no está ahí para ser un sustituto funcional. Hay otro lenguaje detrás de sus solos, una mezcla de psicodelia, blues y cierta herencia punk que conecta directamente con su pasado en Void.
Pero si hay una canción que permite entender hacia dónde podría dirigirse este nuevo Sleep, esa es “Arrival of the Industry Ships”. Sus más de once minutos recuperan la dimensión expansiva de la banda, aunque sustituyendo parte de la monumentalidad por una lógica mucho más cercana a la improvisación y al jam. El bajo de Cisneros se convierte en el centro gravitacional mientras Crover demuestra por qué su incorporación tiene tanto sentido, en donde su batería no busca simplemente sostener el tempo, sino darle movimiento al riff. Es uno de los momentos donde más claramente se percibe que estamos escuchando a tres músicos tratando de encontrar un lenguaje común, no a una banda reconstruyendo una fórmula. Por su parte, el cierre es con “Whole Wheat Mountain / Well Baked”, tema que termina siendo quizás la mejor síntesis del disco. Crover, sin embargo, introduce una energía diferente, más orgánica y con una batería que por momentos recuerda a los grandes bateristas del hard rock setentero. Es también uno de los temas donde Dupree consigue que sus intervenciones tengan verdadero peso dentro del conjunto.
Y aquí aparece la verdadera discusión que plantea “Hempispheres” ¿Puede existir Sleep sin Matt Pike? La respuesta fácil sería no, la respuesta interesante es otra. Puede existir Sleep sin Pike, pero no puede existir el mismo Sleep. Y el nuevo disco no intenta hacerlo. En ese sentido, “Hempispheres” aparece en un momento particularmente extraño y estimulante para el metal pesado. El regreso de Sleep coincide con el retorno de Neurosis después de una década, mientras Acid Bath volvió a los escenarios después de casi treinta años. Son bandas que pertenecen a una generación que ayudó a construir buena parte del vocabulario del sludge, el doom, el stoner y el post-metal, y que ahora regresan enfrentándose a una pregunta inevitable ¿Qué significa volver cuando el mundo musical que ayudaron a crear ya no es el mismo? En el caso de Sleep, la respuesta está lejos de ser perfecta, “Hempispheres” probablemente no posee los riffs monumentales de “The Sciences”, ni la trascendencia histórica de “Sleep’s Holy Mountain” o “Dopesmoker”.
Pero reducir el álbum a Sleep sin Matt Pike sería perder lo más interesante. Este es un disco sobre la supervivencia de una identidad después de perder parte de los elementos que la definían. Cisneros, Dupree y Crover no reconstruyen un monumento, intentan habitar sus ruinas y descubrir qué todavía funciona allí. Es un disco de transición, de búsqueda y, sobre todo, de movimiento. Sleep sigue siendo Sleep, pero ahora suena menos como una máquina perfectamente calibrada y más como una banda descubriendo nuevamente cómo tocar junta.
Lista de canciones:
01. Have Spacesuit Will Travel
02. The Morrisist
03. Hempispheres
04. Arrival of the Industry Ships
05. Whole Wheat Mountain / Well Baked




















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