
Texto por: Claudio Tolosa
Fotografías por: Bastián Flores
Qué linda jornada nos regaló la música. El reencuentro de Gondwana y Quique Neira cumplió con todas las expectativas: un recorrido por sus grandes éxitos y la nostalgia de ver en el escenario a verdaderas leyendas del género justificaron con creces un Estadio Bicentenario de La Florida repleto.
La antesala perfecta estuvo a cargo de Third World, quienes calentaron los motores con sus clásicos y sorpresas tan inesperadas como una versión de “Con te partirò” de Andrea Bocelli. Con el ambiente en su punto máximo, todo quedó listo para el plato fuerte.

A las 21:05 horas, la banda pisó el escenario para dar inicio al ritual con “Jah Children”. La atmósfera preparó la entrada de Quique, quien ingresó melódica en mano y soltó sus primeras palabras: «Gracias Jah». El mensaje fue claro desde el comienzo. Con “Reggae is Coming” como segundo tema, fijaron la hoja de ruta de casi dos horas de show a punta de bronces afilados y las líneas de bajo icónicas de I-Locks Labbé.

La banda entregó tema tras tema con una fidelidad sonora tal que por momentos parecía escucharse el disco de estudio, reflejo directo del arduo trabajo de ensayos. Daba gusto ver a I-Locks y a Quique fluir con esa misma complicidad que proyectaban antes de tomar caminos separados. Fue una jornada romántica, armónica y precisa.
Sin necesidad de invitados ni repertorio nuevo para mantener al público coreando, a los 45 minutos de show Quique quedó solo en el escenario junto a sus coristas. Guitarra en mano, repasó éxitos de su carrera solista para luego cerrar ese bloque acústico con “El Cigarrito”, de su referente Víctor Jara. Tras esto, la banda regresó para interpretar una emotiva versión de “Te recuerdo Amanda”. Para combatir el frío de la noche floridana, Quique se retiró un momento dejando a la banda ejecutar un medley instrumental que evocó la energía de su aclamado disco grabado «En vivo en Buenos Aires» (2010). Con el regreso del vocalista, retumbaron los acordes de “Pincoya Calipso”, rescatada de su álbum debut homónimo.

En el tramo final, el estadio se transformó en un karaoke masivo. “Sentimiento Original” fue el cierre definitivo para una noche que su público esperó durante años, sellando la jornada con una ovación de pie y un aplauso cerrado. El reencuentro no dejó a nadie insatisfecho, dejando en el aire un ambiente de pura felicidad. Simplemente, tal como dijo Quique al comenzar: «Gracias Jah».





















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