Texto por Tomás Bascoli

Fotografías por Camilo González

La invernal atmósfera de Santiago se cortó durante la noche de este sábado debido a la energía devota de Fother Muckers que se presentaron en la Sala Metrónomo para dar rienda suelta a un concierto que repasó sus mayores éxitos en complemento de otros sencillos que fueron solicitados por la creyente masa de seguidores y seguidoras que solicitaron aquellas canciones vía redes sociales de la banda. ¿El resultado? Un fervoroso culto sonoro que consolidó el retorno de los músicos chilenos y la completa mancomunión con sus beatos fanes que repletaron el recinto capitalino.

Pasada las 21:00 hrs, y con una Sala Metrónomo repleta y vendida en totalidad, el cantante Cristóbal Briceño y el guitarrista Héctor Muñoz saltaron al escenario para recibir una ovación que será respondida con una especie de vals improvisado entre ambos, mientras subía el bajista Simón Sánchez, el baterista Martín del Real y el guitarrista Gonzalo Núñez, que tomaron sus instrumentos para desatar la euforia colectiva y el inicio del culto fothermuckeano con “Tirado Al Sol”, “El Que Lo Encuentra Se Lo Queda” y “Tres Caras Largas”, las tres de su disco “Justo Y Necesario” (2008). Un inicio que dejó clarísima la potencia y la gran calidad sonora que sostenía el energético show del quinteto chileno, el cual rápidamente fue acompañado por las palmas y el cántico de un público totalmente entregado al ritual.

“Lobo Mayor” fue el primer gran hito de la noche que fue complementado con una uniforme masa saltando y cantando en procesión, además de celebrar la solidez que demostraba Héctor Muñoz en cada solo de guitarra, especialmente en las últimas dos canciones mencionadas.

Le siguió el turno a “Patio De Comidas” que terminó con un desquiciado solo de guitarra de Muñoz, consolidando todo el buen actuar de las canciones anteriores. 

Al fin, Cristóbal Briceño deslizó unas palabras para saludar: “Hola Metrónomo y hola Santiago” antes de comenzar a contar la historia de las primeras composiciones de Fother Muckers, tomando confianza y desplegando carisma, para luego dar rienda suelta a “Decirlo Y No Decirlo”, “El Conductor” y “Ya Veremos”.

Antes de ir con la siguiente canción, y absorto en el ritual místico que ya se hacía presente en el inmueble capitalino, Briceño comenta que “Retorno A La Base es una canción que no tocamos nunca. Porque no nos salía, quedaba en un tono muy bajo y tuvimos que subirla. Gracias a un comentario del video en YouTube.” Inocente anécdota que demostraba la confianza y complicidad entre la masa de seguidores y la banda, en especial en la figura de su líder y vocalista. Acto seguido, “Retorno A la Base” sonó como un cañón, demostrando, una vez más, la nitidez sonora de cada instrumento durante el show.

Al momento siguiente, el público comenzó a cantar a capella “Madre Del Mundo” como una procesión religiosa o un coro eclesiástico que se anticipaba a lo que el mandamás espiritual diría. “Que son odiosos estos” decía Briceño de broma antes de dar inicio a la canción ya vaticinada por los fans. “Madre Del Mundo” convirtió al vocalista en un predicador rockero que, con polera de Misfits en el pecho, dirigió a la masa convertida en comunión cantando, saltando y gritando cada sección de la canción.

La energía se mantuvo con “Monstruos Marinos” y con “Gente Tan Diferente”, que a pesar de caerse el micrófono del atril de Briceño la gente subsanó el fallo cantando los primeros versos de la canción.

El coro vocal de “Ola De Terror” hizo retumbar cada pared de Sala Metrónomo, contagió a cada alma que estaba ahí y permitió sentir, nuevamente, esa mancomunión sagrada entre banda y público.  La cual explotará, en formato de mosh, con “Carta A Mi País”.

Tomando un poco de aire, banda y público, se paralizó frente a “2022”. Un himno generacional por defecto que nuevamente colocó la atmósfera sinérgica, convergiendo en una gran voz a todos los cantos. Euforia introvertida total.

Luego de comenzar a agradecer a cada integrante que condujo la producción del show, “Fuerza Y Fortuna” cayó como rayo divino para hacer explotar a todos y todas entre gritos, saltos y manos alzadas.

Tras un pequeño encore, Fother Muckers volvía al escenario para entregar “Huracán” y desplegar, una vez más, un momento de santa euforia colectiva con “Explorador”, antes de despedirse con “Héctor” -que no sería tocada en un primer momento- y finalizar con una instrumentalización etérea para hacer caer la cortina y finalizar el ritual.

Hace rato que he comentado que la música chilena vive una época de grandes novedades y mejores retornos. A la suma de nuevas e increíbles bandas, se adjunta el rescate y revaloración de otras que desaparecieron varios años o simplemente no teníamos en nuestros radares. Entre otros, Fother Muckers -apuntados también como influencias de jóvenes agrupaciones que hoy dan que hablar- vuelve a probarse la corona de laurel y a celebrar, en lo más alto del altar, el sólido universo de fans que tiene a sus pies. Más allá de cuestiones extrasonoras, la banda liderada por el talento de Briceño sigue entregando una serie de canciones incrustadas en la memoria colectiva de buena parte una generación de jóvenes y ya no tan jóvenes. Himnos que se alzan para cortar el invierno santiaguino y sentirse parte de un cálido culto de creyentes y adoradores incondicionales de este estilo tan característico de los Fother Muckers guiados por la palabra de su vocalista. Algo que se demostró en esta noche y que, en verdad, es justo y necesario.

Setlist:

  1. Tirado Al Sol
  2. El Que Lo Encuentra Se Lo Queda
  3. Tres Caras Largas
  4. Lobo Mayor
  5. Patio De Comidas
  6. Decirlo Y No Decirlo
  7. El Conductor
  8. Ya Veremos
  9. Retorno A La Base
  10. Madre Del Mundo
  11. Monstruos Marinos
  12. Gente Tan Diferente
  13. Ola De Terror
  14. Carta A Mi País
  15. 2022
  16. Fuerza Y Fortuna
  17. Huracán
  18. Explorador
  19. Héctor

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