
Entrevista por: Tomás Bascoli
Hace rato que en Zumbido le seguimos la pista a Estoy Bien. La banda conformada por el guitarrista y vocalista Benjamín “Benje” de la Fuente, el bajista Matías Sandoval y el baterista Alberto Pino lleva buena parte de su carrera musical bajo los oídos de este medio. En ello, se ha fundado un apoyo mutuo en base al reconocimiento crítico de su desplante durante sus primeras presentaciones en vivo, junto al brillante recibimiento de su primer disco, “Apoyo Emocional” (2023), y la constante acometida en torno al proyecto musical en sí. Hoy, con nuevo disco bajo el brazo –“A La Distancia” (2026)– y ad portas de lo que seguro será un extraordinario futuro, volvemos a conversar con nuestros amigos de la casa en torno a lo que significó la producción de esta nueva placa, los desafíos intrínsecos de seguir superándose a sí mismos y la relevancia que han adquirido sus canciones que ahora son propiedad emocional de una comunidad.
01. El título de “A La Distancia” (2026) es un enunciado que puede leerse de muchas maneras: como una distancia física, emocional, temporal o incluso artística. ¿Cuál era la distancia que ustedes necesitaron mirar cuando comenzaron a escribir este disco?
B: Yo creo que nosotros sentimos que, para este disco, el título fue cobrando cada vez más sentido. Creo que lo comentamos más de una vez, es un título que elegimos para el disco cuando este estuvo ya armado. Fuimos buscando el concepto que permitía englobar todas las cosas y llegamos a esto de la distancia. Como dices tú, una distancia entre dos personas, entre tú y tus recuerdos, la distancia de dos propuestas y dos géneros musicales en la misma canción.
Para nosotros esto fue a partir de ir haciendo eso: tomar distancia de nuestra obra y de cómo nos entendemos como artistas. Porque llega un punto en que estábamos como en la máquina de la música: sacar un disco y tocarlo, tocarlo y tocarlo, y finalmente ir profesionalizando tu carrera y armando tu equipo de trabajo y yendo a festivales y a otras instancias cada vez más bacanes. Pero, al mismo tiempo, estábamos exprimiendo el producto del arte que habíamos hecho. Y, creo, que con el tiempo dijimos como “oye, sería bacán empezar a grabar cosas nuevas” y comenzaron, de a poco, aflorar estas canciones y se empezaron a introducir en los setlist. Fue importante tomar esa distancia y, finalmente, entender las preguntas sobre ¿qué es lo que queremos hacer con nuestra música? ¿quiénes somos nosotros? ¿qué lugar ocupa la música en nuestras vidas? Eso fue lo principal: decir que estamos dispuesto a esto.
Me ha quedado claro en este ciclo de lanzamiento que las bandas son una pega del día a día, en esta semana siento que le hemos dedicado la vida cada uno al disco y a nuestro proyecto por frentes distintos. Trabajamos de manera independiente, ahora recién nos estamos apoyando con un equipo comunicacional, pero finalmente seguimos siendo nosotros detrás de todo el trabajo y siento que eso es una decisión importante. Decidimos hacer las cosas de esta forma, decidimos tomar el control de nuestro proyecto, así también el control creativo y ese es el límite que nosotros mismos nos pusimos. Como decir “la vida personal llega hasta acá, la banda llega hasta acá y en estos puntos se topan, se encuentran”.
¿Qué cosas de ustedes estaban presentes en “Apoyo Emocional” que ya no existen en “A La Distancia”? Y, al contrario, ¿qué cosas aparecieron ahora que hace tres años no existían?
AP: ¿Qué cosa nos trajimos de “Apoyo Emocional”? Yo creo que la esencia autobiográfica en nuestras letras. Eso se mantiene en este disco y ya es parte de nosotros.
Otra cosa que se mantiene, y que quizás se potenció aún más, es este carácter más popero en nuestras canciones. A nivel de estribillo y el coro, por ejemplo, de mantener una melodía pegajosa y una letra recordable que les permita a otros verse reflejados. Creo que eso estuvo en el apoyo y acá se potencia más, y eso, de cierta manera, igual fue intencional. En el proceso de crear este disco nos dimos cuenta de que, básicamente, eso es una de las cosas que más nos caracteriza a la hora de componer, sin dejar de lado el tecnicismo, el poder complejizar algunas líneas instrumentales y lo mismo con las líneas vocales, todo para poder hacer un poco más interesante las canciones.
Ahora, ¿qué cosas nuevas podemos ver que no están en el Apoyo, pero sí en “A La Distancia”? El trabajo vocal es algo que a los tres nos dejó bien impactados. En el sentido de que ninguno de nosotros se había abierto a trabajar con terceras personas en la producción y, si bien a la hora de llegar a grabar el disco ya teníamos los temas instrumentales bien cerrados, en las voces nos abrimos a trabajar con, en este caso, Victoria Cordero y Matías Figueroa, ambos de Torque Records, y en el apartado vocal nos sacaron harto jugo.
Creo que se dio una súper buena química de trabajo entre ellos y nosotros, tanto a nivel profesional como de persona. La verdad que trabajar con ellos fue un agrado y ellos también siento que respetaron mucho nuestra onda, nuestra vibra y nuestras composiciones, e intentaron aportar desde su vereda, desde su conocimiento, desde su expertiz y desde las herramientas que ellos tenían a disposición para hacer que las canciones pudiesen quedar aún mejor.
Todo esto se refleja en el apartado vocal, sobre todo con las segundas voces. A diferencia del apoyo, no son solamente voces de acompañamiento, sino que proponen algo independiente a lo que está pasando con la voz principal.

03. Son tres músicos, pero en varios momentos del disco parecen ser una banda mucho más grande. ¿Cómo construyeron esa formación instrumental sin perder la identidad de la tríada?
MS: Los tres veníamos con más entrenamiento, desde el tocar en vivo. Tocamos mucho el “Apoyo Emocional” y eso, inevitablemente, hizo que mejoremos como músicos.
El Pino es muy mateo, practica y ensaya más que cualquier otro baterista que yo conozca; el Benje igual es así, siempre está haciendo cosas; y, por mi parte, además del entrenamiento en vivo, cuando escucho música siempre me estoy imaginando las líneas del bajo y creo que ese entrenamiento auditivo también me ayudó a ser más creativo y con menos miedo de tocar más de las notas justas. Creo que los tres estábamos un poco así.
Ahora, los tres tenemos arreglos más difíciles en este disco, más que en el Apoyo. El Benje tocó todo el disco con un mi abierto, una afinación de guitarra, que yo no sé cómo lo hizo. Porque traspasar todo el conocimiento de la afinación estándar a otra afinación encuentro que es mucho trabajo. El Pino igual, ahora ocupa un doble pedal que le da otro carácter a las canciones, además de todo el entrenamiento que tiene. Creo que estas cositas, estos acordes, estos arreglos y todo más complicado hacen que el disco suene a que somos más gente. Y, además, creo que el tema vocal también permitió que la banda creciera más.
Hemos trabajado mucho con las voces, con las melodías y las segundas voces. Creo que en el “Apoyo Emocional” mis segundas voces eran un apoyo a la primera, no eran tan armónicas, sino que en alguna octava arriba o abajo. Pero, ahora estoy haciendo voces distintas a las del Benje y eso ya suena como si hubiese otro miembro.
Creo que el conjunto de todas estas cosas hicieron que “A La Distancia” suene como un disco con muchísima más gente detrás.
04. Muchas bandas de la escena independiente chilena han construido su identidad alrededor de la vulnerabilidad y la identificación emocional. ¿Cómo ha cambiado su manera de hablar de esos temas después de tres años de exposición y de ver cómo sus canciones han sido utilizadas por otras personas para procesar sus propias experiencias?
B: Tal como crecimos musicalmente e instrumentalmente, entre el Apoyo y ahora han pasado tres años en donde escuchamos música, consumimos nuevas letras, hemos leído cosas, ¿cachái? Claramente uno va evolucionando, y para nosotros creo que lo fundamental es que hemos vivido cosas distintas y estamos en otra posición de nuestra vida diferente a la que estábamos para el apoyo. Entonces, estamos sintiendo las cosas de otra forma, estamos echando de menos otras cosas, distintas a las que extrañábamos antes, nos sentimos atrapados por otras cosas y, creo, que finalmente es eso: como es el cambio desde donde estamos para “A La Distancia”, que nos está pasando y qué estamos sintiendo.
Este disco en particular, el que más escribió directamente fue el Mati y se nota mucho nuestros dos estilos distintos de escritura. Creo que ambos hemos ido madurando, desarrollando nuestra escritura y eso ha sido bacán, se lee y se siente. El Pino también aportó líricamente. Si bien siempre revisamos las letras entre los tres, creo que en este disco hubo canciones y sentimientos que vienen directamente desde nuestras experiencias personales. Como “Rubí & Zafiro”, “Color De Caramelo” o “Quebrada”, son canciones muy personales para mí, porque tenemos canciones para nuestros hermanos, así como para sentimientos más colectivos, como “Sin Miedo”, que también la escribió el Mati. Al final, eran canciones que, quizás, salieron de conversaciones que teníamos en nuestro día a día. De hecho, “Día A Día A Día” salió de unas ideas que tenía el Pino, cosas que conversábamos sobre la rutina del trabajo y claramente tiene que ver con nuestra salud mental y con la de todos los trabajadores del mundo.
El otro día conversábamos sobre el estar en un triángulo de espectros de trabajo y estar hasta el pico. Cuando hablamos con gente y amistades, ya sea un psicólogo, trabaja en salud, es cocinero, pintor o escultor, igual están hasta el pico. Creo que, finalmente, es la adultez, la juventud, la independencia y el cómo nos enfrentamos a la vida. Realmente los problemas son otros, porque al salir el apoyo estábamos hablando desde otra parte y ahora hemos vivido un poco más y los problemas son distintos.
Con Estoy Bien, y creo que lo pactamos sin haberlo hablado nunca, es una banda que iba a hablar de cosas que nos pasaban en la vida real, quizás hasta autobiográfica. Y finalmente fue eso, pero creo que me costó mucho salir de un espacio que por un momento me decía “quizás tengo que estar mal, triste y atrapado para poder escribir algo real”, y después me di cuenta que no era necesario autosabotear mi vida y buscar de nuevo estar enfermo para poder escribir algo que valiera la pena. Es muy chistoso porque es literalmente lo que hablamos en “Apoyo Emocional”, la canción que cierra el disco anterior, y el cómo nos costó escribir y crear en el día a día. Finalmente, eso nos llevó a escribir desde otros lados, ya sea desde la distancia u otro sentimiento. Y el resultado es muy real, transparente y el disco no habla de cosas que tienen ficción. Para sorpresa de nadie, realmente Estoy Bien no tiene ficción de por medio, son los problemas y cuestionamientos que tenemos al día de hoy.

05. Después de “A La Distancia”, ¿qué cosas sienten que todavía no han hecho como Estoy Bien y que ahora saben que son capaces de hacer?
MS: Creo que somos capaces de hacer música más pesada, si nos propusiéramos a hacer música más pesada, y también música más pop, más radial. Son las cosas que estamos mezclando un poco en “A La Distancia”, pero si nos propusiéramos a hacer un disco de radio, tipo “Green Album” de Weezer, lo haríamos, así como también podríamos hacer uno pesado a lo hardcore o metalcore. Tenemos una patita también puesta ahí. Y hasta podríamos hacer un disco más groovy, con experimentación hacia esos lados más pop o hacia ritmos más atrevidos.
Creo que todas estas cosas con las que experimentamos en “A La Distancia” nos demuestra que si nos queremos enfocar en alguno de estos puntos podemos lograrlo.
“A La Distancia”, el segundo álbum de Estoy Bien está disponible para ser escuchado en todas las plataformas digitales.




















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