Álbum: «Reality Awaits»

Artista: The Strokes

Género(s): Indie Rock

Año: 2026

Texto por Pablo Castillo

Cada una cierta cantidad de años siempre se anuncia -erróneamente – que el rock está muerto, una práctica de desinformación terrible que le encanta a la prensa especializada y que sirve de antesala para volver a causar revuelo con el primer artista que haga algo “nuevo”, con tal de nombrarlos como “salvadores”. Pero por más que odie este concepto, esta etiqueta sólo es válida para una banda en específico, y hay que aceptar que The Strokes si fueron el mesías del rock para el nuevo milenio, presentando “Is This It” (2001) como una interpretación moderna del garage rock de los 70’s, aportando una vez más a la leyenda de la escena neoyorkina y convirtiéndose en la banda americana más grande de este siglo.

Con altos y bajos en su discografía, “The New Abnormal” (2020) fue su apuesta entremedio de una pandemia mundial, un disco que atrapó a su fiel público dentro de la misma etapa que refleja Julian Casablanca y compañía en sus canciones, como también a un público menor que descubrió por primera vez la música de la banda, adaptándose a la nueva era de la tecnología y de la distribución. Un trabajo que replantea el indie rock de una manera más madura y sin ningún enfoque adolescente, con letras directas y melancólicas que terminaron de perfilar los 20 años de carrera de la banda. Con un arrastre masivo y las expectativas por los cielos, The Strokes vuelve a la música con “Reality Awaits” para intentar igualar la ambición de su proyecto pasado.

Bajo esta definición, esta nueva entrega tenía la tarea de complacer a su público con el mismo nivel compositivo de su antecesor, pero “Reality Awaits” desde el primer minuto se convierte en un tropiezo discográfico que mancha por completo el nombre de la banda. ¿El culpable? Una bola de nieve que lleva años arrastrando el autotune como estética adoptar en la carrera de Julian, brillando en la odisea “Human Sadness” o en el legendario cierre discográfico de Daft Punk, Instant Crush, pero también siendo un elemento desastroso en el último LP de The Voidz y en -lo que nos convoca- el último trabajo de los neoyorkinos. Proporcionándonos una estética ochentera sobria que abusa de la sobreproducción y que opaca lo que a momentos son brillantes composiciones de indie rock, perdiendo la majestuosidad que algún día los consagró.

No se siente correcto determinar todo el valor de la producción a tan solo el horrendo uso del autotune, pero tampoco creo que existe una intención artística más allá de esto, contemplando una lírica mucho menos desarrollada que cae en la generalidad de las cosas, abarcando mucho, pero apretando poco, además de darse el tiempo para lanzarse arriba de figuras como Harry Styles o Anthony Fantano de una manera vergonzosa. Por otro lado, el tracklist conversa de una manera positiva mediante la escucha, pero la poca ambición y la gama tan reducida de sonoridades lo convierten en un disco estrecho que pierde todo rumbo hacia el final, canciones como “Dine N’Dash” o “Going to Babble on” además de ser las que mejor balancean el uso de la sobreproducción vocal, son las que dan la fluidez del disco, cumpliendo un rol fundamental en mantener un buen ritmo pero quedándose cortas en lograr sostener los 40 minutos de duración.

Instrumentalmente el disco no se queda tan atrás, teniendo canciones con un nivel de madurez que no perfila dentro de lo que se espera en el indie rock. No existe pretensión de nada más que lograr el sonido contemporáneo del que tanto nos trae de vuelta al “The New Abnormal” (2020), oscilando entre el post-punk y su revival de principio de los 2000 ‘s, como también en la neo-psicodelia actual y un intento de new wave. Por eso es triste ver como, tanto el puente de “Dine N’Dash”, la melodía vocal del coro de “Falling Out of Love”, el tenso inicio de “Psycho Shift” y el juego de guitarras al final de “Going to Babble On” quedaran encadenadas para siempre en un disco que no fue capaz de desarrollar estos momentos brillantes.

Para más remate, cierran el trabajo con tres de las canciones más inolvidables de su repertorio, dejando más preguntas que respuestas, dejando un mal sabor de boca por quizás cuantos años más y dejándonos la responsabilidad de abrir debate con la gente conformista que cree que este es un buen disco. “Is This It” tenía un desgano que englobaba una estética, una narrativa adolescente que convirtió el desinterés en su propio emblema. Por eso es indefendible el trabajo que hacen en “Reality Awaits, con una ejecución aburrida y un desgano que ya no forma de una estética sino de un desinterés real de hacer música. The Strokes no está en su pico creativo, y con esta última sobreproducción traicionaron a los jóvenes que en algún momento decidieron revivir el minimalismo del garage rock y convertirse en los mesías del nuevo milenio.

Canciones esenciales: Dine N’Dash

The Strokes estarán presentes el día viernes 27 de noviembre como la cabeza de cartel de Fauna Primavera 2026, compartiendo con artistas como FKA Twigs, Yung Lean, entre otros. Entradas disponibles por Puntoticket. Produce Fauna Prod.

Lista de canciones:

01. Psycho Shift

02. Dine N’Dash

03. Lonely in the Future

04. Falling out of Love

05. Going to Babble On

06. Going Shopping

07. Liar’s Remorse

08. The Fruits of Conquest

09. Tyrants of the Mellow Moon


Zumbido.cl

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