
Nota por: Franco Zurita
Todos hemos perdido partidas en algún videojuego. Algo común cuando se es niño, pero después del «Game Over», basta con reiniciar la partida para volver a comenzar. El mismo escenario, los mismos enemigos, los mismos cálculos hasta aprender el recorrido sin equivocarse. Si pierdes, vuelves y si vuelves a perder, regresas una y otra vez, y dentro del imaginario infantil, se vuelve una esperanza a la cual recurrir y porque no, esperar que la vida fuese más o menos igual. Hasta que creces y te das cuenta que no. Cuando pierdes, nada vuelve a ser igual. Puedes volver a un lugar, escuchar una canción, volver a ver esa película que no veías hace años, pero nunca seremos aquella persona que éramos cuando vivimos todas esos momentos por primera vez.
En el universo de Chinese Football, esa analogía con los juegos aparece de manera natural. No como algo estético ni como un acto de nostalgia sino para hablarnos de algo más difícil: cómo continuar luego de perder, y no sólo cómo, sino de la intención y lo que hay detrás luego de seguir adelante. Su “game trilogy” compuesta por «Here Comes a New Challenger!», «Continue?» y «Win&Lose», siguen y narran precisamente esta lógica de vida. Empezar, perder, decidir si vale la pena continuar y aceptar que cada partida tiene un nuevo resultado. Las canciones que componen esta tríada nos hablan de inseguridades, frustraciones, deseos, expectativas y esa incómoda sensación de avanzar sin saber muy bien hacia dónde.
«Here Comes A New Challenger» nos sitúa con valentía en la incertidumbre de una nueva aventura, mientras que «Continue?», con un tono más optimista, manifiesta la resiliencia de continuar no como un acto de superación sino como el simple hecho de aceptar la derrota y volver a tomar el control. En «Win&Lose», el título parte de la premisa de aceptar el hecho de ganar y de perder. De conseguir aquello que deseabas dejando otras en el camino. Es la aceptación de que el juego de la vida no ofrece ninguna certeza solo el hecho de que está en nuestras manos el querer jugarlo.
De niños aprendemos que un videojuego puede jugarse hasta dominarlo pero de adultos, entendemos que no todo puede ser controlado. Hay cosas que se ganan, se pierden, se logran aprender y otras que con suerte se recuerdan. Chinese Football toma todas estas sensaciones para habitar entre la nostalgia, las ganas de volver a intentarlo una vez más con la certeza de que no seremos los mismos que iniciaron este juego. No sabemos cómo será la próxima partida, no sabemos si esta vez llegaremos un poco más lejos o si perderemos en el mismo lugar. Lo único que tenemos claro, es que siempre nos quedará la opción de volver a comenzar.
Este 25 de octubre, Chinese Football aterriza por primera vez en nuestro país para sumergir el Club Chocolate en este frágil universo de arcades, historias y mucha emoción en un encuentro íntimo e imperdible. Entradas por Puntoticket. Produce Stgo Fusion.





















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