Las inconmensurables emociones repletando la noche. Así podríamos apenas describir un ápice de todo lo vivido en el concierto de Saiko, un encuentro mágico y obscuro, tal como se ha descrito toda la historia de su carrera, una de las bandas nacionales de Pop-Rock más destacadas la música popular chilena.

Progresivamente las sillas se comenzaron a poblar, cada quién tomando la mejor posición para alistarse para el inicio del concierto. El encuentro se sentía tan anhelado que, tras cada movimiento del telón, el público rompía la taciturna expectación.

Tan puntual como potente se inicia el concierto. Entre un mar de asistentes que aún continuaban incorporándose emerge la peculiar voz de Denisse Malebrán, siempre caracterizada por su cálido, pero potente vozarrón. Los sonidos nos envolvieron en un suave tul musical, donde en evocativa musicalidad me hizo caer en razón la canción «La Fábula».

En su término, nuestra amada vocalista nos ofrece unas palabras, al público: «Me alegra mucho que estén aquí. No sé como llegaron, pero nos alegra tanto que estén aquí, luego de tanto tiempo sin vernos».

Y, tal fue mi sorpresa al oír por vez primera a la banda en vivo, sentí que la mezcla de los discos no le han hecho justicia a las tremendas capacidades de la banda, teclados como piezas de reloj, cuerdas electrizantes, percusiones precisas y la potencia de una voz permanentemente sin perder tono. 

Deambulaste mis oídos pasaron por «Emboscados», «Cual es tu plan», «Majestad», «Alud», «El Cielo» y «Sur voy». Colmados de tanta pasión, se serena la rítmica para dar espacio a más sensibilidad: un perfume acústico compuesto por «Ojal Vacío», «En el aire/Te quiero», «Patético», «Otra vez» y alguna otra que escapó a mi atención al encontrarme extasiado.

Retornando a su sonido característico, ese pop tan icónico enchapado en rock, trajo tantos clásicos y recuerdos de la mano de «Azar», «Happy Hour», «Estrechez», «Viaje Estelar» y por lo menos la más esperada por mí, aquella que trae tantos emociones como el encuentro con recuerdos familiares anidados en el calor de los grandes afectos «Cuando miro en tus Ojos», al compás de lo electro-acústico. Tan ligero y continuo, y meditando el transcurso de un repertorio compuesto por más de 20 canciones, nuestros enérgicos Saiko se despiden con el tema «Debilidad».

Como si se abriera la puerta de sombras de la teatralidad de esta noche, la banda nos trae «Las Horas», «Uno tras otros» y la flamante «Lo que Mereces».

Gracias por superar lo virtual y trascender juntos a lo físico, nuestras emociones resuenan al unísono , pronto estaremos juntos, en otro concierto, un abrazo de Zumbido.cl


Zumbido.cl

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