
Nota por: Tomás Bascoli
Hay artistas que construyen su carrera alrededor de sus canciones y otros que terminan convirtiéndose, ellos mismos, en parte de la gran historia de la música. Robbie Williams pertenece a la segunda categoría.
El próximo 27 de septiembre, en el Estadio Bicentenario de La Florida, el británico regresará a nuestro país bajo la gira “Britpop World Tour”. Este retorno ocurre, además, en un momento bastante particular de su carrera: con el lanzamiento de “Britpop” (2026), Robbie Williams alcanzó, por decimosexta vez, colocar un disco en el número de las listas de éxitos de Reino Unido.
Pero, reducir a Robbie Williams bajo un halo de éxitos, ya sea en cifras o premios, es perder de vista lo verdaderamente interesante del cantante.
Desde su salida de Take That a mediados de la década de 1990, Robbie construyó una carrera meteórica basada en una combinación difícil de replicar: canciones pop con un alcance gigante entre el humor, la teatralidad, la vulnerabilidad, la provocación y un sentido de espectáculo que pocos artistas logran desarrollar.
Su historia, como la de sus canciones, es la de un cantante que aprendió a transformar sus contradicciones en materia artística. Y, por ello, en Zumbido no te traemos un setlist de canciones para comenzar a ponerse a tono con el regreso del artista, sino cinco canciones para entender a Robbie Williams.
01. “Let Me Entertain You”
El nacimiento, autoinflingido, del showman. Si hubiese que elegir una canción para explicar el sentido de espectáculo del cual gira Robbie Williams, es este tema de su álbum “Life Thru A Lens” (1997). Funciona como una declaración de principios, en donde, desde los primeros segundos, el británico quiere ocupar el espacio, provocar, seducir y convertir su interpretación en un espectáculo en si mismo. Desde glam rock, pasando por el pop y una actitud algo punk, hay una energía que terminaría definiendo el resto de su carrera.
02. “Angels”
La canción que lo cambió todo. Si antes tenemos la presentación del personaje, “Angels” del disco “Life Thru A Lens” (1997) demostró que detrás de esa faceta irreverente, hay un ser capaz de conectar emocionalmente con millones de personas. Este sencillo se convirtió en una de las canciones más reconocibles y exitosas de su repertorio, apuntada como una de las más vendidas en la historia del Reino Unido.
Él mismo ha manifestado que la canción llegó en un momento de profunda depresión y la fiel creencia de que personas, o entes, pueden llegar a salvarte. Robbie puede ser el tipo energético, provocador y bromista, pero también puede cantar sobre el miedo, la soledad y la necesidad sin perder su conexión con el público. “Angels” es la puerta de entrada hacia el interior del británico, una invitación que ha trascendido generaciones.
03. “Rock DJ”.
Comenzando el milenio, Robbie Williams ya no tenía que demostrarle nada a nadie, e igual revolvió las listas de éxitos al llevar más allá el concepto de pop como espectáculo. Con una combinatoria entre disco, funk, electrónica y pop, “Rock DJ” del álbum “Sing When You’re Winning” (2000) le permitió al cantante construir alrededor de ella una personalidad deliberadamente exagerada. Pero eso no quedó ahí, la producción del videoclip llevó este concepto al límite: literalmente vemos a Williams arrancándose la piel, en una secuencia tan grotesca como memorable. ¿El sentido? Demostrar cuánto está dispuesto a entregar Robbie para mantener al público entretenido. La figura popular masiva ya se estaba consolidando.
04. “Feel”.
Parte de su disco “Escapology” (2002), esta canción representa otro de los momentos interesantes de la carrera del británico, porque nos permite observar qué ocurre cuando el personaje principal de la escena, aquel que apuntan todos los focos y las luces, deja de ocupar ese centro. La sociedad, la desconexión y la necesidad afectiva se entremezclan en una canción potente que posee uno de los coros más emocionales de la historia pop.
“Feel” funciona como la contraparte de “Rock DJ”, mientras esta última pide un mírenme, la primera responde con un necesito que alguien me vea.
05. “Supreme”.
Si bien, a primeras puede parecer una canción menos mediática que las anteriores, “Supreme” de su disco “Sing When You’re Winning” (2000), demuestra otra faceta de Robbie Williams: aquel que mira su pasado artístico para construir hacia lo contemporáneo. En esta canción aparece todo el amor del británico por Frank Sinatra, en modo crooner. El pop orquestal, la tradición del espectáculo y cierta elegancia sostienen una canción que hereda tanto de aquel amor por ese tipo de cantantes. La habilidad del británico para absorber distintas tradiciones de la música popular y transformarlas en parte de su identidad es aquello que lo tiene en el lugar donde está. Un innovador sonoro que a través de canciones como “Supreme” dialoga con el rock, pop, swing, electrónica, balada y glam rock, como en el resto de los destellos de su discografía. Robbie Williams entendió que el pasado también podía ser contemporáneo.
Bonus track: “Forbidden Road”.
No se puede dejar atrás la película “Better Man” (2024), la biopic del propio Robbie Williams también nos entregó joyas musicales, más allá de la reinterpretación de sus mayores éxitos. “Forbidden Road” fue escrita para la cinta y funciona como una pieza clave para también sintetizar, por medio del cine, la vida misma del artista.
La canción funciona como un epilogo que nos muestra a Robbie Williams luego de pasar décadas de éxitos, giras mundiales, excesos, contradicciones, polémicas, crisis y reinvenciones. Allí, el británico mira nuevamente hacia atrás.
Quizás la mejor manera de entender a Robbie Williams antes de su regreso a Chile sea dejar de preguntarse si fue el mejor cantante, el mejor compositor o el artista más innovador de su generación. Su importancia está en otro lugar. Williams entendió como pocos que la música popular también es construcción de personajes, memoria colectiva y espectáculo. Pero ese viaje lo hizo siendo parte de una boyband, cantante pop, rockstar, showman, cantautor, sex symbol, cantante de swing, celebridad y estrella de cine.
Así, un concierto de Robbie Williams puede sentirse como todo eso y más: una autentica y gigantesca celebración pop.
Robbie Williams en el Estadio Bicentenario de La Florida.
27 de septiembre.
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