Texto por: Franco Zurita

Fotografías: Mario del Río

Como ya lo he dicho en otras ocasiones, Sala Metrónomo se ha convertido en el epicentro de la escena hardcore siendo un punto de encuentro para eventos de grandes magnitudes de esta índole. Por lo que la noche del sábado 6 de diciembre, se escribió otro capítulo más en la historia del recinto al recibir a Nueva Etica, agrupación legendaria del hardcore sudamericano quienes luego de 15 años, volvían a pisar suelo nacional para demoler la capital con crudeza y activismo político.

En la previa, lo habitual en este tipo de jornadas: reencuentros, camaradería y por supuesto, una misma filosofía, y con la inminente amenaza de lluvia que se instauraba en la ciudad, dentro del recinto, la hermandad parecía no empañar el ánimo, en dónde entre la barra y los pasillos, era posible palpar la emoción y la expectativa de este gran encuentro.

De manera puntual y encendendiendo las antorchas en este ritual del mosh, Nouvelle Gaia, legendarios de la escena nacional, pisaron con fuerza el escenario de Metrónomo para una solemne demostración de rabia, fuego y convicción.

La banda con su solidez característica, desató los primeros gritos de la jornada con “Gemidos”, seguido de “Desiertos de amargura”, entre otras joyas viscerales de su repertorio. Ante un inminente avance de la ultraderecha en nuestro país, la consigna fue clara, como siempre lo ha sido: No al fascismo, y con la complicidad de los presentes, Nouvelle Gaia dió un adelanto a su nuevo EP con “Lo que las bombas callan”. Con un ánimo inagotable, la banda dió fin a su presentación con un clásico de “El arte de engendrar el miedo”, discazo del año 2008: “She is free at Last”, concluyendo una entrega sólida y certera para una noche que recién comenzaba.

Los encargados de continuar la jornada, fueron otra banda legendaria del hardcore nacional: Asunto, quienes tenían su espacio más que ganado en esta esperada comunión. Sin mucho preámbulo y agradeciendo la presencia de los más entusiastas, la banda reunió la potencia ya acumulada para descargar toda la rabia de su set. Con un repaso esencial a sus más de 30 años de historia, en medio del mosh, “Renacer” y “Confrontación” encendieron el escenario de Metrónomo entre la camaradería y los mensajes de lucha dando pie a “Desde el abismo”, perteneciente al material nuevo de la banda titulado “La fuerza de lo incierto” cuyo anuncio fue programado para el 2026. “Cuándo las sutilezas mueren” y “Afirmación de vida” llegaron de manera consecutivas para desatar la furia entre la vorágine de cuerpo que volaron sobre nuestras cabezas y “Una noble verdad” fue el último himno y un llamado a la unidad que terminó en un abrazo colectivo y los puños en alto reafirmando convicciones.

Luego de un breve receso y aunque ya había sido anunciada, Cuestión de respeto, otra banda clásica del circuito vegan straight edge, se tomó el escenario en un encuentro histórico para la escena nacional. Con un breve set, “Acción directa”, “El veredicto es negativo” y el himno de la escena “Straight Edge”, fueron algunas de las piezas que encendieron la llama de la rebelión y la determinación.

Tras esta tremenda representación del hardcore nacional, era la hora del plato principal de la noche. Tras quince años, nuestros hermanos de Nueva Etica volvieron a nuestro país como saldando una deuda con todos sus fanáticos para reafirmar el carácter y la convicción de una de las bandas más representativas de la escena sudamericana. Y convirtiendo Metrónomo en un verdadero campo de batalla, el primer disparo de la noche fue “Arder” quien haciendo justicia a su nombre, encendió el fuego iracundo de toda una generación. “El tiempo es ahora” y “30 monedas” sonaron mientras los cuerpos y los puños encarnaban una rabia en común. Éramos cientos reafirmando una posición, un discurso y un estilo de vida.

La tensión se apoderó del ambiente, para gritarle en la cara a la falsedad con “Nunca Serán” y “No espero nada de vos”. Un discurso establecido que sus fanáticos bien saben y adoptaron en cada fraseo. El pulso asesino y disciplinado de “3lite” y por supuesto, el himno latinoamericano del hardcore “Sudamérica” hizo eco en todo el continente con la rabia de un pueblo sometido a las injusticias de un primer mundo que devora la humanidad. Un desgarrador grito de unidad y resistencia a través de una escena más viva que nunca y que anoche demostró que en este rincón del planeta, aún hay almas que se mantienen en pie y con la misma convicción de hace veinte o treinta años atrás. Una lucha incansable pero que hay que dar hasta el final.

Nueva ética no es solo una banda, es una declaración de guerra.


Zumbido.cl

0 Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *