
Texto por Cristian Martínez
El pasado 14 de marzo, el Teatro Cariola fue escenario de una intensa jornada de metal extremo. La ceremonia contó con la participación de los acólitos nacionales Gravered, Primitivo y Cadaverous Incarnate, quienes se encargaron de preparar el ambiente para la esperada presentación de los estadounidenses Nile, referentes del death metal técnico con una propuesta inspirada en la historia y la mitología del antiguo Egipto.
En las afueras del Teatro Cariola ya se podía percibir claramente la temática de la noche. El comercio ambulante se sumó al ambiente ofreciendo diversos artículos inspirados en Nile y en la iconografía de la antigua cultura egipcia. Dentro del recinto la tónica era similar: desde un gran stand dedicado a la banda, hasta afiches y distintos artículos relacionados con la estética y simbología de esta antigua civilización.

Los encargados de encender el fuego inicial fueron los nacionales Gravered. Con más de una década de trayectoria, comenzaron su presentación con un intro apocalíptico que dio paso a «Cryptic and Cadaverous Visions from Graves», parte de su disco «Classic Cult to Death», lanzado a mediados de 2025. Su setlist estuvo centrado principalmente en este trabajo, entregando una furia oscura que cerrarían con «Necrorites of Exhumation.

Los siguientes en mantener viva la llama fueron Primitivo, banda con más de dos décadas de trayectoria que logró mover al público con su potente death metal. Su presentación se centró principalmente en sus EP «Eterna Guerra de Dioses Colosales» y «The Last Domination». Uno de los momentos más destacados de su actuación llegó cuando dedicaron la canción «Ethnocide» a los pueblos indígenas, recordando el genocidio que sufrieron de manera indiscriminada a lo largo de la historia.

Cuando Cadaverous Incarnate subió al escenario, el recinto ya estaba completamente teñido de negro. La banda, con casi tres décadas de carrera, tomó la antorcha y la alimentó con mayor intensidad. Su puesta en escena fue uno de los aspectos más llamativos de la noche, utilizando fuego en momentos clave de sus canciones. El show comenzó con «Putrid Human of Animal Creation», para luego repasar varios de los himnos de su trayectoria. También guardaron un espacio para presentar algunas canciones de su más reciente trabajo, lanzado este año y titulado «Dis6or6in6 the Enemies».
Finalmente llegó el momento más esperado de la noche. El escenario quedó en completa penumbra, presagiando la llegada de los dioses ancestrales. La música ambiental comenzó a envolver el recinto, generando una tensión ritualística en el público. Poco a poco los integrantes fueron tomando sus posiciones sobre el escenario y, sin dar tregua, rompieron la calma con «Stelae of Vultures», canción de su último disco y eje central de la gira «The Underworld Awaits Us All».

El aplastante espectáculo fue adquiriendo mayor densidad con «Sacrifice Unto Sebek», donde la voz de Adam Roethlisberger desató una furia incontrolable en el público, que respondió con un mosh imparable, rindiendo culto a la banda con toda su energía. Luego, con «Kafir!», el recinto vivió uno de los momentos más intensos de la noche, una excomunión colectiva donde toda devoción pareció concentrarse en un solo dios, Nile.
Mención especial merece Karl Sanders, cerebro y fundador de la banda, quien durante todo el show se encargó de animar al público y acortar la distancia entre el escenario y los asistentes. A su lado, el faraón de la percusión, George Kollias, ofreció una ejecución demoledora, demostrando por qué es considerado uno de los bateristas más impresionantes del metal extremo. Acompañados por el resto de Nile, generaron una sinergia capaz de alterar las arenas del tiempo, sumergiendo al público en una atmósfera hipnótica que lo abstrajo por completo de todo lo que ocurría a su alrededor, dejando como único foco de atención lo que sucedía sobre el escenario.

Momentos de gran intensidad se vivieron en todo el recinto, donde las cabezas no encontraron calma durante toda la presentación. Canciones como «Sarcophagus» desataron la euforia del público, que desempolvó la voz para acompañar con fuerza cada uno de sus coros.
La noche comenzaba a llegar a su fin tras un recorrido por lo mejor del repertorio en vivo de Nile. Luego de «Black Seeds of Vengeance», la banda reservó «Annihilation of the Wicked» para cerrar la jornada. Con su último golpe, las aguas del Nilo parecieron finalmente calmarse ante un público que, durante toda la noche, rindió culto a los ancestros y a su milenaria cultura.
Setlist:
- Stelae of Vultures
- To Strike With Secret Fang
- Sacrifice Unto Sebek
- The Black Flame
- Smashing the Antiu
- Kafir!
- Hittite Dung Incantation
- In the Name of Amun
- Sarcophagus
- Long Shadows of Dread
- Chapter for Not Being Hung Upside Down on a Stake in the Underworld and Made to Eat Feces by the Four Apes
- Naqada II Enter the Golden Age
- Black Seeds of Vengeance
- Annihilation of the Wicked





















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