Texto por: Catherine Guichard

Fotografías por: @mwamofficial

La noche del sábado 24 de mayo será recordada durante mucho tiempo, ya que, por primera vez en su carrera, Man with a Mission aterrizó en Chile y convirtió al Teatro Coliseo en un encuentro literalmente salvaje. En el marco de su gira “MARKING NEW GROUNDS- Americas”, cientos de seguidores aguardaron desde temprano, hasta con gorritos de lobo incluidos, para ser parte de esta manada de distorsión sonora.

Antes del inicio del show, a través de un mensaje al público, se informó que estaba estrictamente prohibido grabar o tomar fotografías durante la presentación. La razón, según explicó la propia banda, respondía a una antigua creencia ligada a la mala suerte. Lo notable fue la reacción del público. Lejos de generar molestia, la mayoría respetó la petición casi de manera absoluta. En tiempos donde muchos conciertos terminan observándose a través de pantallas de celulares, lo vivido en Santiago tuvo algo profundamente análogo y emocional. La audiencia decidió mirar directamente al escenario, saltar, cantar y vivir el momento sin intermediarios digitales. A fin de cuentas, se agradeció la medida.

Con el recinto completamente lleno, estos seres únicos aparecieron en medio del fervor característico del publico chileno, quienes cantaban en perfecto japonés canciones que durante años solo habían existido al otro lado de una pantalla.

Mención especial para el sonido. El Teatro Coliseo, históricamente cuestionado por problemas acústicos, ofreció esta vez una experiencia sonora limpia. Los riffs, bases electrónicas y detalles vocales lograron distinguirse con la claridad propia de estos caninos, permitiendo apreciar la riqueza técnica de una banda que construye sus canciones desde múltiples capas de intensidad. La mezcla entre guitarras enérgicas, secuencias electrónicas y percusiones explosivas nunca perdió definición, algo fundamental para una agrupación cuyo repertorio depende tanto de los matices dinámicos.

“REACHING FOR THE SKY” sonaba fluida, con perfecta sincronía entre sus integrantes, que entre acordes ejecutados de manera perfecta y carisma únicos, encantaban profundamente a cada una de las personas que se encontraban presente. Aquella conexión alcanzó uno de sus puntos más memorables durante “Winding Road”. En medio de la canción, la banda pidió que todo el recinto se agachara. Miles de personas obedecieron simultáneamente, creando una tensión épica antes de explotar en un salto masivo que hizo temblar el teatro entero. Fue uno de esos instantes donde el espectáculo deja de pertenecer únicamente a los músicos y pasa a construirse entre todos los presentes.

El concierto también tuvo espacio para el humor y la teatralidad que caracterizan a la agrupación. Tras un intenso solo de batería y DJ, ejecutado con una precisión salvaje que ponía los pelos de punta, las pantallas proyectaron un cortometraje protagonizado por los integrantes. El segmento desató carcajadas y sirvió como un respiro antes del tramo final, demostrando nuevamente la capacidad de Man with a Mission para equilibrar virtuosismo, absurdo y cercanía.

Musicalmente, la banda mantuvo una energía demoledora de principio a fin. Temas como “Database”, “Dead End in Tokyo”, “Fly Again” y “Remember Me” fueron recibidos como himnos por un público que nunca dejó de cantar. La intensidad emocional aumentó hacia el cierre cuando parte de la audiencia comenzó a pedir “Emotions”. La banda respondió al clamor y entregó una de las interpretaciones más emotivas de la noche, transformando el recinto en un gigantesco coro cargado de nostalgia y adrenalina.

El desenlace llegó con “Raise Your Flag”, convertida ya en una especie de declaración identitaria para sus seguidores. Entre saltos, gritos y banderas, la canción terminó de sellar una presentación impecable. Sí, faltó “My Hero”, ausencia que algunos fanáticos lamentaron al abandonar el recinto, pero incluso aquello se sintió menor frente a la magnitud de lo vivido. Al finalizar la jornada, la pantalla de fondo anunció tres nuevos singles que serían lanzados semanalmente en el mes de agosto. Tanaka, líder de la manada, mencionó también que están terminando su próximo álbum.

Lo de anoche no fue solamente el primer concierto de Man with a Mission en Chile. Fue también la confirmación de una conexión cultural que hace años dejó de ser de nicho. La banda encontró en Santiago una audiencia apasionada, respetuosa y completamente entregada; y el público chileno, a su vez, recibió un espectáculo técnicamente sólido, emocionalmente vibrante y sorprendentemente íntimo. Con el énfasis actual de registrar cada segundo en los conciertos en vivo, quizás el mayor triunfo de la noche fue precisamente ese, vivenciar en espectáculo salvaje con los cinco sentidos y almacenarlos en la memoria para que, a futuro, recordemos que somos parte de una jauría melódica eterna.

Setlist:

  1. Vertigo
  2. Dark Crow
  3. Hey Now
  4. Dead End in Tokyo
  5. database
  6. REACHING FOR THE SKY
  7. Winding Road
  8. When My Devil Rises
  9. Seven Deadly Sins
  10. DJ & Drum Session
  11. (Mission Movie)
  12. Dive (acoustic)
  13. Merry-Go-Round
  14. Take Me Under
  15. FLY AGAIN
  16. Against the Kings and Gods
  17. Kizuna no Kiseki

Encore:

  1. Emotions
  2. Raise your flag


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