Por: Tomás Bascoli C.

Martes por la noche y el Movistar Arena se vestía de gala para recibir a uno de los espectáculos más esperados del año: Gorillaz. La banda virtual liderada por Damon Albarn(Blur) hacía su segunda presentación en suelo nacionalfrente a un público que conectó inmediatamente con el grupo por medio de una energía que se sentía en cada grito o coro del setlist.
A pesar de los problemas en el ingreso al recinto, algo que por momentos recordó a lo que ocurrió con Metallica en el Club Hípico hace una semana atrás, guardando las proporciones; a eso de diez minutos pasado las nueve de la noche, el escenario del Movistar Arena se oscurecía para dar paso a los músicos liderados por un Damon Albarn sin antes de una presentación audiovisual que colmaba las pantallas del recinto capitalino y terminaba con la frase “The Static Channel”.


Con un lleno total, M1 A1 se encargaba de abrir los fuegos del espectáculo, seguido de Strange Timez junto a la voz de Robert Smith (The Cure) que acompañaba a Damon y al resto de los músicos, para luego seguir con Last Living Souls y convertir el Movistar Arena en una pista de baile con Tranz.
La respuesta del público que colmaba la cancha y tarimas del recinto capitalino fue ensordecedora y el otrora vocalista de Blur lo agradeció cada vez que tuvo la oportunidad por medio de gestos, muestras de cariño, palabras e incluso agarrando todas las banderas que le caían a sus pies, para luego hacerlas parte del escenario.

Aries y Tomorrow Comes Today continuaban con la misma energía, potencia y sonido impecable que demostró Gorillaz aquella noche. Every Planet We Reach Is Dead se encargó de jugar con un solo de piano y las palmas al unísono por parte del público, mientras que RhinestoneEyes fue un coro total.
Uno de los puntos altos de la noche fue la interpretación de 19-2000 que evidenció la multigeneracionalidad de la banda virtual: mientras que algunos asistentes vivían, probablemente, su primer concierto, otros vibraron de la misma forma con ese clásico de la banda a pesar de ser ya veteranos en esto de los recitales en vivo.

Continuó la presentación con Glitter Freeze y luego, el lanzamiento de una nueva canción titulada Cracker Islandque podría indicarnos alguna que otra proyección de lo que se vendrá en Gorillaz para el sucesor de “Song Machine, Season One: Strange Timez” (2020).
O Green World contó con una interpretación de piano acompañado del público y las linternas de sus celulares alumbrando la cúpula del recinto. Pirate Jet incluyó un alocado Damon Albarn que se bajó de la tarima para cantar al mismo nivel y entremedio de los asistentes a cancha, lo que generó una oleada de gritos y manos alzadas.

“Disculpa el español. Cuando cantas, me levantas el alma. Es cierto”, comentaba Damon al micrófono antes de despachar una seguidilla de canciones de interpretación, ejecución y sonido fantástico: On Melancholy Hill, El Mañana, Kids With Guns, Andromeda y Rock It se encargaban de hacer gritar, cantar, bailar y saltar al público que ovacionaba al grupo en cada pausa que se daba entre los temas.
El coro de Dirty Harry, que en las pantallas del escenario era cantado por una multitud de niños al estilo del diseñador y cofundador del grupo Jamie Hewlett, fue el momento del público en el que no dudó en hacerse protagonista a través de un canto poderoso.

Superfast Jellyfish, el clásico Feel Good Inc., MomentaryBliss y Plastic Beach fueron las canciones que continuaron con esta segunda parte del show que fue imponente en estilo, desplante y sonido. Inclusive, al cierre de la canción que da nombre al disco “Plastic Beach” (2010), el vocalista que personifica la voz de 2-D cerró el tema trayendo y tocando una trutruca, instrumento musical mapuche.
Luego de un encore en el que el público no paro de gritar ni ovacionar el nombre de Gorillaz en todo momento, Damon Albarn y compañía volvieron al escenario para seguir el espectáculo con The Pink Phantom, Stylo (que contó con un pequeño homenaje a Ray Charles al final con su foto proyectada en la pantalla) y la popular Clint Eastwood que incluyó un remix estilo reggea y la clásica melódica de Albarn jugueteando con el público y sus intervenciones durante la canción.


Noodle, Murdoc, 2-D y Russel, junto a Damon, eligieron un cierre emotivo gracias a Don´t Get Lost In Heaven y Demon Days, que fueron acompañadas una vez más por las linternas de los celulares del público mientras las luces se desvanecían.
Así, Albarn y compañía se retiraban del escenario luego de entregarnos un espectáculo que contó con una selección de canciones impresionantes y bien pensadas en su orden, una emoción y frenesí tanto por parte del grupo, como de los asistentes multigeneracionales, y un sonido impecable, potente y certero para poder disfrutar de cada capa de sonido que caracteriza a este proyecto.

Gorillaz y, en especial, Damon Albarn nos dejaron satisfechos con un espectáculo que fácilmente podría colocarse dentro de los mejores de la temporada. Casi como un evento divino, San Damon logra convocar y converger a su alrededor géneros musicales diversos, un público heterogéneo y múltiples emociones expresadas con una energía revitalizante.
Setlist Gorillaz
1. M1 A1
2. Strange Timez
3. Last Living Souls
4. Tranz
5. Aries
6. Tomorrow Comes Today
7. Every Planet We Reach Is Dead
8. Rhinestone Eyes
9. 19-2000
10. Glitter Freeze
11. Cracker Island
12. O Green World
13. Pirate Jet
14. On Melancholy Hill
15. El Mañana
16. Kids With Guns
17. Andromeda
18. Rock It
19. Dirty Harry
20. Superfast Jellyfish
21. Feel Good Inc.
22. Momentary Bliss
23. Plastic Beach
24. The Pink Phantom
25. Stylo
26. Clint Eastwood
27. Don´t Get Lost In Heaven
28. Demon Days





















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