
Texto por Vanessa Pérez
El 31 de julio, en plena lluvia santiaguina, Cristóbal Gacitúa presentó en vivo su nuevo single “Fumando espero” en la Sala SCD Bellavista.
Afuera, el frío. Adentro, un espacio íntimo, lleno, y con un público que no dudó en salir pese al clima para encontrarse con una propuesta que mezcla bolero, indie pop y rock alternativo sin perder coherencia ni identidad.
Una noche de abrigo
Acompañado por su banda “Los Pensamientos Ajenos”, compuesta por seis músicos que lograron un sonido sólido y expresivo, Cristóbal recorrió gran parte de su discografía con arreglos que reforzaron su carácter emocional.

Trompeta, batería, bajo, teclado y guitarras se entrelazaban en cada canción, generando una dinámica fluida y potente. Nada sobraba, todo aportaba hermosamente.
Desde el inicio con “Que se acabe luego todo”, quedó claro que sería una experiencia cálida y emocionante. Le siguieron “Primaveras”, “Ideales” y “Contigo me siento mejor”, en versiones que mostraban el crecimiento sonoro del proyecto y la seguridad con la que Gacitúa se planta en el escenario.

Se lo vio cómodo, presente, con una entrega genuina que se notaba en su forma de mirar al público y en cómo dejaba que las canciones hicieran su trabajo. Entre tema y tema, se dio el espacio para conversar, hacer chistes y mostrar una personalidad cercana y espontánea.
Uno de los momentos destacados fue “Porfía”, su primer bolero de la noche, donde soltó la guitarra para dejar que su voz guiara todo. El público lo acompañó cantando el coro con naturalidad. Más adelante, invitó al escenario a Seba Alfaro para interpretar juntos “Sí, caché”, en un dúo que funcionó con soltura y complicidad.

También hubo espacio para canciones como “Julio”, “Dos” y “El amor a la antigua”, que reforzaron la sensibilidad melódica del proyecto. Y entonces llegó “Fumando espero”, el single que motivó esta presentación.
Una pieza que actualiza el bolero desde una perspectiva honesta, con texturas modernas pero sin perder ese aire clásico que lo hace reconocible al instante. La interpretación fue precisa, emocional, bien sostenida por la banda, donde la trompeta volvió a brillar con personalidad propia.

El cierre fue con “Psicodélica”, una canción que condensó toda la energía acumulada en la hora previa. Las luces de colores, los coros del público, y el sonido más suelto marcaron un final enérgico y con la fuerza suficiente para mover un corazón.
Cristóbal Gacitúa mostró que un proyecto solista puede brillar más con el impulso sensible de una banda. Que se puede hablar de amor, frustración, identidad o memoria sin caer en fórmulas repetidas. Y que todavía hay espacio, y público, con hambre de vivir noches íntimas de música como esta, en lugares mágicos como la Sala SCD.

Setlist
- Que se acabe luego todo
- Primaveras
- Ideales
- Contigo me siento mejor
- Julio
- Dos
- Porfía
- Sí, caché
- El amor a la antigua
- Fumando espero
- Psicodélica





















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