
Texto por: Gonzalo Díaz
Fotografías por: Gonzalo Flores
¿Existe la posibilidad de emocionarse en un concierto de death metal? Absolutamente y en este caso no me refiero solamente a quienes presenciaron el debut histórico de Six Feet Under en Chile, sino que precisamente a sus protagonistas. Con Chris Barnes al frente y Jack Owen en la guitarra, la agrupación estadounidense finalmente debutó en Chile, concretando una visita largamente esperada por los seguidores del death metal, en donde el Teatro Cariola fue el escenario de una jornada que combinó la contundencia de las bandas nacionales, una organización marcada por la puntualidad y un recorrido por distintas etapas de una carrera que también carga con parte de la historia de Cannibal Corpse y que entre otras cosas, permitió ser testigos de un Barnes emocionado, agradecido y sonriente.

La jornada de ruido comenzó temprano, una decisión que merece ser destacada y que a lo largo del concierto, fue ampliamente agradecida por los asistentes, quienes llegaban a buena hora para ser testigos de la presentación de Ghostspell, banda proveniente de La Calera que tuvo la oportunidad de llevar su propuesta ante un público convocado por una agrupación internacional, pero que sin embargo su participación puso sobre la mesa un elemento importante para la escena chilena, la necesidad de generar espacios para proyectos que nacen fuera de Santiago. Que una banda de regiones forme parte de una jornada de estas características no es un detalle menor, sino una oportunidad para ampliar la visibilidad de una escena que se construye mucho más allá de la capital, más aun, cuando la banda logró presentarse a gran nivel, recibiendo la ovación de quienes poco a poco repletaban el teatro.

Posteriormente, fue el turno de Pentagram, nombre fundamental del metal extremo nacional. Con una trayectoria que la ha convertido en una referencia dentro y fuera del país y en donde la agrupación ofreció un recorrido breve, pero significativo por su discografía. “Fatal Predictions” abrió una presentación que también incluyó temas como “Possessor” y “Demented”, antes de cerrar con la clásica “Demoniac Possession”. Su presencia aportó el peso histórico de una banda que ha sido parte de la construcción del metal chileno y que, frente a un público cada vez más numeroso, volvió a demostrar por qué su nombre permanece como un referente del género.

A las 19:40 horas, el Teatro Cariola ya estaba repleto. La espera había terminado y Six Feet Under finalmente pisaba suelo chileno. La primera visita de la banda representaba una deuda pendiente, especialmente para quienes han seguido durante años la trayectoria de Chris Barnes, una figura cuya voz quedó ligada a una etapa decisiva del death metal estadounidense. Junto a él, la presencia de Jack Owen, guitarrista y también protagonista de aquella historia, reforzaba el atractivo de una presentación que reunía distintas generaciones y memorias del metal extremo. “War Is Coming” abrió el repertorio y dio paso a una descarga que incluyó canciones como “Silent Violence”, “Lycanthropy” y “Seed of Filth”.
El setlist permitió recorrer diferentes momentos de la discografía de Six Feet Under, alternando la pesadez característica de su propuesta con canciones que encontraron respuesta inmediata entre los asistentes. Pero más allá del repertorio, hubo un elemento que acompañó la presentación durante toda la noche, la evidente alegría de la banda por encontrarse finalmente con el público chileno. Barnes lo expresó en distintos momentos mediante sus intervenciones y gestos de agradecimiento, transmitiendo la emoción de una visita que llevaba tiempo pendiente. La respuesta del público, que llenó el recinto y acompañó los pasajes más reconocibles, convirtió el encuentro en algo más que una presentación centrada exclusivamente en la música.

Uno de los momentos particulares llegó con “T.N.T”, el clásico de AC/DC que sumó un componente reconocible y festivo a la jornada. Sin embargo, la expectativa más intensa estaba reservada para el tramo final, cuando el pasado de Barnes volvió a ocupar el centro de la escena. Su historia con Cannibal Corpse forma parte de los capítulos esenciales del death metal, y escuchar nuevamente ese material en la voz de quien participó de su creación tiene un significado especial para quienes crecieron con aquellos discos. Así llegaron “Stripped, Raped and Strangled” y “Hammer Smashed Face”, dos canciones que conectaron directamente con esa memoria. El cierre reunió la trayectoria de Six Feet Under con el legado de una de las bandas más influyentes del género, provocando una respuesta que terminó de sellar una noche cargada de expectativas cumplidas.

El debut de Six Feet Under en Chile dejó mucho más que una visita esperada. Fue una jornada en la que convivieron la historia del metal extremo nacional y el encuentro con una agrupación que, pese a los años de trayectoria, todavía tenía una cuenta pendiente con el público chileno. Con el Teatro Cariola repleto y los clásicos de Cannibal Corpse resonando en el cierre, la presentación se instaló entre los conciertos de metal extremo más destacados del año. Una deuda saldada a punta de riffs, memoria y death metal, con Chris Barnes y Jack Owen al frente de una noche que finalmente hizo posible lo que durante tanto tiempo había quedado pendiente.
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Setlist:
01. War Is Coming
02. Silent Violence
03. Revenge of the Zombie
04. Lycanthropy
05. Torn to the Bone
06. Feasting on the Blood of the Insane
07. Victim of the Paranoid
08. Seed of Filth
09. Death or Glory
10. Know-Nothing Ingrate
11. Mister Blood and Guts
12. Ghosts of the Undead
13. T.N.T.
14. Human Target
15. Beneath a Black Sky
16. Stripped, Raped and Strangled
17. Hammer Smashed Face





















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