Álbum: «BE NOT AFRAID»

Artista: Polyphia

Fecha de lanzamiento: 24 de octubre de 2026

Género (s): Metal Progresivo

Texto por Catherine Guichard

Desde Estados Unidos, Polyphia regresa con “BE NOT AFRAID”, su quinto álbum de estudio y una nueva demostración de que la técnica instrumental puede ser más que una exhibición de destreza. Publicado el 23 de octubre a través de Rise Records, el disco llega cuatro años después de “Remember That You Will Die” (2022), con doce canciones que profundizan en la experimentación y una propuesta conceptual marcada por los contrastes con aire de belleza oscura. Tim Henson, Scott LePage, Clay Gober y Clay Aeschliman vuelven a poner sus capacidades al servicio de una obra que busca expandir los límites de su propio lenguaje musical.

Si algo ha distinguido a la agrupación es su capacidad para cruzar el metal progresivo con elementos del hip-hop, el R&B y la música electrónica, sin depender de las estructuras tradicionales del género. En este nuevo trabajo, ese dinamismo adquiere una orientación más sombría, con sintetizadores, texturas digitales y guitarras que se alejan de su función habitual para convertirse en parte de su paisaje.

Desde “Let There Be Light”, el álbum establece una atmósfera que parece avanzar entre la tensión y el movimiento. Las guitarras construyen secuencias rítmicas que se entrelazan con la producción electrónica, generando una sensación de vértigo. La precisión de las interpretaciones resulta fundamental para sostener una composición en la que cada elemento parece responder a una lógica propia, aunque todos convergen en una misma dirección.

En “Screwtape”, “They Know Not What They Do” y “Mark Of The Beast”, la dimensión más oscura del disco encuentra un espacio para desarrollarse. La imaginería mística que atraviesa sus títulos contribuye a una identidad conceptual que contrasta con la naturaleza minuciosa de las composiciones. El virtuosismo deja de sentirse solo como una demostración de habilidad y comienza a funcionar como un recurso para construir tensión, extrañeza y una sensación de inestabilidad. Ese desplazamiento resulta interesante porque permite que la música transmita emociones sin recurrir a una voz principal que las explique. La oscuridad no se expresa solamente mediante la agresividad, sino también a través de una producción que parece mantener al oyente en un estado de alerta.

“Power In The Blood” representa una pieza relevante para comprender la identidad del álbum. Lanzada como sencillo de adelanto, la canción forma parte de esta exploración en la que el lenguaje instrumental se encuentra con una estética más teatral.

La producción cumple un papel decisivo en ese equilibrio. Cada detalle parece ocupar un lugar cuidadosamente calculado, desde las capas de guitarra hasta los componentes electrónicos que modifican la percepción del espacio. No obstante, la precisión puede convertirse en una limitación cuando todo parece responder a un nivel de control similar. En determinados pasajes, la impresión de estar ante una maquinaria perfectamente ajustada amenaza con restarle espontaneidad a la música. La complejidad es una de las virtudes del disco, pero también exige una escucha atenta para que sus matices no se diluyan en la abundancia de información.

Más allá de sus decisiones instrumentales, “BE NOT AFRAID” propone una mirada que vincula la creación artística con la necesidad de responder a un mundo perturbador. Tim Henson ha explicado que el álbum nació, en parte, de conversaciones y descubrimientos relacionados con aspectos profundamente inquietantes de la realidad. Frente a esa experiencia, la banda decidió canalizar su reacción a través de la creación de algo bello, sin temor a explorar ideas que pudieran resultar incómodas o difíciles de interpretar. Esa intención le entrega otra dimensión al contraste que recorre el disco. La música puede resultar estimulante por su precisión y, al mismo tiempo, generar desasosiego mediante sus texturas y cambios de atmósfera.

El resultado es una obra que exige atención, pero que también recompensa la escucha por sus múltiples capas y contrastes. No todas las ideas alcanzan la misma profundidad, y la búsqueda de complejidad puede interponerse ocasionalmente entre la música y su capacidad de conectar de manera inmediata. Sin embargo, Polyphia demuestra que la evolución artística no depende únicamente de incorporar nuevos recursos, sino de atreverse a cambiar la manera de utilizarlos.


Zumbido.cl

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