
Por: Lucas Araya, Tomás Bascoli C. y Ricardo Arriagada Gómez
Familea Miranda
Una sólida dosis de Rock millonario capaz de romper moldes y desarmar las líneas limítrofes de etiquetas. El surrealismo sónico necesario para despertar en una tarde que derretía. «Zalapel», «Paraguay», «Palomita» y «Servú» para coronar una presentación maciza y contundente, entre mazazos de bajo, latigazos de una guitarra SG, golpes atronadores de la bataca y un saxo detonador de sicodelia oscura en el Escenario Primavera frente a un público contagiado de energía y electricidad.
Los Planetas
Con un set que fue rotando entre intensidad, latencias, atmósferas abrazadas a efectos de guitarras y una voz que cuenta historias que giran entre la ciudad, la naturaleza y el cosmos, Los Planetas conquistaron a una audiencia que escaba del calor aplastante para flotar con las melodías tejidas por los españoles en el desembarco en la primavera seca de Santiago.


Niños del Cerro
La banda chilena Niños del Cerro se despachó un show con bastante público atento a los movimientos de esta incipiente agrupación. A pesar de algunos errores técnicos en los volúmenes entre la guitarra y la voz principal, no tuvieron temor de encantar a un festival que observa, siempre con esperanzas y mucho ánimo, a exponentes chilenos en ascenso en otras partes del mundo, más cuando en promoción de su último disco puede ser otra llave que abrirá puertas.

José González
El sueco-argentino se plantó frente al público con una solidez escénica encantadora con solo estar con su guitarra. Su voz cálida encantó a la gente surfeando la ola de calor que ya arrasaba e infundió el espacio con ternura y candidez. Tonos como «Visions», «Swing» y «Crosses» cayeron de su repertorio, además de presentar grandes covers como «Teardrop» de Massive Attack o «Blackbird» de The Beatles, ejecutados como si fuera un real maestro de ceremonias con seis cuerdas.

Jessie Ware
El sol pegaba fuerte en la tarde, pero a su vez, un show pegó con un arsenal de temazos. El debut de Jessie Ware en nuestras tierras no necesitó minutos para crear una fiesta de libertad, precisamente con su último álbum donde salieron canciones como «Spotlight», «Soul Control», «What’s Your Pleasure?» y más. Pese a ser más corto de lo normal en sus conciertos, llegó con todo y no dejó alma tranquila, siendo por mucho mérito uno de los grandes puntos del día, sabiendo que no necesitaba de una escenografía voluptuosa cuando eso fue ella misma con su agrupación.
Inti-Illimani
El clásico conjunto trajo el sonido latinoamericano a la tarde mientras el sol bajaba su intensidad. Una paleta de colores y sonidos eclécticos que hablan de migración y mestizaje para celebrar el intercambio y los sueños sin fronteras («en libertad como los pajarillos«). Con una respuesta notable de un público entusiasta, desplegaron un mapa sonoro que atraviesa todo el continente y cruza los mares para integrar ritmos y melodías que aterrizaron en el Primavera con canciones como «Sobre tu playa», «Samba Lando» y con «El aparecido» para traer a Víctor Jara y no dejar que la memoria se diluya entre tanta celebración. Una presentación emotiva y para almas sensibles que nos recuerda que, a pesar de ser un festival generado en Europa, nuestras raíces están flotando en las ondas sonoras y en el ambiente, un riqueza digna de destacar antes de los «platos fuertes» de la jornada.

Björk
Lo de la islandesa en la jornada final fue un regalo para todos sus fanáticos y amantes de la música. Amparada con un ejercito orquestal de la Fundación de Orquestas Juveniles e Infantiles de Chile, Björk se despachó un espectáculo fuera de este mundo. De forma casi alienígena, la cantante aplacó todos los ruidos y bullicios del Parque Bicentenario de Cerillos solo con su voz. Los arreglos musicales, perfectamente ejecutados por la orquesta chilena, se desplegaban en la explanada que silenciosamente aguardaba cada movimiento y palabra de lo que ocurría en el escenario que vio construir temas como «Isobel»,«Lionsong», o «Jóga». Sorprendida por la puesta de sol y el paisaje montañoso que rodea la capital, Björk con su carisma infantil de siempre, coqueteó con el público por medio de su rocoso español, para dar cuenta de un espectáculo poco antes visto y difícil que se repita. Totalmente inolvidable.
Mitski
Un día donde las mujeres tuvieron presentaciones fascinantes, Mitski no se quedó atrás con una movida presentación que fue tema por el impactante ruido que se generaba no solo por su banda de apoyo al sonar esas guitarras distorsionadas, sino por los gritos desgarradores de la fanaticada que no descansó al sonido de «I Bet on Losing Dogs», «Nobody», «The Only Heartbreaker» y otras canciones de emoción al nivel más alto. Pura teatralidad y ceremonia por parte de ella que de seguro, su paso al sur del mundo sea de sus experiencias inolvidables…. obviamente para los que estuvieron ahí también.


Father John Misty
En lo más lejos, en Escenario Primavera apareció a su manera Josh Tillman en su versión 2022 -completamente calvo- para predicar sus palabras irónicas y profundas. Un show maravilloso que dejó un listado de canciones fabulosas como «I Love You, Honeybear», «Nancy From Now On», «Ballad For a Dying Man». Eso sí, algunas anécdotas quedaron como el fallo del sonido en «Goodbye Mr. Blue» o que le llamó la atención que fanáticos pidieran un tema del calibre de «Funny Girl» estando en un festival. Una clase magistral del artista que merecía un mejor escenario, ya que su recibimiento de brazos abiertos no caía en el lugar.
Charli XCX
Cerrando el Escenario Puntoticket, era la hora de Charli XCX como una de las cartas más esperadas del cartel. Dio todo su amor y sensualidad a un energético público que disfrutó cortes soberbios como «Gone» o «Vroom Vroom» con una motivación tan grande que no quería que se viera a personas ajenas de la celebración, además de sus recientes repertorios como «Beg for You» o «Good Ones» que tuvieron su crédito de ser coreadas y disfrutadas sin que ganara el cansancio. «1999» y «Unlock It» también estuvieron presentes con tal de dejar un sabor dulce a la inglesa… y esperemos que eso signifique un retorno.
Caroline Polachek
Casi con la misión que tuvo Arca la noche anterior, Polachek fue uno de los números finales donde derrochó calidad y destreza gracias a su voz angelical, la humildad de su atmósfera y el acompañamiento de los que estuvieron presente en ese momento. Muchos temas de su único disco hasta la fecha estuvieron, pero también algunos de sus increíbles singles como «Bunny Is A Rider» y «Sunset», además de promocionar un track inédito sin versión de estudio llamado «Smoke». La artista mostró magia en su forma y dejó al público atrapado en sus maniobras. Como era de esperarse, el cierre con «So Hot You’re Hurting My Feelings» era necesaria para dar punto final a esta jornada gloriosa, destacada con números femeninos gigantescos.





















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