A 20 años de la edición de su disco, el grupo creado y liderado por Álvaro Henríquez vuelve a presentarse en Santiago, esta vez en el Teatro Coliseo el sábado 19 de noviembre para interpretar su ya clásico repertorio con una nueva formación, dando cuenta del sonido 2022 de Pettinellis.

Este concierto viene precedido de una exitosa presentación en REC, frente a miles de personas que presenciaron el regreso a los escenarios de este potente combo que mezcla los sonidos más duros del rock con la tradición de la balada ítalo-latinoamericana, as cuecadélicas creadas por Henríquez y los suyos, todo atravesado por una lírica contundente y descarnada, alejada de metáforas e interpretaciones volátiles: una bomba de tiempo hacia la estratósfera que dos décadas después sigue sonando tan cruda y perfecta como en el momento de su creación, grabación y difusión.

Para entender algunas claves de este sonido y lo que podemos esperar del show de regreso de Pettinellis, Zumbido te recomienda 10 canciones imperdibles de la banda:

1. Arriba quemando el sol

Publicada en el disco “Después de vivir un siglo”, un disco tributo a Violeta Parra en clave rock , esta versión del desgarrador relato de la dura vida minera, fue la carta de presentación del fresco proyecto musical de Álvaro Henríquez luego de la separación de Los Tres el año 2000. Un sonido de rock rústico, blusero chilensis con un teclado setentero con esa voz ya conocida pero en renovación y reencarnación, como un Fénix con alas de fuego incendiando todo, igual que el sol del que hablaba Violeta casi 50 años antes. Escucharla por la radio por primera vez fue una forma de resucitar, ¡y de qué forma!.

2. Hospital

La quinta esencia del sonido de los Pettinellis, con un teclado en la más pura tradición de Los Ángeles Negros a cargo de Camilo Salinas (quien participó de la composición del tema), un relato triste y decadente de un moribundo, rogándole a su amante no hacer más trágico su final a través de un vibrato vocal tomado de la influencia del Pollo Fuentes, todo acompañado de un video oscuro y fatal. La definición misma de lo que el conjunto ideado por Henríquez dejaría como testimonio y herencia.
Los Petinellis….. hospital

3. Niña (no se va a saber)

Un relato sórdido de abusos y violencia intrafamiliar, guiado por una melodía cuasi tierna que se mueve hacia sonoridades oscuras a medida que las palabras se van alejando del oro y se adentra en la sangre espesa. El final de la canción cae como una roca para destrozar todo de forma hermosa con un teclado en una línea que une a Deep Purple, Uria Heep y Pescado Rabioso en una historia de incesto, silencio y secretos. Quizás, todo lo opuesto a la dulzura y ternura de «Mira niñita». Un tema tan pesado como real.

4. No hables tanto

Un rock cuequeado para contar la vida alguien que vive de la copucha, los cahuines, el pelambre y soltar la lengua sin vergüenza ni límites. Un solo de piano con sabor a fonda, zapateo y anticuchos y un vitoreo final sacado de alguna ramada perdida entre combos, cornetes y mochas. El tío Roberto Parra se respira entre las melodías de este temón que tiene un video que recuerda al Guatón Loyola o a “Paseo a Playa Ancha” y que tiene a Jorge González, Pepe Fuentes y Esther Zamora como uno de los protagonistas de un clip que rotó y rotó en la televisión por cable hasta la trasnoche.

5. Sexo con amor

Si bien, el gran legado de Pettinellis es su disco homónimo, también tuvieron una inclusión mítica en la banda sonora de la película “Sexo con amor”, disco que produjo el mismo Álvaro Henríquez y que incluye algunos temas del repertorio radial nacional (Buddy Richard y Gonzalo y los Asistentes, por ejemplo), además de ciertas composiciones instrumentales interpretadas por la banda misma. Es justamente la canción que tiene el título del film la que penetró el inconsciente colectivo con sus imágenes lúdicas de seducción, locura y…sexo. Un clásico juguetón y deslenguado.

6. Lavadora

Parte de la banda sonora también, este tema instrumental demuestra todas las capacidades instrumentales de la banda para crear ambientes altamente imaginativos a través de un despliegue sonoro y creativo con fuerza, potencia y swing. Esta canción sirvió como introducción a los electrizantes shows en vivo de la banda en su etapa final. Así se puede apreciar en su ya icónica presentación en el festival de Viña en febrero de 2004. En esta misma familia de temas se encuentran «Luisa», «Pepino» o «A go-go» (esta última, parte del disco debut).

7. Fidel

Una de las cuecadélicas que forman parte central del disco de Pettinellis. En esta canción, Álvaro Henríquez abre su pecho y muestra toda la intimidad del dolor de la pérdida de su padre, fallecido en 2001. Un canto sincero con imágenes de oscuridad, desencanto, incertidumbre y una pena que se puede sentir en una interpretación magnífica como forma de saludo, tributo y esperanza de volver a encontrar a ese ser querido de alguna forma, en algún momento, quizás. Todo acompañado de una instrumentación cuequera propia, con rasgueos y percusiones con una fuerza rockera y un sonido casi lisérgico, propio de un mantra que quiere liberar y sanar un tormento profundo. Uno de los puntos más altos del disco y, quizás, de la carrera de Henríquez.

8. Anparax

Una marcha arrastrada y espesa que acompaña el ruego de un abandonado o un arrepentido intentando recobrar lo perdido, a pesar de saber que no hay forma de volver atrás. Aquí el teclado toma protagonismo una vez más y lleva la canción a rincones perdidos en pasillos de algún lugar mezcla entre cementerio, sanatorio y cárcel. Un tema imposible de ignorar y de olvidar. Setentero a más no poder. Los Ángeles Negros, Los Galos, Los Golpes o, incluso Zalo Reyes vienen a la mente en esta joya oculta entre tando diamante oscuro.

9. Un hombre muerto en el ring

Una canción que, según Álvaro Henríquez, fue compuesta en sus días con Los Tres y que fue rechazada por los demás integrantes. Una vez puesto en marcha el plan de armar canciones para su nueva aventura, el tema resucitó y tomó una forma y fuerza más visceral y se transformó en un golpe certero en su lucha por abrirse paso en una agonizante industria musical de inicio de siglo y en una escena que se tambaleaba en el sudor de tanta pelea contra el vacío. Un tema que podría ser el campeón de cualquier show en vivo por potencia, energía y crudeza. Clásico infalible e infaltable, capaz de abrir o cerrar un setlist debido a su solidez y eficacia.

10. El pueblo unido jamás será vencido

Una de las canciones más hermosas que se han hecho en Chile…y dice…”. Con estas palabras, Álvaro Henríquez introduce esta ya clásica composición de Sergio Ortega Alvarado y grabada por Quilapayún en 1973. La versión de Pettinellis está llena de fuerza instrumental que sube y baja en intensidad para acompañar una bella vocalización del líder de la banda secundada por las voces de los demás integradas para alzarse y explotar en su estribillo insuperable e inmortal frente a una atónita y, a la vez, extasiada audiencia en la Quinta Vergara durante la presentación del grupo el 2004 y transmitida por el, en ése entonces, canal católico. Para hacerla más perfecta aún, las pantallas gigantes muestran imágenes de Salvador Allende y la gente que le dio su apoyo durante los 1.000 días de la Unidad Popular. Un broche de oro para una presentación increíble, la cual sirvió, sin nadie saberlo, en el testamento de esa icónica y mítica encarnación de los Pettinellis: Álvaro Henríquez, Camilo Salinas, Nicolás Torres y Pedro Araneda.

Este sábado 19 de noviembre, Pettinellis vuelve a tomarse los escenarios con una renovada formación y un ímpetu impulsado por su inclaudicable creador y líder, Álvaro Henríquez, para celebrar el legado de una banda fundamental que nos dejó uno de los mejore discos del repertorio de la música popular chilena.

Aún puedes encontrar entradas para este concierto en Puntoticket.com para poder disfrutar de esta fecha imperdible. Es muy posible que se escape un «Ch Bah Puta la Güeá» como bis del set y de este posteo 😉


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