
Entrevista Tomás Bascoli
“Vía lo Orozco” (2025) abre una nueva etapa para la cantautora chilena María José Ayarza, más conocida como Chini.png. En él, la artista ha plasmado elementos relacionados a su infancia y al concepto del viaje, literal y metafórico, que significó su niñez en un puñado de canciones con artilugios sonoros decorativos y una producción musical mucho más audaz que su anterior placa. Con ello, Chini vuelve a reafirmar su lugar en la camada de nuevos y buenos proyectos musicales chilenos expandiendo sus propias fronteras buscando arraigarse no solo en lo sonoro, sino que también en lo audiovisual, abrazando una teatralidad tan única como su propia personalidad carismática.
En Zumbido, tuvimos la oportunidad de conversar con ella sobre lo que ha significado este último lanzamiento discográfico, lo relevante que significa hablar sobre sus recuerdos infantiles y proyectar lo que de seguro será un exitoso año entrante.
1. ¿Cómo se ha sentido todo el viaje que significa, no solamente el concepto que estructura tu último disco “Vía Lo Orozco” (2025), sino que también todo lo que al momento de su lanzamiento te ha acompañado en esta nueva etapa?
Yo estaba justo de viaje en México cuando se lanzó. Entonces ha sido emocionante, especialmente si vienes de una localidad tan específica como Lo Orozco, que mucha gente en Chile ni siquiera la conoce, por lo chiquita que es. Y conectó todo con los mexicanos, como que al final la infancia latina de los noventas es como una sola. Antes, a todos, nos llegaban cosas gringas, el eurodance, la tele nos estaba criando y, a la vez, cosas muy propias de la idiosincrasia religiosa de cada de cada país. Como los via crucis, cosas que había que hacer medio por obligación, aunque tu familia fuera o no fuera católica.
Ahora, como viaje más interno, o sea, del disco mismo, ha sido bacán que al final me doy cuenta que hay gente que lo entiende y hay gente que no, y la gente que lo entiende, generalmente, incluso cuando hablo con periodistas sobre el disco, empiezan a hablarme de su propia infancia. Al final, cada persona se siente convocada a contar su propia como realidad. Hasta cierto punto existe un mundo interior muy sagrado en el niño que después se va perdiendo con el tiempo. Y cada persona se siente convocada a contarme el suyo y eso es muy bonito, como conocer a las personas antes de que no sé, de que fueran forzadas a comportarse de cierta manera.
2. Siguiendo esta línea que me narras tu, este disco es mucho más innovador y osado que su antecesor, especialmente por los elementos decorativos que le agregaste como grabaciones, superposiciones de sonidos o canciones que se van desplegando y transformando estructuralmente a medida que avanzan. Entonces, ¿cómo decidiste el sonido del disco y estas pequeñas intervenciones a lo largo de él?
Tenía muy claro que quería estos puentes de canciones, pero no sabía cuáles iba a elegir. A la vez me di cuenta que yo pensaba que tenía más registros aún y muchos cassettes que se fueron perdiendo en el camino. Porque mi familia guardan hartos cassettes, pero justo fui encontrando menos de lo que esperaba y se volvieron más como joyas cada cosa que encontré. Y a su vez decidí poner grabaciones del presente del hijo de mi productor, Julián Zegers, hijo de Arturo Zegers, además de la hija de mi pareja. Entonces, hay una mezcla entre pasado y presente que la cuento muy interesante.
Porque hay niños, o sea, porque ahora los niños están como bombardeados de muchísimo estímulo, yo no puedo pensar que no tienen su propio humor. Todavía mantienen un afán creador que persiste, que es muy rebelde. Creo que es cada vez más rebelde en la medida de que todos los contenidos que a veces parecieran consumir, los instan a bromear solo de esta manera o de copiar esto, de usar estas palabras.
3. Asimismo, este disco te ha permitido abrir un poco tu mundo anterior y mostrarlo a través de sus canciones, en ese caso ¿cómo se ha sentido eso? ¿estás en una posición cómoda para poder hablar más a “corazón abierto”?
Me doy cuenta que ya lo tengo más trabajado, ha sido difícil porque claro, son partes de mi misma que quería ver pero que me inventé un personaje para olvidarme extrañamente. Me inventé un personaje muy infantil, dentro del arte, para olvidarme de mi propia infancia. Porque mi infancia fue con mucha incomodidad, creo que transitaba la vida de forma muy tímida, me costaba mucho, como una timidez que te impide acercarte a los demás.
Creo que hay muchos niños o adultos que comulgan con eso, se sienten identificados. Como de pasarlo muy bien solo, pero cuando hay que interactuar con otros es muy difícil, muy cuesta arriba. Yo creo que claro, que tenía muy separadas esas dos personas, para mí eran dos personas distintas y ahora estoy integrando la idea de que siempre he sido la misma persona.
4. Proyectando a futuro, y teniendo en cuenta que ya estamos en el ocaso del año y el 2026 nos respira en la nunca, ¿qué se viene para la inquieta Chini?
Respecto a este año para empezar, efectivamente a mí ya se me confunden un poco los los años. Eso me pasa, hace poco tuve que dar una entrevista y no me acordaba bien si este año habían pasado las cosas que yo creía que habían pasado o no, y me empezaron a recordar y claro, este año tocamos en el en el REC, también abrimos el show de Kim Gordon y St. Vincent y lanzamos el disco en México. Estuvo muy lindo lanzar el disco estando allá, fue muy especial la recepción que tuvo. Como que lo lanzamos jueves y ya para el sábado se sabían algunas letras nuevas.
Fue un año marcado por un plan mucho más amplio, pues tenía una idea algo desquiciada y creo que se ha logrado bien, la cual era lanzar cuatro o cinco videoclips: “Manflorita”, “Pide un deseo”, “Tímida”, “Vía lo Orozco” y “Lava”. Cada uno tuvo un tratamiento muy distinto con un montón de trabajo detrás, por ejemplo en “Tímida” nos demoramos casi un año y medio de planificar para llegar a lanzarlo este año. Y estoy muy contenta de haber llevado a cabo mi plan, más allá de que a veces siento que no sé cómo mover bien mis cosas, sí me enorgullecen los resultados finales. Digo, bueno, por últimos que salgan y alguien los descubre en 50 años más, todos juntos y dice: “oye, descubrí una artista en Chile, mira todo lo que hizo.»
Respecto al próximo año, también hay una parte de mi que sueña con descansar un poco. Creo que no ha habido un detenimiento durante los últimos 5 años. Todos los procesos han sucedido en paralelo, como estar despidiendo el disco –“El día libre de pólux” (2023)– en Matucana 100 con el teatro principal lleno, cosa que también me enorgullece un montón, y al mismo tiempo estábamos cerrando los másters de este disco –“Vía lo Orozco” (2025)-, me estaban maquillando y yo estaba revisando el máster del disco con un oído, como que ha estado medio enajenado.
Ahora, me gustaría generar una propuesta más dramática, más teatral para este disco a partir del próximo año. Ya tengo el traje, por ejemplo, que me lo trajo Diego Lorenzini, le pedí que me lo comprara porque es algo que se vende afuera. No voy a contar mucho más, pero estoy contenta de estar planeando eso, porque tengo este plan de una escenografía a gran escala, quizás me demore un par de años más en lograrlo, pero igual ya tengo mi norte puesto en eso.
5. Por último, ¿tienes algunas palabras para tus seguidoras y seguidores?
Bueno, la gente que me sigue decirles que gracias a ellas yo sigo pudiendo desarrollar más y mejor mi trabajo. Son aquello que me da energía para seguir mostrando estas cosas, porque a veces pareciera como no importarle a nadie, entonces como que realmente su apoyo ha sido lo que me mantiene a mí también tratando de entregar lo mejor. Y a su vez, también han habido situaciones donde yo estoy muy muy baja de energía y hay shows donde son ellos quienes me han subido el ánimo. También me ha tocado vivir a veces situaciones personales súper duras y tener que estar en el escenario y sentir como esa calidez y quizás ellos no saben cuánto me han ayudado a mí de vuelta. Entonces, creo que es algo muy mutuo y ha sido lindo sentirlo en distintas ciudades. Gracias a la gente que me sigue me siento un poco menos sola, así que se lo agradezco un montón.
Recordar que Chini.png será parte del Pervervisión Fest el próximo 13 de diciembre en el Teatro Coliseo, junto a Pánico, Estoy Bien, Candelabro y Hesse Kassel, lo que se convertirá en su última presentación de este año.
Las entradas están disponibles por sistema Puntoticket.





















0 Comments