
Texto por Ricardo Arredondo
Fotografías por Daniel Sáez
A menos de un año de su última visita, el destacado artista argentino volvía a pisar suelo chileno para presentar su show en vivo a pocos días de haber lanzado su tercer larga duración “EL ÚLTIMO BAILE (DELUXE)” (2025).

Desde el inicio la consigna fue clara: cantar, bailar y saltar hasta que la garganta y los pies no puedan más. Mateo, con su energía característica, fue el director de orquesta de los miles de jóvenes que se agolparon para verlo a escasos metros de distancia.


Ya sea cantando contra la policía o por la hermandad latinoamericana, la banda tocó con fuerza las bases rítmicas para que Trueno desplegara sus mejores barras directo desde el barrio trasandino. Rimas escritas desde el pueblo que quedarán plasmadas para la eternidad entre los jóvenes que llenaron el recinto del Parque O’Higgins.

Aunque a ratos parecía haber algunos problemas de ecualización, estos pasaban a segundo plano ya que por momentos la música era casi inaudible debido al canto ensordecedor de sus fanáticos, en donde abundaba el look de estilo urbano, poleras de trueno y camisetas de Boca Juniors, que intentaban hacer sentir a Mateo como en casa, como si se tratara de Caminito del barrio La Boca.

El concierto fue un repaso por sus discos y con Trueno cantando y bailando por todos los rincones de la cuidada escenografía que adornaba el escenario que tenía una caja de luz al centro y donde pudimos ver a Mateo debajo, sobre ella e incluso dentro de ella con proyecciones que simulaban ser una celda.

Un show para el recuerdo que hizo un repaso por su su discografía y que sigue estrechando la relación de Trueno con Chile, quien ha visitado nuestro país tres veces en poco más de un año, a punta de rimas que no saben de fronteras, barreras etarias ni estratos sociales. Música del barrio pa’l mundo





















De verdad fue la mejor experiencia que he tenido, ame todo 🔥🤍