Texto por: Franco Zurita

Fotografías por: @val.color

Si hay algo que a Cristobal Briceño le faltaba hacer en el mundo de la música, era unirse al metal. Porque tras años en la escena rock-pop local, cantando baladas, cumbias y cuanto ritmo se le ocurriera, el músico tomó las riendas de un nuevo proyecto musical junto a los hermanos Vicente y Carlos Pereira quienes, en compañía de Javier Ortiz y Javier Cisternas, viejos estandarte del metal nacional al mando de Demoniac, invocaron un nuevo engendro musical bajo el nombre de Navaja. Un proyecto feroz que se mueve entre el thrash, el heavy e incluso el punk de manera salvaje e insolente y que el sábado recién pasado se presentó en sociedad para lanzar su primer álbum titulado “Primer Corte”.

Epicentro fue el lugar designado para este particular encuentro y entre cervezas y camaradería rockera, el subterráneo capitalino se fue colmando poco a poco para este diabólico estreno que, pasadas las veinte horas, dio inicio a esta nueva travesía.

Sin mucho preámbulo ni presentaciones, solo guitarras a todo volumen y una actitud rebelde, Navaja encendió el fuego de la noche y “Caravana de la Muerte” fue su primera embestida. Inaugurando la jornada, uno de los singles de su debut arremetió sin pedir permiso entre el sonido prístino del metal de una banda que conoce perfectamente su idioma y un Briceño que, entre gritos, se movía por el escenario sin ningún pudor ni vergüenza, como si hubiese encontrado en este engendro, un lugar en donde todas sus rarezas pudieran finalmente convivir. Tras una breve presentación y en medio de una constante sensación de peligro, “Gianluca” siguió este recorrido y la confirmación de que el metal de Navaja está lejos de cualquier fórmula. Los gritos de Briceño chocan contra riffs que parecieran estar diseñados para otra clase de escenario, pero lejos de sentirse una contradicción, comienzan a encontrar su propio idioma.

Con una introducción estilo “Creedence” (en palabras del propio Briceño), “Mirando Feo”, mostró los dientes y entre riffs sucios y una actitud desafiante, mantuvieron una tensión constante a lo largo de toda la canción. “Funeral” el segundo sencillo del álbum, eleva la tensión y la transforma en algo más pesado. Ocho minutos de una travesía filosa por los páramos metaleros en donde se derriba cualquier mito alrededor de este proyecto. Porque más allá de ser una combinación de nombres llamativos o de ser una idea extravagante y llamativa. Briceño y los Demoniac demuestran que tienen el poder suficiente para sobrepasar cualquier escenario. “Mierda Circular” sería otro de los himnos que lograron concebir el espíritu de Navaja entre esa sensación de rabia, hastío y rebeldía que empujó a estos cinco jinetes a formar su propio apocalipsis.

Con “Primer Corte”, Navaja llegó a la escena para hacer ruido, pero también para abrirse un espacio propio entre el metal junto a esa irreverencia que pareciera estar en el ADN de sus integrantes. Una banda que reúne trayectorias tan distintas que podría haberse quedado en la anécdota; en cambio, encontró en la confrontación de estas personalidades su principal virtud. Navaja recién está comenzando y su “Primer Corte” comienza a definir poco a poco, el lugar que tomarán en la escena del rock nacional.


Zumbido.cl

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