
Texto por: Lucas Araya
Hace algunos años, pensar en Primavera Sound era cruzar el charco, Barcelona, cotizar pasajes, estadía y asegurar una entrada para ver una serie de shows de primer nivel y que, escasamente, podíamos ver en Santiago. Pues bien, esos pensamientos distantes y la logística abrumadora (que muchas veces quedó en nada) hoy son realidad y Primavera Sound aterriza en esta ciudad para desplegar una serie de nombres indispensables para entender el Rock, el Pop, la Electrónica y varias tendencias de vanguardia hoy en día. Sí, vamos a poder disfrutar de headliners de peso, nuevos números que la están rompiendo, descubrir joyas en pleno brillo oculto y ver a artistas locales jugando en los jardines de nuestra casa. Ahora, si ya el solo nombre del festival y su cartel son una tentación ineludible, la idea de tener varias sesiones, en distintos días, meses y lugares genera una expectativa total y unas ansias tremendas de poder abarcar todo este universo sonoro de posibilidades que nos entrega el primer Primavera Sound en Chile.
Tener la chance de volver a ver a algunos de los artistas de cabecera, enfrentarse por primera vez a bandas fundamentales y sorprenderme con nuevas propuestas, además de disfrutar de bandas de acá, es motivo suficiente para estar presente en todas las fechas (o para lo que me dé el cuerpo). Es por eso que hicimos una lista de mis shows imperdibles y las comparto aquí con ustedes:
1. Cat Power

Con un excelente álbum de versiones propias de canciones de otr@s (ciertamente, el disco se llama «Covers»), Chan Marshall llega a desatar ese tornado de terciopelo que abraza y encanta, ya sea con una banda soporte o simplemente con una guitarra y su voz melancólicamente bella. Alguien que ha sabido atravesar la tormenta, seguir de pie y hacer músicas bellísimas trae un show que se mueve por su repertorio más melódico hasta canciones altamente desgarradoras. Además, toca en la misma sesión que Jack White y Pixies. ¿Se puede pedir algo más? Sí, que traiga su piano y, de tener suerte, que nos mire directo a los ojos para llegar directo al alma. Actúa el 16 de octubre.
2. Beach House

Viernes en la tarde, el sol cayendo, aire tibio, melodías melancólicas, una voz que acaricia lo más áspero, acordes en una guitarra que gira en su propio eco, beats de una batería mecánicamente orgánica. Beach House en Santiago. Un real placer «Once twice melody», su más reciente y ambicioso trabajo trae a este dúo (que se expande en vivo) a este lugar para atraparnos con su sonido cavernoso y cargado de brillo oculto entre bellos arreglos y estribillos que se clavan en la mente y la piel. Uno de mis más recientes y agradables descubrimientos de pandemia (sí, llegué tarde, pero llegué). Ver su nombre en el cartel del Primavera Sound el mismo día que compré el CD de «Bloom» (2012) fue la señal más precisa para saber que este será un show increíble. Actúan el 11 de noviembre.
3. Christina Rosenvinge

Una carrera sólida que ha ido desde la masividad hasta los sonidos íntimos, pasando por temporadas en la sofisticación de Nueva York hasta la profundidad de la autoría literaria. Sus conciertos suelen tener altas dosis de intensidad eléctrica, así como momentos de una sincera quietud y calma acústica, además de una tierna cercanía con su público. Lejos de la nostalgia noventera, ella nos trae un presente en constante movimiento y evolución. Ciertamente, un número imperdible. Actúa el 11 de noviembre.
4. Lorde

¿Qué nos podía salvar en medio de la incertidumbre pandémica y la oscuridad del encierro? El poder de la luz y el calor del sol y Lorde nos recordó eso con un excelente disco, lleno de colores, sonoridades brillantes y letras que hablan del optimismo frente a los muros más gruesos, incluso los nuestros. El flujo cálido del corazón al ritmo del poder solar de la talentosa cantante neozelandesa viene a cumplir la promesa que cargaron sobre sus hombros: ser el futuro de la música y llevarla a otro nivel. David Bowie lo sabía. Lorde traerá la fiesta de tonos múltiples al parque. Ahí estaremos, moviéndonos, bailando, flotando, dándole espacio al melodrama, también. ¿Por qué no?. Actúa el 12 de noviembre.
5. Japanese Breakfast

Si sus radares han estado de alerta, habrán notado el ascenso de Japanese Breakfast y su excelente disco «Jubilee» (2021). Michelle Zauner ha sabido liderar este proyecto y llevarlos a un sitial merecido a punta de canciones bien elaboradas desde lo instrumental, logrando bellas melodías vocales que se entrelazan con las melodías de sintetizadores y percusiones que llegan desde el rincón de un mundo de ensueño donde descansa un alma que ha tenido que sufrir para salir a flote. Su puesta en escena también es una obra delicada y trabajada hasta el más mínimo detalle para atrapar a quien se enfrente a su intensidad. Ciertamente Japanese Breakfast es un show que atrapa, enciende y te lleva a lugares impensados. Atención que este nombre promete por partida doble. Actúa el 12 de noviembre.
6. Santiago Motorizado

El vocalista, bajista y compositor principal de Él Mató a un Policía Motorizado viene a presentar su trabajo solista, el cual lo llevó a componer la banda de sonido central de la serie argentina «Okupas». Ahí fue capaz de explorar nuevos terrenos y estilos musicales que han expandido sus posibilidades sonoras y temáticas. Su show promete sorpresas y la llave de entrada a un mundo más allá de su grupo/familia original. Actúa el 12 de noviembre.
7. Björk

Experimentación siempre rompiendo esquemas, esfumando límites, inundando todo con una extraña belleza que toma su lugar y se queda en el ambiente de forma eterna. Eso es para mí Björk. Una visionaria que abre caminos en mil direcciones y deja volar su imaginación en los cielos de nuestras mentes y corazones para llenar el espacio sonoro con Electrónica cruzada con Jazz, música ambiental, peso Industrial, y una voz que abarca rangos mágicos desde lo gutural, al encanto lírico aterrizando en el Pop más bello y simple o a generar una obra basada únicamente en su voz como instrumento lleno de posibilidades. Ah, y sus shows en vivo. ¡La vanguardia misma! Teatralidad en su máxima expresión cargado de un poder escénico inigualable, además de un vestuario y el uso de trajes para crear un aura y un concepto que solamente Björk puede imaginar y concretar. Ciertamente, uno de los números centrales y más espectaculares del festival. IMPERDIBLE. Actúa el 13 de noviembre.
8. Familea Miranda

Un elefante sónico atravesando el aire y cayendo con todo su peso en su ciudad de origen. Este trío hace del surrealismo sónico un combo certero al cerebro y una cazuela experimental al oído que deja un impacto sí o sí. Después de una forzada temporada fuera de estas tierras, traen la fuerza del eterno retorno en un tanque de percusiones, electricidad en las venas amplificada por cuerdas filosas y ese tándem de voces pelacables en la cordura insana de Katafú y Milo. Una metralleta de hits imposibles e improbables, pero vaya que calan hondo. Una de mis bandas favoritas de vuelta a la ciudad de la bulla. Una chance impagable e imperdible. Actúan el 13 de noviembre.
9. Shellac

Steve Albini. Punto. Bueno, no solo eso. Steve Albini con amplificadores, pedales, guitarras a punto de explotar y dos moles en un bajo aniquilador y una bataca densamente insana y certera. Un ruido hermoso y destructor de tímpanos. Aun así, una experiencia que nadie debería perderse. Esta es la oportunidad de exponerse al salvajismo mismo sin daños colaterales. Actúan el 13 de noviembre.
10. Arctic Monkeys

La nave espacial que mantiene las guitarras eléctricas y la latencia del Rock en flotando el aire aterriza por cuarta vez en Santiago y esta vez como un monstruo gigante que despierta de un letargo forzado para devorarse el mundo mientras todo se viene abajo con decibeles en su máxima potencia, dejando lugar a la sutileza y la suavidad de la voz de Turner, capaz de desarmar los cerrojos más duros con sus tonalidades bajas y carraspeos electrificados. Una versión más pausada de los adolescentes fluorescentes que alguna vez irrumpieron con guitarrazos furiosos hoy dejan caer el peso de su música sobre una audiencia dispuesta a entregarse a las fauces de este animal de cinco cabezas. Realmente es un show que promete elevarnos y no dejarnos caer.
Bonus:
Los Jaivas

Bueno, no hay nada más que pueda decir de esta tremenda banda chilena. Una permanente emoción inmensa es la que siento cada vez que puedo ver sus shows, en el formato que sea. Desde la intimidad de una Sala SCD, una presentación en formato acústico y reducido, un teatro solo para ellos o en el escenario de un festival internacional frente a varias generaciones de seguidores. Todos juntos, ahí, subiendo para (re)nacer en guajiras cósmicas entre tarkas y ocarinas. Simplemente, hay que estar ahí. Actúan el 12 de noviembre.





















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