
Texto por: Ricardo Arredondo
Fotografías: Claudio Escalona
Desde temprano la gente se comenzó a agolpar en el Estadio Nacional. El motivo, era la segunda fecha (primera en anunciarse) de Luis Miguel. El legendario cantante volvía a Chile luego de apenas 8 meses cuando realizó 10 funciones en el Movistar Arena. Esta vez, era un retorno a lo grande, al recinto más importante del país, que además marcaba el retorno, luego de meses de espera, de la música al recinto de Ñuñoa.
A las 21 hrs, los miles de fanáticos ya repletaban el estadio, en una fecha que se encontraba absolutamente agotada. Se divertían haciendo la ola y coreando el nombre del artista a la espera del inicio del show, que comenzó cerca de las 21:20 con la interpretación de «Será que no me amas».
Luis Miguel canta, baila y la gente enloquece, en lo que sería la tónica de una noche de un cantante en llamas y un público que se rinde a sus pies. «Amor, amor, amor», «Suave» y «Culpable o No» completaron un inicio demoledor con una batería inagotable de hits que están metidos en el inconsciente colectivo.

Un show brutal. Luis Miguel en su esplendor y con la energía a tope, como siempre lo quisimos ver. Y que, de alguna forma, reivindica sus últimos shows, en donde se vio notoriamente afectado de un cuadro de salud que no le permitió estar al 100% de su voz. Otra de las novedades del show, fue la inauguración de una Sala TEA, en donde personas con trastornos del espectro autista e hipersensibilidad auditiva, pueden disfrutar del show en condiciones especiales. Esta sala fue creada con motivo de los Juegos Panamericanos Santiago 2023, y esta noche se utilizó por primera vez para un espectáculo musical.

Bloque de boleros y de música mexicana, fueron solo una parte del amplio catálogo de canciones que interpretó Luis Miguel, en compañía de una banda increíble. Es difícil explicar el nivel de perfección que consiguen tantos músicos en escena y que elevan la categoría del show a niveles impensados.
Destacar también, igual que el año pasado, el dron que sobrevuela todo el recinto y que logra unas tomas alucinantes que se van proyectando en tiempo real en las pantallas gigantes. Esto, junto a las pulseras de los asistentes que se iban pintando de colores en sincronía y creaban todo un panorama visual atractivo que iba más allá de la experiencia musical.

Luis Miguel despierta emociones y una histeria colectiva incontrolable. La gente cantó a todo pulmón cada letra del Sol de México, quien demostró (para sorpresa de nadie) su increíble calidad como showman capaz de llevarse al público al bolsillo con solo una nota.
Miki es una leyenda y está más vigente que nunca. Nos entregó un show de clase mundial y demostró por qué es uno de los artistas más importantes de las últimas décadas de la música en español. Con un cancionero que ha penetrado hasta lo más profundo de varias generaciones en América Latina, Luis Miguel dio una clase de música e hizo vibrar a los cerca de 50,000 asistentes que llenaron el Estadio Nacional y se llevarán un recuerdo imborrable junto a una leyenda de la música.
Setlist:
01. Será que no me amas
02. Amor, amor, amor
03. Suave
04. Culpable o no
05. Te necesito
06. Hasta que me olvides
07. Dame
08. Por debajo de la mesa / No sé tú
09. Como yo te ame / Solamente una vez / Somos novios / Todo y nada / Nosotros
10. Sonríe
11. Come Fly With Me
12. Un hombre busca una mujere / Cuestión de piel / Oro de ley
13. Fría como el viento / Tengo todo excepto a ti / Entrégate
14. La fiesta del mariachi
15. La Bikina
16. La media vuelta
17. No me puedes dejas así / Palabra de honor / La incondicional
18. Te propongo esta noche
19. Ahora te puedes marchar / La chica del bikini azul / Isabel / Cuando calienta el sol
-Encore-
20. Cucurrucucú paloma





















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