
Texto por: Ricardo Arriagada Gómez
Fotografías por: @guillermosalazar & @estricolor / Lotus
Quienes crecieron en los noventas o a inicios del nuevo milenio, otro show gigante se avecinaba y despertaba a ese ser interior lleno de vida y que necesitaba expulsar su rabia una vez más. Era el turno de Korn, quienes no pisaban suelo nacional desde hace nueve años, y en estos tiempos que han cambiado un montón, era una vuelta de proporciones enormes: Recinto que albergó más de 50.000 personas, éxitos tras otros e invitados estelares.

Desde temprano, el ambiente lleno de metal dentro del Parque Estadio Nacional estuvo a cargo de los chilenos Chances, junto con los grupos norteamericanos que vienen en esta gira que eran Seven Hours After Violet y Spiritbox. Nuestra cobertura comienza con SHAV que tenía la gran presencia de Shavo Odadjian en el bajo, aunque no deja atrás al resto de integrantes que estaban contentos tocando gran parte del disco debut Homónimo. «Alive», «Go!» o «Paradise» eran las piezas claves para ganar nuevos seguidores, con la destreza vocal de Taylor Barber y el acompañamiento de Alejandro Aranda como motores de este sonido pesado. Junto con otras canciones como «Glink» y «Sunrise» en el final, presentaron una flamante creación registrada como «Graves» para su nueva etapa. Genial show que tenía su aura, principalmente con el entusiasmo de la banda y quienes pudieron estar presentar junto con Shav quien sabe que acá lo queremos bastante.

Si algo nos tenía encantados desde que se anunció el evento era estar presentes ante la primera vez en Chile de Spiritbox, presentando un setlist estudiado entre sus dos álbumes de estudio y canciones destacadas lanzadas en sus aclamados EP’s. «Cellar Door» y «Black Rainbow» marcaron el sólido sonido de la banda que se mantuvo con los instrumentos con la guitarra de Mike Stringer y la batería de Zev Rosenberg. Entre la crudeza y melodía sublime que lograban hacer la vocalista Courtney LaPlante junto con el bajista Josh Gilbert de tremenda armonización, «Keep Sweet» y «Jaded» marcaron la primera parte, donde ya en adelante había mayor confianza y soltura con el público que los apoyaba desde la salida de «Eternal Blue» (2021) -o de antes, incluso-.
La unión demoledora de «Hurt You» con «Yellowjacket» y el hit «Circle With Me» ablandó muchos corazones para conectar en vivo la potencia del proyecto con los que esperaron años para una ocasión así. Con el final, había que dejar el catálogo en alto entre el pasado y presente en «Holy Roller» y «Soft Spine» que los parlantes reventaban y sacudía las emociones. Alrededor de 50 minutos de un show estupendo, sonando cañón y agradecidos de esta instancia. Esperemos a futuro si nos vuelven a visitar, ahora con su concierto propio porque lo merecen.
Cabe mencionar que en Spiritbox se cruzaron los distintos tipos de público presentes, con los que llegaron antes y alcanzaron a ver algunos temas o derechamente venían con el plato principal. Estas visitas que no eran cualquier cosa, cada grupo venían con sus propuestas que eran acorde, dejando la previa en alto ante el reencuentro estelar y con el cielo ya pintado de negro. Para amenizar el tiempo de espera y fuera del contexto, una playlist con temazos legendarios del Funk hacían evitar el frío.

Siendo un poco pasadas las 21:00, con una cortina de fondo y todo oscuro, el sonido de los platillos de la batería y ese riff intimidante del inicio aumentaba la presión antes de estallar al grito de “Are You Ready”, se cae completamente el lugar con “Blind”. Un arsenal de clásicos en la primera parte perfecto para sus seguidores, desde el scat revoltoso de “Twist”, y el goce que formó “Here to Stay”,“Got the Life” y “Clown”, temas con unas visuales hipnotizantes ante una escenografía ambiciosa con esas estructuras colgantes y kinéticas que se movían en cada track. Extraordinario, además Ra Díaz entró con su bajo que tiene la bandera chilena para mostrar su orgullo -con una sonrisa permanente en el rostro- y tarea enorme de tocar en sus tierras.

Un momento memorable fue “Shoots and Ladders” con Jonathan Davis y su característica gaita para dar la entrada de una de las más amadas de su álbum debut de 1994, pero en esta ocasión en su parte final sacaron un extracto de «One» de Metallica ante el asombro del público que no dejó escapar los sentimientos. Junto con “Coming Undone” en medio de esta pasada, Davis saluda a los asistentes agradecido de la vuelta con su sexta visita y la más grande hasta la fecha, nos recuerda que también hay material nuevo, por lo que se ejecutó “Reward the Scars”, último single hecho para la expansión del videojuego “Diablo IV: Lord Of Hatred” que ha tenido gran recibimiento y el público lo hizo notar, como también el único tema tocado de la década de los 2010’s que fue “Cold”, proveniente de «The Nothing» (2019).

Tenían de todo para ofrecer, como los que crecieron en la época donde sonaba mucho “Twisted Transistor” con esas visuales monstruosas que invadían las pantallas, y a los de la vieja escuela con temas de su era noventera con las siniestras “Dirty” y “Somebody Someone” que debían sonar en decibeles altos con las guitarras y dreadlocks volando por parte de James “Munky” Shaffer y Brian “Head” Welch que estaban equilibradas a la perfección, además de la personalidad y soberbia de Ray Luzier rompiéndola en la batería. Nadie se esperaba que había una sorpresa, porque el setlist latinoamericano tuvo su primer ajuste al tocarse “Ball Tongue” del primer disco y la reacción general se notó como si fuese un regalo importante para la audiencia chilena. Para remate, Jonathan reitera su apreciado por Chile e invitada a tomo el mundo a alzar sus dedos del medio y gritar «Fuck that!» para la entrada de “Y’All Want a Single” para volver a detonar el lugar antes de la despedida falsa.

Desde aquí, todo ha estado en un nivel máximo y para el Encore dejaron los favoritos más grandes, las canciones más escuchadas, conocidas y queridas de la banda. Antes, con «4U» para volver a estar en sintonía con la oscuridad y la atmósfera tenebrosa como parte de su estética, la melodía principal de “Falling Away From Me” despertó los instintos profundos para liberarse con una épica forma de presentarse, junto con “A.D.I.D.A.S.” que formó un coro multitudinario hasta su final para el caos total de “Freak on a Leash” entre su estribillo memorable, la parte del scat y el clímax monumental que dejó ver bengalas en diversos sectores y saltos descontrolados. Momentos que quedarán guardados para los fanáticos con este nuevo capítulo grabado, posiblemente el más glorioso que han hecho en Chile.
Generalmente tocan siempre cerca de 90 minutos, pero fue más un viaje en el tiempo a otras dimensiones, todas ellas dejando nuestros sesos aplastados con una maquinaria de cosecha de clásicos de recuerdos y fundamental del Nu Metal llamada Korn, junto con las bandas invitadas que estuvieron impecables todas con volumen suficiente para volar la mente. Una despedida con Brian diciendo «muchas gracias al presidente… ¡Ra Díaz!» ante una tremenda ovación.
Setlist:
01. Blind
02. Twist
03. Here to Stay
04. Got the Life
05. Clown
06. Did My Time
07. Shoots and Ladders
08. Coming Undone
09. Reward the Scars
10. Cold
11. Twisted Transistor
12. Dirty
13. Somebody Someone
14. Ball Tongue
15. Y’All Want a Single
-Encore-
16. 4 U
17. Falling Away From Me
18. A.D.I.D.A.S.
19. Freak on a Leash
Setlist Spiritbox:
01. Cellar Door
02. Black Rainbow
03. Perfect Soul
04. Keep Sweet
05. Jaded
06. The Void
07. Hurt You
08. Yellowjacket
09. Circle With Me
10. Rotoscope
11. Holy Roller
12. Soft Spine





















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