
Texto por Cristian Martínez
Fotografías por Hugo Hinojosa
El 6 de febrero, la Sala Metrónomo se convirtió en el punto de encuentro para los fieles al thrash metal, con la presentación de Forbidden, Vio-lence y Venom Inc. como parte de su gira por Latinoamérica. La noche fue una descarga implacable de velocidad, agresión y oscuridad, dejando en claro que el género mantiene intacta su intensidad primitiva.
Durante la tarde, los alrededores del recinto comenzaron a llenarse de gente vestida de negro que buscaba sombra para capear el agobiante calor veraniego y hacer la previa. Ya en el interior, una parada obligada fue la barra para mantenerse hidratado y acortar la espera entre conversaciones. Llegada la hora, el primer acólito tomó posición sobre el escenario, dando inicio al ritual.

Venom Inc. fueron los encargados de abrir la noche, y lo hicieron en grande al interpretar “War”, destrabando inmediatamente a todas las cabezas del recinto, que se movieron sin tregua al ritmo de la banda y que con “There Is Only Black” desataron los primeros mosh pits de la jornada. En un momento, las baquetas tomaron el protagonismo cuando Marc “JXN” Jackson se mandó un demoledor solo de batería, dejando a todos perplejos por la técnica y la potencia que imprime como sello personal en la percusión. Acto seguido tocaron “Inferno” que haciendo honor a su nombre, devastó la Sala Metrónomo con su compás infernal. Pero si hablamos de infernal, no se puede hablar de Venom sin su canción insignia “Black Metal”, que al tocarla desató la euforia del público y los mosh pits más brutales de la presentación. Para cerrar, interpretaron otro clásico emblemático, “Countess Bathory”. La banda fue una verdadera apología del black ’n’ roll, un show oscuro y atronador en honor a Satán, que no dejó a nadie sin moverse.

El espectáculo recién comenzaba, y de qué manera. Tras unos tragos y un breve respiro, el público ya se alistaba para lo que se venía sobre el escenario. Y Vio-lence no decepcionó: arrancaron con “Eternal Nightmare”, canción homónima de su primer disco de larga duración Eternal Nightmare (1988), el más representativo y querido por los fans.
Su show fue una verdadera apología a la violencia, donde, entre mosh pits y headbanging, mantuvieron al público en constante tensión. No hubo tiempo para respirar: canción tras canción, la intensidad no hizo más que subir. El frontman Sean Killian, entre lapsos, agradeció al público chileno por la entrega y aprovechó también para hacer sus descargos contra las fuerzas opresoras que los gobiernos utilizan para someter a su gente bajo la impunidad legal. Uno de los puntos más álgidos del set llegó con “Phobophobia”, canción cuyo significado es sentir miedo al miedo. A través de la atmósfera paranoica que construye la banda, el tema logra su cometido, dejando en claro que el miedo generalmente es producto de la ansiedad y la paranoia.

Para cerrar la jornada más mortífera de la noche, se despidieron con “World in a World”, una canción que invita a reflexionar sobre el caos social que nos empuja hacia un mundo cada vez más distópico… donde cualquier parecido con la actualidad podría no ser simple paranoia.

Ya en el endgame de la jornada y como el plato principal de la incendiaria noche, los integrantes de Forbidden subieron al escenario. La melódica guitarra de “Infinite” sirvió como intro, elevando la intensidad de forma gradual hasta desatar al público a lo largo y ancho de todo el recinto. Sin dar tregua, continuaron con “Out of Body (Out of Mind)”, canción que reanimó las energías de un público que ya lo había dado todo desde el comienzo de la noche. Entre lapsos, Norman “Norm” Skinner agradeció a los presentes y destacó a Chile como “el mejor público del mundo”, palabras que funcionaron como leña para avivar aún más la llama de los fanáticos. Quedarse quieto nunca fue una opción: el público fue una marea que te arrastraba al ritmo de la música, sin posibilidad de oponer resistencia.

Uno de los momentos más álgidos del show llegó con “Divided by Zero”, el primer sencillo que la banda lanzó tras 15 años y adelanto de su próximo disco. La canción aborda la división generada por las instituciones, la política y la religión, que, conscientes del daño que provocan, se aprovechan de mantener a la población fragmentada bajo la vieja premisa de “divide y vencerás”.
Ya para el final nos guardaron “Chalice of Blood”, de su disco debut y antiguo nombre Forbidden Evil (1988), finalizando ante el clamor de la gente la brutal jornada de un caluroso viernes que fue imposible darle más intensidad.
Setlist Venom Inc.
- War
- Parasite (Venom cover)
- Bloodlust (Venom cover)
- Ave
- There’s Only Black
- In Nomine Satanas (Venom cover)
- Cursed (Venom cover)
- Drum solo
- Inferno
- Guitar solo
- Live Like an Angel (Die Like a Devil) (Venom cover)
- Metal We Bleed
- In League With Satan (Venom cover)
- Black Metal (Venom cover)
- Countess Bathory (Venom cover)
Setlist Vio-lence
- Eternal Nightmare
- Serial Killer
- I Profit
- Officer Nice
- Phobophobia
- Kill on Command
- Calling in the Coroner
- Bodies on Bodies
- Upon Their Cross
- World in a World
Setlist Forbidden
- Infinite
- Out of Body (Out of Mind)
- March into Fire
- Twisted into Form
- Forbidden Evil
- Divided by Zero
- Step by Step
- R.I.P.
- Through Eyes of Glass
- Chalice of Blood
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