Texto por Pablo Castillo

Hay bandas que uno hubiera asegurado que jamás volverían a reencontrarse, sea por dinero o sea por el amor al arte no existía ninguna posibilidad de que los hermanos Gallagher volvieran a compartir escenario una vez más. Pero aquí estoy tragándome mis palabras, porque un 28 de Agosto de 2024 a través de todas las redes sociales se paralizó el mundo con el anuncio que Oasis volvía con la formación original. Comienza la cuenta regresiva, quedan exactos 50 días para que los ingleses lleguen a nuestro país con la gira Live ´25 este 19 de Noviembre en el Estadio Nacional.

En honor a la espera, repasaremos la discografía de uno de los titanes del britpop:

7. Heathen Chemistry (2002)

A esta altura, los oriundos de Manchester se esforzaron en cultivar un nuevo perfil y dejar de ser reconocidos por su trabajo noventero, algo que nunca pudieron lograr. Por eso su trabajo en Heathen Chemistry (2002) peca de la nostalgia y de las ganas de revivir el sepultado britpop de hace unos años, retomando el sonido sencillo del pop rock con melodías que intentan ser pegajosas pero que caen en la monotonía. Sus intentos son blandos y no existe mucho poder lírico ni compositivo, quedando en el limbo de un trabajo que en 12 canciones solo acierta en el temazo inolvidable Stop Crying Your Heart, que quedó en nuestros cerebros para siempre por ese coro de estadio y por musicalizar el final del Efecto Mariposa, un Wonderwall del nuevo siglo pero con el arquetipo del sonido del piano rock.

6. Don’t Believe the Truth (2005)

Las intenciones de Oasis en su sexta entrega discográfica son totalmente inofensivas, hilando más sutil, diría hasta que son inocentes, un puñado de canciones de rock alternativo y pop rock que intentan adaptarse al sonido garagero de principios del siglo. Sin pretensiones, la banda vuelve con su logo clásico en busca de reencontrarse a sí mismos como estrellas de rock y como un pedazo de la historia del Reino Unido, logrando un sonido que potencia las composiciones de los hermanos Gallagher, pero que no logran la trascendencia en ninguno de los tracks. Y no confundamos, Don’t Believe the Truth (2005)

está lejos de ser un disco malo, son ideas agradables de escuchar que tienen una intención de revivir el alma juvenil de la banda, pero que no tienen la potencia ni la proyección para convertir cualquiera de estas canciones en un himno. 

5. Standing on the Shoulder of Giants (2000)

El britpop ha muerto, lo que parecía ser un movimiento eterno terminó en cenizas con la llegada del nuevo siglo, Blur lo reemplazó por una rama más experimental y artística en 13 (1999), y Pulp tomó a su frontman Jarvis Cocker y se aferró a su extravagancia y autenticidad para una faceta mucho más compleja en This is Hardcore (1998). Pero para Oasis todo se ponía difícil, porque el britpop era quizás lo único que sabían hacer con maestría ¿A donde iría a parar su discografía después de los 90’ s? Standing on the Shoulder of Giants (2000) rinde homenaje nuevamente a los Beatles y toma el camino de la psicodelia y de la experimentación, en un disco que despide por completo el sonido del britpop pero no el alma, apoderándose una vez más por la expresión juvenil y melancólica que caracteriza a la banda. Un trabajo mucho más denso que entrelaza capas y capas de guitarras aceptando que el movimiento que les dio la gloria ya estaba muerto.

4. Dig Out Your Soul (2008)

Tardaron casi 20 años de carrera para evolucionar todas las ideas sueltas de Standing on the Shoulder of Giants (2000) con la sensibilidad de cualquiera de sus primeras entregas, porque Dig Out Your Soul (2008) es la madurez del sonido psicodélico cristalizado en canciones pop que no tienen miedo de experimentar, siendo también el punto final para la discografía de la banda. Este trabajo nos dejaba esperanzados por un futuro brillante para la banda, con un sonido firme que se siente fresco y experimental a la vez. Pero como todos saben, esta ilusión no duraría más de un año con la ruptura definitiva de Oasis, dejando en el aire la pregunta ¿Cómo hubiera evolucionado este sonido en el futuro? Nunca lo sabremos

3. Be Here Now (1997)

No podemos culpar a los hermanos Gallagher de lo que fue Be Here Now (1997), un disco que fue consumido por el fuego de la ambición de seguir siendo relevantes -y por la cocaína también-. Uno polémico pero que al contrario a los demás dentro de esta lista, este disco si tiene una proyección dentro de su tracklist y si buscaba aferrarse a los himnos generacionales que venían cultivando hace más de 5 años de carrera. Aquí tenemos el primer tropiezo de la banda con estas canciones largas que caen en lo repetitivo, donde una producción más sucia los aclimata a lo que pedía el público en ese tiempo, teniendo en el otro lado de la moneda hitazos como D’You Know What I Mean? paseandose por la neo-psicodelia y géneros más ruidosos, Stand By Me como el single principal de esta era y Don’t Go Away como el clímax del proyecto. En definitiva, este disco tiene ideas increíbles y canciones que podían hacer que Oasis se mantuviera en la cima otros 3 años más, pero querer alargar las canciones le jugó en contra en un tracklist que sobrepasa los 70 minutos, aún así, pasan los años y cada escucha inmortaliza más el mito y me convence que este es un disco incomprendido.

2. Definitely Maybe (1994) 

Reino Unido en los 90 ‘s es sin duda uno de los espacio tiempo con más mística en la historia de la música, el britpop dejaba de ser algo sonoro y se convertía en una tendencia, en un estilo de vida, y bandas como Blur, Elastica y Pulp vendrían a consagrar este etapa. Pero de todas las bandas nombradas, no hay ninguna que haya tenido algo tan explosivo en sus años tempranos como Oasis, con un disco debut que se convertiría rápidamente en un clásico indiscutible para la historia de Inglaterra. Una energía juvenil que respondía a el auge de la música electrónica y de las guitarras ruidosas del grunge, reinterpretando música de los 60 para lograr 11 canciones de rock alternativo con una sensibilidad pop y maestría lírica, Rock’n roll Star, Live Forever, Supersonic, Slide Away, Cigarettes & Alcohol, etc, a dia de hoy, es impensable tener tanto temazo en un disco debut.

1. (What’s the Story) Morning Glory? (1995)

En el campo de guerra de la batalla del britpop, Blur se adelantaba con el lanzamiento de The Great Escape (1995) junto a dos de los singles más importantes de su repertorio lanzando así una bomba a su adversario y sonando en todas las radios del Reino Unido, pero tan solo días después, Oasis sentencia y pone fin a toda este ridiculez con el lanzamiento de su obra maestra (What’s the Story) Morning Glory? (1995). No hay mucho que analizar acá, solo decir que este es uno de los mejores discos de pop rock y rock alternativo que la música nos ha podido ofrecer, una oda moderna al trabajo de The Beatles pero con la crudeza del sonido noventero, convirtiendo 12 canciones en reales himnos para toda una generación. Si es una expresión más introspectiva como Wonderwall, o una letra melodica, romantica y esperanzadora como Some Might Say o una composición ambiciosa como Champagne Supernova, todas cumplen con la cuota de ser una fuente de inspiración para la juventud, la entrada para la cultura alternativa y la banda sonora de tu vida.

Bonus: The Masterplan (1998)

Cuando las bandas están en su prime, que nadie los detenga, porque Oasis entre el 94 y el 95 vivían con la creatividad al máximo, teniendo tanto repertorio que ni les cabía en otro disco de estudio. Bajo esta filosofía de querer lanzar todo, nos ofrecen 3 años después The Masterplan (1998), un disco que recopila todos los b-sides o tracks perdidos dentro de las grabaciones de sus primeros discos, el resultado, un disco que si hubiera formado parte dentro de su repertorio discográfico se colaría en el podio de este top. 

Oasis estará presentándose en nuestro país este 19 de Noviembre en el Estadio Nacional. Entradas totalmente agotadas en el sistema TicketMaster.

Produce: DG Medios


Zumbido.cl

0 Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *