Por: Ricardo Arriagada Gómez

La mitad de año es cercano hacia los panoramas para distintas edades, y es una fecha donde el cine tiene un papel potente en su cartelera, desde títulos cercanos a los menores de edad y algunos best sellers que intenta lograr ese equilibrio del gasto con la recaudación. Warner Bros. Pictures no se ausenta nuevamente para llevar a distintas salas y cadenas, la Biopic «Elvis» de Baz Luhrmann que tuvo su paso en el Festival de Cannes como primer paso y luego llegar hasta estos días para mostrarse por el resto del mundo. Por supuesto, en cadenas de cines chilenos, incluyendo el Cine Arte Alameda.

Como suele suceder en el estilo del director australiano, Luhrmann gusta de la extravagancia y el ritmo acelerado, combinando épocas (clásicas y modernas) en un solo mundo y resaltando el color en cada encuadre, y ha pasado mucho tiempo desde su última película, la adaptación de «The Great Gabsy» (2013) para aterrizar a estos instantes, su propia interpretación con el conocido Rey del Rock N’ Roll donde, por unos instantes, se pensaba que tendría una imaginación idéntica a lo realizado en «Moulin Rouge!» (2001) debido a su formato en torno a la música e interpretaciones en escena, pero desde el punto de vista como una Biopic tiene sus alejamientos, realizadas con un guion en el que propio director, acompañado de Sam Bromell, Craig Pearce y Jeremy Doner se encargar de hacer justicia con la leyenda.

La imagen de Elvis Presley (Austin Butler) no es contada por sí misma, sino desde la perspectiva de su manager, el coronel Tom Parker (Tom Hanks) donde relata sus apuestas gigantescas, triunfos y desdichas. Una historia que viene con la formación del artista en su ambiente de pocos ingresos en el estado de Mississippi, muy influenciado por los cómics que aliviaba sus momentos de soledad, la música Country, Rhythm & Blues y Gospel que se nutría en la ciudad de Memphis. Desde que conocen Elvis con el coronel, las cosas van de una velocidad al éxito inimaginables gracias a sus movimientos provocadores que llegaría a enojar a sectores conservadores de Estados Unidos, y todo un proceso siguiente que vendría con la relación con sus padres (interpretados por Helen Thomson y Richard Roxburgh), su matrimonio con Priscilla Presley (Olivia DeJonge), la gloria de vender millones de discos y el dolor por sus demonios internos que se verían fuera de sus espectáculos, cercano a la figura en una corta vida que tuvo mucha agitación, principalmente con las manías de su manager.

Todo eso en la forma que Baz Luhrmann utiliza con sus obras, siendo muy chocante, entretenido, expresivo y excesivo. «Elvis» se exhibe con una extensa duración de 159 minutos que, pese a sacar muchos momentos interesantes de su carrera -entre lanzamientos de álbumes, resto del repertorio o mayor enfoque a su persona-, entrega mucho contexto de la época, muy conflictiva en la sociedad estadounidense con aconteces políticos y raciales, y logra entrar con las preocupaciones del cantante que, sin darse cuenta y muy agobiado de sus defectos, se convertiría en unos de los artistas musicales más aclamados e influyentes de la música popular.

La cinta cuenta también con su soundtrack que evidencia esa mezcla de épocas, con actos del hoy como Doja Cat, Kacey Musgraves, Eminem, Tame Impala y muchos más en propias versiones, remixes y otras ideas que aparecen en esta obra, por supuesto contando con el mismo Austin Butler que tiene una muy buena interpretación en la piel de Presley.


Zumbido.cl

0 Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *