Texto por: Ricardo Arriagada Gómez

Fotografías: Cheese Prod

Darle un mayor sentido a la palabra “comunidad” puede ser la referencia en el que la nueva versión de CL. Prog haya sido en Aldea del Encuentro en plena zona central de la comuna de La Reina. Algo alejada del centro de la capital donde se daba otros eventos importantes, pero no quedaron atrás ante un llamativo formato que fue aprobada por los asistentes para deleitarse con horas de música progresiva. El parque estaba abierto a todo público, pero el festival era de acceso especial para quienes compraron entrada y entrar al anfiteatro donde todo sucedía.

La primera jornada tenía de particular la presencia nórdica de Vulkan y Wheel, el despliegue instrumental de Earthside y el virtuosismo de Thank You Scientist. Todas estas bandas debutaban en Chile con shows exclusivos para el país, con una recepción acalorada que puede significar inspiraciones a futuro.

La inauguración partía con pleno sol encima, con algo de sombra que caía en sectores centrales, la gente era libre de elegir su comodidad tanto cerca del escenario como estar en las gradas para una visión más panorámica. Los suecos Vulkan dieron el puntapié con el material que han sacado hasta la fecha -a pesar de no tener cosas nuevas desde cinco años-, que estaba principalmente enfocado en el “Technatura” (2020) con canciones como «This Visual Hex», «Redemption Simulations», y las canciones en su idioma natal «Marans ritt» y «Rekviem». La gente ya basaba una idea del ambiente, con sonido que buscaba lo pulcro y encontrarlo para que todo detalle quedara bien entre las capas performativas de la banda y la voz de Jimmy Bob Lindblad, hasta el calor se sentía para ellos que no es de su costumbre. «From Here to Where It All Ends (Terminus)» y «Consequence of Ignorance» del segundo álbum «Observants» (2016) que fue deleite para un buen porcentaje de fans que esperaron por años este milagro, para finalizar con «The Madness Sees No End» y «The Royal Fallacy» que cumplió con todo lo que se necesitaba, demostrando una conexión honesta y hasta agradable.

Los tiempos de espera no se sentían eternos, entre deambular por puestos para comprar, todo el espacio para reposar y cercanía con servicios públicos no era sofocante ni agotador para un día caluroso, porque la intensidad se iba a elevar después con la aparición de los norteamericanos Earthside, uno de los puntos interesante de la jornada por justas razones. El cuarteto tenía a Ben Shanbrom en batería, Ryan Griffin en bajo, Jamie Van Dyck en guitarra y el gran protagonista Frank Sacramone en teclados, debido a su forma muy activa de tocar, darse vueltas y sentir la música a full.

«We Who Lament», «Watching the Earth Sink» o «A Dream in Static» fueron algunas de las piezas que, entre voces pregrabadas como es su estilo de colaboración, y enfocados en el material instrumental se ganaron todos los aplausos sin problemas, impresionando por su forma de tocar, verse cercanos con la gente y sintiendo el poder entre cabeceos, brazos en alto y rostros que disfrutaban de cada riff pesado. Frank hizo su intento de hablar en español con mucha buena onda y carisma, agradeciendo la invitación y quedando sorprendidos con la recepción, es por ello que interpretaron «Contemplation of the Beautiful», canción de casi 12 minutos que nunca antes la tocaron en vivo, y cerrando con «The Closest I’ve Come» con fuerza y voluntad. Muy buen debut de Earthside en Chile, con una energía que fue traspasada a la audiencia, algo que tiene méritos importantes.

La tercera patita del CL. Prog en su primer día era con los finlandeses Wheel, que venían directamente del aeropuerto horas antes tras una escala desde Houston, Texas. Una pizca de sus tres discos de estudio fue la selección para un setlist impresionante, que tenía un poderoso sonido formado por Santeri Saksala en batería, Jere Lehto en bajo, Jussi Turunen en guitarras que venía apoyando al vocalista James Lascelles con titánica presencia, con una mirada seria y concentrada que llegaba a intimidar.

«Up the Chain», «Ascend», junto con «Fugue» y «Vultures» crearon una fuerza sobrenatural en escena, entre sus paisajes más calmados y los momentos de potencia máxima, donde era inevitable sacudir la cabeza y gozar del ritmo progresivo. Los seguidores de Tool y Karnivool estaban muy contentos, porque siendo ambas bandas las referencias más relevantes de los nórdicos, esos riffs y aspecto vocal se apreciaban de manera cercana, y tal era la brutalidad que James rompió cuerda. «Dissipating», «Empire» y la canción del mismo nombre que la banda cerraban su presentación que encantó en todo momento y en todo rincón con espectadores que ya estaban más a gusto sin el sol encima. Entre la calidad, la entrega y los lazos que se formaron, se corona como el mejor show.

Con temperatura cálida en pleno ocaso, y un cambio rotundo en lo que es las propuestas en la música progresiva -lo que hace que su cartel era genial en su variación- tocaba el gran cierre con los estadounidenses Thank You Scientist con su presentación exclusiva en nuestro país sin pasar en otro lado del cono sur. Con una formación muy diferente a lo que uno conectó con ellos, pero de la estructura Jazz-rock / Swancore conocida con violín, vientos y base instrumental cotidiana. Además, era la primera presentación oficial del nuevo bajista, Sam Smith.

Con su intro «Gigglebutton», pasaron derechamente a una canción inédita llamada “My Silent Alphabet» que todavía no hay señales referentes a un cuarto álbum, pero había algo de lo nuevo que se pasaría a una colección magnífica con «FXMLDR», «Blood on the Radio» y la estupenda «Mr. Invisible» que era parte de lo que muchos esperaron escuchar por fin en vivo. Una fiesta formada con Ben Kara en violín eléctrico, los vientos de Alex Blade Silver y Joe Gullace que bailaban con libertad, además de Kevin Grossman en batería y el integrante estrella Tom Monda con sus solos de guitarra desquiciados que solo merecía rendiciones. «Everyday Ghosts», «Terraformer» y la espectacular «My Famed Disappearing Act» eran las restantes para un setlist de ocho canciones con una hora de presentación -algo raro para ser headliners, que se pudo aprovechar para algo más-. El desafío mayor lo tenía Daimon Alexandrius como vocalista, con mucha personalidad y simpatía, aunque en momentos se perdía dentro de todo lo musical y en tonos muy difíciles que se exigían con el paso de Salvatore Marrano antes de su repentina salida. Fuera de ello, impecable y algo que será difícil de experimentar nuevamente.

Presentaciones de alto nivel ocurrieron, con un grato ambiente y conexión que despertaba los sentimientos más profundos en los seguidores del progresivo, incluso muchos de sus protagonistas daban vueltas para conocer a las personas con mucho cariño, nada de egos elevados y una formalidad que nos llena. Aprobado todo en la versión actual del CL. Prog.


Zumbido.cl

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