
Texto por Vanessa Pérez
Fotografías por Hugo Hinojosa
El dúo de hermanas Yorka celebró los 10 años de su álbum “Imperio” la noche del 28 de mayo en Sala Master, con un concierto que tejió cuentos y canciones en una emotiva historia de hermanas. Un show íntimo, sin una butaca vacía, envuelto en magia y complicidad, que regaló a sus fans una experiencia verdaderamente única.

El décimo aniversario de “Imperio” marcaba un hito clave en la carrera de Yorka. Este álbum no solo representó un antes y un después en su historia artística, sino que cobraba aún más relevancia en un momento en que las hermanas se preparan para explorar nuevos horizontes en México. Anticipado como un evento irrepetible, el concierto no decepcionó.
Construyendo un hogar en donde habitaran las canciones
A las 20:00 horas en punto, Ximena Rivas, la primera invitada especial y pieza esencial del espectáculo, subió al escenario. Con voz cálida y presencia poética, anunció que venía a contar un cuento sobre “el poder mágico, amoroso y unificador que tiene la música”. Acto seguido, las Yorka hicieron su entrada con teatralidad, tambores y un aire de misterio, dando paso a la primera canción de “Imperio”: “Majestad.”

Desde ese momento, quedó claro que no estábamos ante un concierto convencional. Se abrían las páginas del cuento de Yorka: dos hermanas nacidas en una casa donde habitaba una guitarra muda, dos niñas que parecían no compartir nada más que el lazo familiar hasta que crecieron y encontraron la armonía en sus voces, y con ella, las canciones.

“Cursi” y “Evidente” acompañaron la narrativa de esta historia que, entre canciones y las palabras de Ximena, comenzaba a tomar vida. El público quedaba inmerso en un universo que ya no era solo una celebración por los 10 años de un disco, sino un recorrido íntimo por la vida de Yorka como proyecto, de las hermanas como personas y de los sueños que, con el tiempo, aprendieron a florecer.
Pero como en todo cuento, las dificultades no tardaron en aparecer. “Rinoceronte” y “África” marcaron el nudo de la historia, dando voz a las adversidades más comunes, y muchas veces silenciadas, en la vida de cualquier artista: la constante tensión entre los sueños y lo económico. Con humor y honestidad, se presentó ese momento en que las Yorka dudaron de si realmente podrían construir este camino.

“Sin incendios no habría tierra; aunque fuese devastador, debían dejar que sus propios fuegos se apagaran solos”, decía la historia. Y así nos acercábamos al desenlace esperanzador: “Algo” y “Mapamundi” llegaron para iluminar el camino, uno que ya todos en la sala éramos testigos de haber recorrido junto a ellas.
Un sold out en Sala Master era el spoiler perfecto de esta historia: las adversidades son parte de la vida, sí, pero Yorka ha sabido construir un sendero de canciones y una audiencia fiel que estaba allí, celebrando con ellas no solo un aniversario, sino un nuevo comienzo.

Y así cerraba la historia de dos hermanas que celebraban el hito de “Imperio”, pero la noche aún guardaba más sorpresas. Entre ellas, la llegada de invitados especiales como Patricio Alvarado, a quien Yorka presentó como “un amigo especial que tiene un proyecto precioso y quiso regalarle unos minutitos con el mejor público del mundo”. Fue así como Patricio ofreció un breve recreo musical con su canción “Tu Carita”, que el público recibió con aplausos y alegría.
Volvían las Yorka para presentar sus canciones más recientes y ofrecer el cierre perfecto a esta historia, con temas como “Volar” y “Otoño”, esta última inédita. Y, por supuesto, no podían faltar las cumbias para prender la fiesta, con una versión inédita de “Un año más” que contó con la participación especial de Niña Tormenta y Benjamín Walker.

Con broche de oro y entre relatos cargados de emoción, llegaron las lágrimas y las sonrisas tanto de las artistas como de su público. El concierto culminó con las profundas y conmovedoras interpretaciones de “Gracias a la Vida” y “Valparaíso”, canciones que cerraron representando sus nuevos caminos.

Así, Yorka consolidó una celebración memorable, sorprendente y profundamente significativa, que no solo rememoró una década de música, sino que también reafirmó la fuerza de su vínculo como hermanas y artistas, dejando en todos los presentes una sensación de esperanza, cariño y alegría.
Setlist:
- Majestad
- Cursi
- Evidente
- Rinoceronte
- África
- Las Horas Arden
- Saturno
- Algo
- Mapamundi
- Tu Carita – Patricio Alvarado
- Volar
- Otoño
- Un año más
- Gracias a la vida
- Valparaíso





















0 Comments