
Texto por Pablo Castillo
Los 80’s son uno de los grandes espacio-tiempo para la historia del post-punk, herederos del desolado trabajo que hizo Joy Division a finales de la década pasada nace un movimiento que combinaba la melancolía propia del Closer (1980), la excentricidad pero directa lírica que implementó Nick Cave, una predominante imagen de la mano con la cultura gótica con Siouxsie and The Banshees como referente, y un clímax que consagró este género como un punto de inflexión en la música con la obra maestra Disintegration (1989) de The Cure. Todos ellos lograron la fama máxima y llegar al mainstream de una manera directa y concisa, pero ¿Qué pasaba en el underground? La respuesta es The Chameleons, banda inglesa que prepara su debut para este 16 de Mayo en Epicentro.
Mientras que el post-punk se apuntaba como la nueva forma de hacer música en el Reino Unido, The Chameleons con un muy bajo perfil se posicionaba dentro del underground rápidamente como una promesa para el género, logrando una sesión con John Peel en sus primeros años y lanzando su disco debut Script of the Bridge (1983), recordado como uno de los mejores debuts de la década. Con el legendario Mark Burgess como líder del proyecto y constante miembro activo, la banda ha pasado por distintas etapas de separación y de reagrupación, pero desde el 2021 han vuelto a consolidar ese sonido que los hizo eternos en los 80 ‘s.
Pocas discográficas fueron tan sólidas en sus primeros años, y el tiempo les ha dado la razón en convertirse en la banda mas infravalorado del post-punk en la historia del Reino Unido, aquí un repaso de sus tres legendarias entregas:
Script of the Bridge (Post-Punk)
Para 1983, el new wave poco a poco iba evangelizando a las bandas más emblemáticas del post-punk, pocas sobrevivieron a ese momento y vivieron para contarlo, pero las que se quedaron lograron cosas históricas. La carta de presentación de The Chameleons es el sonido más clásico que le podemos encontrar al género, bajos predominantes que nos hunden en el eco de las caja y en las reverb de las guitarras, todo mientras que las líricas nos empujan a un abismo de oscuridad. Script of the Bridge (1983) con muy poca madurez logra hacer esto de manera perfecta, consiguiendo una atmósfera inmediata con “Don’t Fall” y sentenciando los 57 minutos de disco. Acá existe densidad plena, canciones largas que tardan en desarrollarse pero que encuentran la magia dentro de su propio ecosistema, uno sombrío, frío y desolado. Y aun así con una proyección plenamente etérea, logran cortes llenos de energía como “Monkeyland” o “Up the Down Escalator”, acercándonos también a un lado que se apega a la emocionalidad y el sentimentalismo que los hizo eternos. Una prueba fehaciente en la historia de la música en donde el tiempo ha dado la razón, con un trabajo que causó impacto dentro de los mismos músicos de la época mas no explotó comercialmente, ahora siendo una de las obras cumbre de la era dorada de la música alternativa de Reino Unido.
What Does Anything Mean? Basically (Post-Punk)
El peso del insuperable disco debut es algo muy común en la música, y más dentro del post-punk, Interpol logró su peak en Turn of the Bright Lights (2002), Television y su obra maestra Marquee Moon (1977) o Gang of Four que nos hizo bailar a todos con Entertainment! (1979). Pero para la suerte de The Chameleons, esa maldición no se hizo presente, quienes con mucha valentía y manteniéndose en su peak creativo lanzaron un disco igual de consistente que su predecesor. What Does Anything Mean? Basically (1985) aborda todo de una manera muy parecida a su debut, con la pequeña diferencia de protagonizar un poco los sintetizadores potenciando las atmósferas propias de las canciones, logrando a mitades de los 80 ‘s una expresión temprana de dream pop. Aquí también tenemos mucha energía y algunos de los track más poderosos de esta primera etapa de la banda, consiguiendo mucha más personalidad y sellando un sonido que años más tarde influenció a bandas como The Stone Roses.
Strange Times (Post-Punk)
El trabajo final de la etapa ochentera de The Chameleons llega justo antes de la tragedia que sentenció el destino de la banda, el manager Tony Fletcher murió repentinamente a causa de un infarto, quienes años más tardes le dedicarian un último registro en el ep Tony Fletcher Walked on Water…. La La La La La-La-La-La-La (1990). Entonces la mística de este disco se mantiene como el último golazo dentro de su peak creativo, un trabajo que sobrepone la melancolía por encima de la atmósfera, alejándose de la estética gótica de sus discos anteriores para priorizar la posición de Mark como frontman, logrando las letras más brillantes de su carrera. Un trabajo que se termina camuflando con el panorama musical de la época, logrando matices del jangle pop que más tarde serían los primeros pasos de movimientos como el Madchester o el Britpop.
The Chameleon debutarán este 16 de Mayo en Epicentro. Entradas por Passline.
Produce: Black Celebration





















0 Comments