
Nota por Catherine Guichard
El integrante de SHINee regresará a Santiago el próximo 2 de noviembre con “LiMiNaL”, una gira mundial que llega en un momento clave de su evolución artística. Con una trayectoria marcada por la experimentación, el dominio escénico y una identidad solista inconfundible, el artista surcoreano prepara un nuevo encuentro con el público chileno.
En una industria acostumbrada a la renovación constante, construir una identidad artística que trascienda las tendencias es un desafío considerable. Taemin ha conseguido hacerlo a través de una carrera que combina perfeccionismo técnico, sensibilidad interpretativa y una búsqueda estética que no se limita a los códigos tradicionales del pop. Su regreso a Chile, representa una nueva oportunidad para encontrarse con un artista que ha convertido el escenario en una extensión de su lenguaje musical.
De SHINee a una identidad propia
Nacido como Lee Tae-min el 18 de julio de 1993 en Seúl, Corea del Sur, Taemin debutó en mayo de 2008 como integrante de SHINee, agrupación de SM Entertainment que se convirtió en una de las referencias del k-pop de segunda generación. Conocido inicialmente por sus habilidades como bailarín, fue desarrollando progresivamente una presencia vocal e interpretativa que ampliaría sus posibilidades más allá del trabajo grupal.
Su debut como solista llegó en 2014 con el EP “Ace”, encabezado por “Danger”. Dos años después publicó “Press It”, su primer álbum de estudio, que permitió profundizar en una propuesta influenciada por el pop, el R&B y la música electrónica. El lanzamiento de “Press Your Number” consolidó una etapa de mayor madurez artística, con un enfoque que situaba la interpretación y el movimiento en el centro de su identidad.
El punto de inflexión llegaría en 2017 con “Move”. La canción homónima se convirtió en uno de los hitos más reconocibles de su carrera gracias a una coreografía fluida y una interpretación que desafiaba las convenciones de género asociadas a las presentaciones masculinas del k-pop. Lejos de depender exclusivamente de movimientos de alta dificultad o de una ejecución enérgica, Taemin construyó una propuesta basada en el control corporal, la sutileza y la expresividad. Su influencia se extendió entre bailarines y artistas de distintas generaciones, consolidando su reputación como un referente escénico.
En 2019 amplió su proyección internacional como integrante de SuperM, supergrupo que reunió a artistas de distintas agrupaciones de SM Entertainment. Sin embargo, su carrera individual continuó desarrollando un lenguaje propio, especialmente con “Never Gonna Dance Again”, proyecto publicado en dos partes durante 2020, y el EP “Advice” (2021), trabajos que exploraron las tensiones entre vulnerabilidad, identidad y transformación.
Tras su regreso a la actividad musical después del servicio militar obligatorio, Taemin publicó “Guilty” en 2023 y “Eternal” en 2024. Este último incluyó “Sexy in the Air”, una pieza que volvió a poner en primer plano su interés por la combinación de coreografía, actitud y experimentación.

Un artista que entiende el escenario como lenguaje
¿Qué distingue a Taemin dentro de una industria en la que el desempeño escénico es parte fundamental de la propuesta? La respuesta no se encuentra únicamente en su destreza como bailarín, sino en la manera en que integra cada elemento de la presentación. En sus interpretaciones, el movimiento no funciona como un complemento visual de la canción; dialoga con la música, define su carácter y construye una narrativa paralela. La precisión de sus gestos, el uso de las pausas y la capacidad para transitar entre la sensualidad, la fragilidad y la intensidad dramática forman parte de su identidad.
Su trayectoria demuestra, además, que el desarrollo de una carrera solista dentro del k-pop puede ir más allá de la popularidad obtenida en un grupo. Sin renegar de su historia con SHINee, ha consolidado una discografía que se sostiene en decisiones artísticas propias y una relación cada vez más definida entre música y movimiento.
“LiMiNaL”: una nueva etapa en Santiago
El título de su nueva gira remite al concepto de umbral, un espacio de transición entre una etapa y otra. La elección resulta coherente con una carrera que ha encontrado en la transformación uno de sus principales motores creativos. El recorrido internacional coincide, además, con el lanzamiento de “PHASE I : Soft Violence” publicado el 31 de agosto de 2026, una nueva entrega que amplía el capítulo musical que el artista presenta en esta etapa.
Para el público chileno, la presentación tendrá también el significado de un reencuentro. Taemin actuó en Santiago el 4 de febrero de 2025, como parte de su primera gira mundial solista. Ahora, su regreso se inscribe en una gira de mayor alcance internacional, con la expectativa de descubrir cómo dialogan sus éxitos más emblemáticos con el material más reciente.
El regreso de Taemin invita a observar la evolución de un artista que ha hecho de la búsqueda estética una parte esencial de su identidad. Su mayor aporte al K-pop reside en la precisión de sus coreografías o en la construcción de imágenes memorables, en demostrar que el espectáculo es definitivamente una forma de expresión musical. El próximo encuentro con el público chileno será una nueva oportunidad para presenciar esa particular convergencia entre sonido, cuerpo y narrativa.
Taemin en Santander Arena
2 de noviembre
Entradas por sistema Puntoticket
Produce: Iguana Producciones





















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