Texto por: Lucas Araya

La emblemática banda argentina se reencontró con su público en una fiesta desatada a punta de clásicos imbatibles, altas interpretaciones y una intensidad que incendió la pista desde el primer segundo sobre el escenario.

La jornada comenzó temprano, con Vicente Cifuentes interpretando su repertorio acompañado de su guitarra acústica frente a un local semivacío, pero con una convicción loable. Valiente y aguerrido, una actitud aplaudida por un recinto que iba albergando más gente a medida que la tarde avanzaba.

Juanse: un vaquero incansable

Juan Sebastián Gutierrez es Rock and Roll. Una descarga certera y potente para dar una clase de ese añejo y querido Rock. Filoso, punzante, tremendo y de alto volumen y con sabrosos solos de guitarra emanados de la tradición más blusera porteña de Pappo y Claudio Gabis. Con un set basado en clásicos de su banda madre, Los Ratones Paranoicos,  y un arrollador despliegue de electricidad al mango se ganó a un público un poco en shock frente a tal mole musical. «La nave», «Rock del pedazo», «Ruta 66» (un homenaje al Carpo y a los Stones) y «Sigue girando» dejaron en claro que Juanse y su repertorio son la cepa rockanrolera por excelencia. La despedida fue contundente y emotiva con «Para siempre» y se llevó la ovación de un público gratamente sorprendido y expectante de una noche de música de alto calibre.

Los Fabulosos Cadillacs: genios del carnaval satánico del dub

Los dueños de la noche aterrizaron con un arrollador inicio, frente a un Movistar Arena entregado y detonado desde el primer acorde de «Cadillacs». Luego, «Manuel Santillán, el León» y «Demasiada presión» bastaron para encender la llama de una fiesta ardiente y llenar los vasos al viento con una entrega total y efectiva. Emocionante hasta las lágrimas al ver un recinto totalmente repleto y dispuesto a darlo todo en una noche de calor extremo.

Después un encanto de ritmos caribeños hipnotizantes, llegó «Los condenaditos» en clave Dub disparando “tormentas del cielo negro” en una caldera humana. Un paseo por la cadencia claroscura del Reggae y la locura potente y colorida del Ska más frenético. «Calaveras y diablitos» elevó las llamas hasta la galería más oculta del lugar sacando todas las voces al ruedo en una liturgia de fuego inmortal. Si la vida es para vivirla, a eso vinimos y a eso nos entregamos. Todo en el show fue intensidad: percusiones infatigables, vientos abrazantes, y ese canto tan característico y personal de Vicentico avivando la celebración con «Carnaval toda la vida» acompañado de una masa dejando las almas y las gargantas en cada canción, en cada nota, cada segundo, en todos los sitios.

Con «Siguiendo la luna» todo estalló en voces al borde de la emoción en ese himno que es un lamento triste y lento que evolucionó en Ska con citas a Sumo (Kaya) y explotó en un aplauso estruendoso para subir aún más con «Quinto Centenario». «Mal bicho» desató la marcha de un rojo intenso sangre seguida de «Matador» para hacer todo reventar más allá del tiempo con un coro gigante gritando «¡VÍCTOR JARA!» para mantener la memoria viva y palpitante y cerrar una tripleta mortal con «Satánico Dr. Cadillac» con una energía totalmente emocionante. Un festejo para distintas generaciones que vinieron a conmemorar y revivir momentos, disfrutar de clásicas canciones imbatibles o para ver a sus madres y padres gozar con una de las más grandes bandas de Latinoamérica (y de sus infancias, también).

Para el Encore desfilaron «Mi novia se cayó a un pozo ciego» con alta vigorosidad, entrega arriba y abajo del escenario (especialmente en los asientos detrás de la banda), «Vasos vacíos» con Juanse como invitado para darle un nuevo aire con sus solos bluseros de guitarra limpia acompañando un coro interminable de gente en trance y levantando los brazos y las ganas para cerrar un set increíble con «Yo no me sentaría en tu mesa» en una interpretación monumentalmente fabulosa y humana con ese cántico característico que seguiría resonando en las plateas y los pasillos aún después del fin del concierto.

Realmente una presentación alta en emociones, himnos, entrega y disfrute. Un cúmulo de sensaciones que estallaron de la mejor forma luego de años de no verse y reunirse. Un ritual hermoso y explosivo como solo Los Fabulosos Cadillacs saben desatar. Un golazo frente a una multitud en éxtasis. ¡Los Cadillacs tocando para vos!

Setlist:

01. Cadillacs

02. Manuel Santillán, El León

03. Demasiada Presión

04. Carmela

05. Destino de Paria

06. Los Condenaditos

07. Padre Nuestro

08. Paquito

09. La Tormenta

10. Calaveras y Diablitos

11. El Genio del Dub

12. Carnaval toda la Vida

13. Gallo Rojo

14. Saco Azul

15. Siguiendo la Luna

16. Quinto Centenario

17. Mal Bicho

18. Matador

19. El Satánico Dr. Cadillac

-Encore-

20. Mi Novia se cayó en un pozo ciego

21. Vasos Vacíos

22. Yo no me Sentaría en tu Mesa


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