
Nota por: Franco Zurita
Para 1994, la escena del hardcore en Nueva York estaba dominada por el sonido metálico, riffs pesados y ese aire confrontacional heredado de las calles. En medio de ella, un joven Toby Morse conocía muy bien este territorio y lo que estaba por venir. Mientras batallaba en medio del mosh como roadie de Sick Of It All, el músico entendió que el género necesitaba otra vía de escape, una que no dependiera únicamente de la violencia sino de algo más cercano, más fraternal y H2O se consagró como ese eslabón generacional que contagió a toda una escena.
Tomaron la convicción y la ética del hardcore tradicional reemplazando el sonido denso con estructuras y dinámicas provenientes del punk rock con sello californiano, herencia directa de Gorilla Biscuits o 7 Seconds y esto los situó en un lugar muy singular en donde eran lo suficientemente «true» como para compartir escenario con Madball o Agnostic Front y al mismo tiempo, ser accesibles para un público joven que verían en la banda, la puerta de entrada al hardcore en la década de los 2000.

Su debut homónimo estrenado en 1996, cumple treinta años y en veintidos minutos condensa la esencia más pura de la banda. Con un presupuesto precario y grabado en Brielle Studios en Nueva Jersey, la construcción del disco no tiene mucha complejidad. El peso no recae en los riffs ni en ritmos acelerados sino en la interacción de la voz de Morse junto a los coros de su hermano y Rusty Pistachio. Canciones como «Spirit Of ’84» o «Family Tree» inyectan una energía que traspasa el auricular para impactarnos de frente con esta maquinaria neoyorkina y cantar junto a ellos los primeros himnos que forjaron a la banda. Cinco años después, «Go!» (2001), disco que este 2026 también celebra eso sí, un cuarto de siglo, es el registro del paso de la banda a un sello más grande. MCA Records se hizo cargo del cuarto trabajo de la banda bajo la producción de Matt Wallace (Faith No More) y la diferencia técnica de su debut fue evidente. Hay una mezcla más pulcra, tonos bien diferenciados y una rítmica más corpulenta. En simples palabras, una producción más elaborada pero que seguía potenciando el espíritu callejero de la banda. Había un poco menos de agresividad, más ganchos melódicos propios de la época y a la larga, el trabajo que definiría años después, el sonido primigenio de su gran “Nothing To Prove” (2008).
Dos aniversarios que este año demuestran la relevancia y la vigencia de H2O en la escena del hardcore a nivel mundial. Despojaron, de alguna forma, todas las barreras que hacían de la escena, un espacio clandestino para construir uno de respeto, actitud positiva y solidaridad. Todo esto sin perder por supuesto, ni un ápice de rabia.
Este 28 de octubre volveremos a encontrarnos con H2O justamente, para celebrar el aniversario N°30 de su debut homónimo y los 25 de “Go!”. Un encuentro pactado en Sala Metrónomo y que de seguro será otro capítulo para atesorar en las páginas del hardcore nacional. Ariete serán los encargados de abrir los fuegos y de demostrar cómo ruge el sonido local.
Aún quedan entradas en Passline.
Produce: Monkey Chile.





















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