
Texto por Cristián Doppler.
Pronto viviremos un esperado encuentro de The Cure con su fanaticada chilena. Luego de largos 10 años, Robert Smith y compañía nos vuelven a visitar en el marco de su Tour Mundial «Shows of a Lost World», presentándose el próximo 30 de noviembre en Estadio Monumental, de la comuna de Macul. Los tickets se encuentran disponibles a través de sistema Ticketmaster.
Para hacer más dulce la espera, en Zumbido.CL quisimos hacer un especial por los discos favoritos de Robert Smith, bajo sus propias palabras y citas. Su álbum «Desintegration» de 1989, es aclamado como el disco favorito de la mayoría de sus fanáticos, pero no así para Robert, quien lo recuerda como un periodo donde intentó a toda fuerza hacer un disco importante, pero con ello, dejando de lado su esencia, sumergido en las drogas y abrumado por la alta expectación, y con una banda que se desmoronaba. Por ello nos embarcamos en un mar de información y recopilamos los mejores cinco discos de The Cure según las palabras de Robert Smith.
1. «Pornography» (1982) Desesperación en la oscuridad
Vamos con el segundo:
«Wish» (1992) «Las doce canciones son, casi sin excepción, atrevidos despliegues de talento. Cada momento de The Cure está aquí, hecho mejor que nunca» (NME)

Luego de tres años desde el lanzamiento de «Desintegration» (1989), el cual simbolizaba casi el final de The Cure, cuando Robert comenzó a hacer balances de su vida, queriendo hacer el mejor álbum de su discografía posible, pero la expectativa de lo que se esperaba de él en la creación del álbum lo terminó hundiendo y deprimiendo, «Suena muy testarudo, pero todos querían algo de mí. No me estaba siendo fácil ser una estrella pop, todo el tiempo sentía que se esperaba que me convirtiera en algo aún más grande, y eso realmente me afectaba. Me deprimí mucho y comencé a consumir drogas nuevamente: en particular alucinógenos. Cuando íbamos a hacer el disco, decidí que tenía que hacer como un monje y no hablar con nadie. En retrospectiva, era un poco pretencioso, pero en realidad quería que el ambiente fuera un tanto incómodo para los demás».
La banda venía también de conseguir un hit global como «Just Like Heaven», y se esperaba que siguieran en la senda de Pop alegre con letras melancólicas, además de ya ser una banda de arenas y estadios, lo que odiaba Smith. Luego del propio desagrado por lo que se habían convertido, Robert quiso pasar rápido la página y comenzó a trabajar en lo que sería «Wish».
El proceso de grabación fue un poco distinto a todos los anteriores, Robert se comenzó a aislar y tomar la batuta en la dirección de lo que quería, de lo que proyectaba como debía sonar y causar el álbum en proceso. «Cuando grabábamos Wish me sentía mucho más aislado, como si lo estuviera haciendo por mi cuenta y los demás simplemente estuvieran tocando bajo mis órdenes. Había días en que era genial, y otros días era realmente horrible».

El conformismo ya le comenzaba a pesar, que a pesar del trabajo que hicieran, igualmente llenarían recintos y con una masa de fanáticos que seguía en crecimiento, se veía poco expectante a lo que vendría, que sin importar la calidad del material solo afectaría la comercialización del álbum pero no así su alcance global en los shows en vivos.
«Lo que pasa es que cuando lo grabábamos yo sentía que no estábamos haciendo nada especial, como que estábamos haciendo un disco más. Supongo que eso es lo que me parecía mal. Era como consolidarnos donde estábamos. Íbamos a volver a salir de gira y conseguiríamos más fans e íbamos a tocar en lugares más grandes, y de alguna manera… perdí el entusiasmo. Hay elementos en las letras y en mi forma de cantar que sugieren que casi estaba como siguiendo una rutina».
El álbum se grabó entre septiembre de 1991 y marzo de 1992, para ser lanzado el día 21 de abril de 1992. Con un sonido más cercano al Rock Alternativo, también tomó influencias del Shoegaze, donde abiertamente Robert Smith reconoce a My Bloody Valentine y «Loveless» (1991) como uno de sus discos favoritos de todos los tiempos, y principalmente admirando el trabajo de guitarra de Kevin Shields. Esta atmósfera se puede comprobar en canciones como «From The Edge Of The Deep» y «End».
El álbum contiene uno de los más emblemáticos singles de toda la discografía de The Cure: «Friday I’m in Love», último single de la banda en llegar a altos puestos de las listas Billboard, además de nominación Grammy ganar premio a mejor video musical en los Video Music Awards de MTV. La canción de ritmo alegre, curiosamente lo torna más alegre la velocidad de la canción, levemente acelerada por un error en la masterización que incluso elevó un semitono más arriba que la grabación original. La irrupción es importante porque se vivían años donde el Grunge dominaba toda la escena Rock mundial, y una canción tan simple en producción con una melodía muy recordable, lograra luchar en un mercado norteamericano muy estrecho y logrando quedarse.
Comercialmente el álbum fue un éxito, otros singles que acompañaron fueron «High» y «A Letter To Elise», que también se sumergieron en las listas y ranking musicales, y en ventas la obra alcanzó más del millón de copias sólo en Estados Unidos, siendo ya The Cure un éxito comercial que cruzaba continentes, pero que comenzaba a desintegrarse con los roces internos, a pesar de los intentos de Robert Smith de seguir viéndose como un conjunto de integrantes, comenzaron las partidas y a desmoronarse la hermandad.
«Porl se fue y, poco después, Boris. Y después Simon. Perry [Bamonte, guitarra] y yo un día estábamos sentados en un lugar hablando sobre hacer demos para un nuevo álbum, y nos empezamos a reír porque nos dimos cuenta de que ya no teníamos banda»
No te quedes fuera de esta cita imperdible junto a The Cure, luego de 10 años en nuestro país. Los tickets se encuentran disponibles a través de sistema Ticketmaster.





















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