
Texto por Pablo Castillo
El slowcore nacido a principio de los 90’ s es y seguirá siendo una de las expresiones musicales más desgarradoras dentro del catálogo sonoro. Si el britpop era una respuesta más melódico y popera contra el grunge, el slowcore también nace para responder ante el exceso de ruido, con bandas como Duster o Low que lograron un catálogo atemporal por el híbrido musical entre la emocionalidad de una armonía esperanzadora y la depresión de la escritura. Dentro de este melancólico sonido, hay una banda que dominó antes que todos esta forma tan peculiar de hacer música, los americanos Codeine, banda insigne del movimiento y que se estará presentando por primera vez en Chile este 8 de Octubre en el Centro Cultural San Ginés.
Siempre remando por aguas lentas, el slowcore se ha caracterizado por la crudeza lírica entre el autor y el oyente. Red House Painters siempre con la frente en alto en su estilo más de cantautor, Galaxie 500 inundando de capas de sonido que envuelven su dream pop, o Jason Molina y su proyecto Songs:Ohia que vino a sentar las bases del género como lo conocemos hoy en dia. Pero en 1991 previo a todos ellos, el trío oriundo de Nueva York Codeine tomó estos sonidos y los hizo propios en atmósfera y ruido, convirtiéndose en pioneros y estrellas de este sombrío tipo de música.
Es desde 1989 hasta su separación en 1994 que Codeine revolucionó por completo la escena del Louisville Sound, con un catálogo musical muy acotado de dos discos de estudio y un ep. Esto los convirtió en leyendas para los jóvenes músicos que años más tardes seguirán el legado del trío, bandas como Bluetile Lounge, Carissa ‘s Wierd y hasta American Football han expresado el amor por el proyecto. Su primer LP Frigid Stars (1990) rompe por completo el molde musical, teniendo como motor principal el atmosférico sonido del post rock, junto a las silenciosas pero ruidosas guitarras que coronan el íntimo relato de Stephen Immerwahr, donde su depresión, masculinidad frágil y pesimismo se apodera de la música.

Su segundo disco de estudio The White Birch (1994) alcanza un clímax más letárgico intentando lo que hizo Slint en Spiderland (1991) pero con un trabajo lírico que empuja de nuevo a nuestro protagonista hacia el vacío, ahogando aún más este relato en un pena inmensa que parece ser un callejón sin salida. Su frialdad potenció aún más el sonido del trabajo, convirtiéndose en una de las principales influencias para la banda de post rock Mogwai, conjunto inglés que llevó al siguiente nivel la proyección de Codeine y que se convirtieron en pieza crucial para el futuro del trío.
¿Y por qué digo esto? Mogwai en 2012 pidió exclusivamente a la banda que se reunieran para tocar en un festival de música, teniéndolos por primera vez sobre el escenario después de casi 20 años y abriendo la esperanza de una reunión definitiva. Pero fueron 11 años más de espera hasta el 2023 donde el trío reanuda sus actividades como banda y anuncian gira por algunos países de Europa y ahora en Latinoamérica. Y aunque ya estemos en septiembre, el frío se sigue apoderando por las calles de Santiago, el concierto de Codeine llegará pisando los talones del calor en la capital, despidiéndonos por este año del frío con la mejor música.
Codeine estará debutando en nuestro país este 8 de Octubre en el Centro Cultural San Ginés. Entradas por Ticketmaster.
Produce: Beatnik!





















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