
Texto por Franco Zurita
Los festivales sin lugar a dudas, son espacios para el entretenimiento y aparecen para recordarnos el por qué la música sigue siendo un refugio, un desahogo y un lugar de encuentro para distintas generaciones. Y a pesar de que Chile goza de una decena de festivales por año, este 2025 llega uno distinto, uno que no tiene nada que ver con marketing ni con ese mercado desechable que se ha construido en torno a la música en vivo. Hablamos de Loserville – Gringo Papi. Y aunque no es un festival como tal, la gira mundial organizada por Limp Bizkit ha dado la vuelta al mundo y el próximo 13 de diciembre, el Parque Estadio Nacional se sacudirá ante los clásicos que marcaron a toda esa época dosmilera junto a sus compatriotas de Bullet For My Valentine y 311, quienes además estarán acompañados del refrescante sonido de las nuevas generaciones con Ecca Vandal, Riff Raff y Slay Squad. Nostalgia y riffs de alto calibre que se unen en este crossover generacional.

Limp Bizkit: Un regreso y un homenaje por la vida y obra de Sam Rivers.
Tras su exitosa presentación en Lollapalooza 2024, este retorno, si bien en un comienzo era una celebración, hoy es motivo de honra y porqué no, un homenaje al recientemente fallecido Sam Rivers, bajista y uno de los fundadores de Limp Bizkit. Una ausencia que pesará en el corazón de todos los fanáticos para siempre y que lo transformó en una leyenda.
Y es que Rivers no era solo un músico más en este artefacto incendiario llamado Limp Bizkit, ni menos alguien que buscara mero protagonismo. Su estilo a la hora de empuñar el bajo, sólido y con un groove exquisito, fue fundamental para que Fred Durst pudiera desatar sus filosas rimas en perfecto equilibrio y en discos como “Significant Other” y “Chocolate Starfish and the Hot Dog Flavored Water”, Rivers fue la columna vertebral, el puente silencioso en medio del caos orquestado de estas dos joyas de su discografía.
Hoy, con su partida aún sin procesar y con la decisión de la banda de llegar a cabo la gira que Sam comenzó, el show de Limp Bizkit en Chile adquiere un sentido que no estaba en el papel cuando nos enteramos de su visita. Ya no se trata solo de recordar aquella época en donde la rabia era el combustible, sino de reconocer a uno de los responsables de haber construido ese sonido. Más que un simple concierto, será un homenaje a cada línea de bajo ejecutada por Rivers. A cada canción que logró moldear y plasmar en nuestras cabezas y que hoy se sostienen más que nunca en nuestra memoria.

Bullet For My Valentine: Un sorpresivo reencuentro.
Tras la baja de YUNGBLUD del cartel, el golpe de timón fue Bullet For My Valentine. Una noticia que además de sorpresiva, suma más de lo que muchos esperan. Seis años tuvieron que pasar para que la banda regresará a nuestro país. Un periodo en el que los liderados por Matt Tuck, han pasado por cambios sonoros, revisiones internas y el fortalecimiento de su propia identidad.
Desde “Venom» hasta su álbum homónimo lanzado ya el 2021, BFMV se ha mantenido vigente dentro de la escena, siendo uno de los nombre más representativos de un género que aunque debilitado, Tuck y compañía han sabido mantener encendido en la actualidad. Un regreso además especial, por la celebración de los 20 años de su aclamado “The Poison” para todos aquellos que vieron crecer a Bullet For My Valentine haciendo de este reencuentro, algo especial y emotivo.

311: Rabia y potencia con vibra positiva.
Con más de tres décadas de carrera, 311 regresa a Chile por segunda vez en su historia, cargando joyas que marcaron etapas muy distintas para la vida de sus fans. Desde la vibra luminosa de “Transistor” y “Soundsystem” hasta sus sonidos más maduros en “Mosaic” o “Voyager” llos estadounidenses aportan un respiro entre los altos decibeles, para elevar la vibra de Loserville.
Distorsión, funk, reggae y una vibra casi espiritual harán del show de 311, un punto de inflexión memorable en esta jornada.

Ecca Vandal: Electricidad en estado puro
Para quienes no la conocen, Ecca Vandal es una de esas artistas qué están hechas para hacer explotar escenarios. Nacida en Sudáfrica y criada en Melbourne, se fue moldeando entre la escena punk, el hip hop y la electrónica y el 2017 despegó con fuerza gracias a su álbum debut y singles como “Future Heroine”, en donde dejó en claro que lo suyo no era encajar en ningún molde, sino romperlos todos.
Una descarga de adrenalina pura en medio de riffs afilados, beats industriales y una puesta en escena feroz la han llevado a compartir escenarios con grupos como Prophets of Rage y en este festival, aportará esa chispa eléctrica que se necesita en cualquier jornada.

Riff Raff: Entre el rap y la parodia.
Riff Raff es otra historia completamente distinta. En sus inicios estuvo asociado a la factoría de productores como Diplo y al sello Mad Decent, y desde ahí construyó una carrera basada en su propia actitud. Con un estilo que mezcla rap, rock, estética excéntrica y un humor extravagante, terminó convirtiéndose en un ícono dentro del hip hop alternativo estadounidense.
Canciones como “Tip Toe Wing in My Jawwdinz” y el álbum “Neon Icon” lo llevaron a un espacio donde pocos artistas logran entrar. El punto exacto donde la parodia se vuelve su propia personalidad y la exageración se convierte en sello. Su presencia en Loserville será un momento particularmente divertido dentro de la jornada y sin duda, digna de apreciar.

Slay Squad: De las calles a los grandes escenarios.
Finalmente, Slay Squad llega para representar el lado más agresivo del festival. Provenientes del underground californiano, el colectivo empezó a tomar fuerza con su mezcla de trap, metal y una estética cruda que ellos mismos definieron como “ghetto metal”.
“So What?” o “Off the Rip” son los singles que los posicionaron como una fuerza emergente en la nueva camada del crossover estadounidense. Su propuesta es un golpe directo al cráneo y serán casi con seguridad, el inicio perfecto para encender esta explosiva jornada.
Este 13 de diciembre, el Parque Estadio Nacional será entonces un punto de convergencia: distintas generaciones, energía acumulada y una mezcla de estilos que no siempre conviven, pero que en Loserville – Gringo Papi Tour encuentran un sentido. No es el festival más grande del año, ni el más sofisticado, pero sí será uno de los más genuinos. Una noche donde la música funciona como memoria, como ritual y como celebración.





















0 Comments