Por: Lucas Araya y Tomás Bascoli

La tercera y última jornada de Lollapalooza 2022, quizás la más concurrida de los tres días, comenzó con las nubes como aliadas para amortiguar el calor reinante en el cierre del verano.

Desde temprano ya las numerosas filas se veían agolparse en las afueras del recinto, dando cuenta del interés y entusiasmo que provocó el festival.

Abriendo la jornada del día domingo en el escenario VTR Stage se presentaba el trapero chileno DrefQuila, quien provocó una concurrencia de gente bastante masiva para tratarse de los espectáculos más tempraneros. Con un escenario minimalista, el coquimbano entregó uno de los inicios más potentes del festival, convirtiendo el parque en una verdadera fiesta urbana. Cabe destacar la participación especial de Ceaese.

Foto: Lotus Producciones

A las 14:45 se vivió, tal vez, el momento más bizarro de los tres días: Kramer en uno de los escenarios principales. Sin saber realmente qué esperar, una notable multitud se apretó a ver el espectáculo del comediante, el cual inició con una versión reducida de “¿Por qué no se van?” de Los Prisioneros para luego dar paso a una serie de imitaciones y chistes dentro de una rutina que narraba su camino hasta llegar a presentarse en el Lollapalooza, con todo el despliegue que se le conoce. 

Fue una apuesta arriesgada que no sale de la anécdota dentro del marco del espectáculo total. Noble labor de Kramer, pero lejos de estar entre lo más destacado.

En uno de los escenarios más alejados del centro neurálgico del festival, el Perry´s Stage, la artista nacional Princesa Alba generaba un revuelo por su presentación del día domingo. Con una gran cantidad de público expectante, la cantante entregó un show con un sonido pop potente con raíces de reggaetón. Acompañada de un séquito de bailarinas, el poco sol que acompañaba la jornada fue el testigo predilecto de la fiesta que generó la artista.

La presentación de LP, Laura Pergolizzi, generaba alta expectación con una numerosa audiencia asentada frente al escenario. El show tuvo un inicio potente, con un público entregado y la banda de soporte  dando muestras de la solidez que requiere la música de LP, dando comienzo con “Godbye” a una ceremonia ritual, la iglesia donde la voz de LP sirve como el camino a seguir por la ruta sonora donde los matices vocales de la cantante fueron jugando con sus músicos y la gente que, cual coro eclesiástico, fue subiendo en intensidad a medida que el set avanzaba.

Tal y como lo adelantó en una entrevista con Zumbido, el repertorio y el despliegue de su banda en vivo es rock del puro, y así quedó claro con el guiño a Led Zeppelin y una interpretación de “Dazed and confused”.

Con un versátil e impresionante registro, que fue desde aterciopelados cantos hasta tonos altos llenos de expresión, ya sea sola frente al micrófono o con guitarra en mano, LP demostró todas sus credenciales en un show compacto, directo, solo con puntos altos. “Can’t let you leave”,“When we´re high” y “My body” fueron muestra esto.

Notable fue la conversación fluida con un público, atento a cada mensaje y gesto para responder de manera certera y a todo volumen.

Para el final, manos al aire, celulares filmando y  voces bien arriba para entonar “Lost on you”, cerrando la iglesia fiel por esta jornada con la promesa de regresar muy pronto para continuar la senda de LP.

Nicki Nicole llegó desde Argentina para conquistar con su ecléctica mezcla de música urbana, hip hop, cumbia y baladas con ciertos toques de rock. La cantante se mostró muy emocionada por la respuesta cariñosa y masiva de un público masivo y de alto volumen, conectando con su flow y saltando mientras el sol bajaba y la tarde se escapaba, siguiendo los pasos del cuerpo de baile.

Nicki se encargó de agradecer tanto amor constantemente y estuvo siempre preocupada de la hidratación de la gente.

Para finalizar su show, liberó “Wapo traketero” con un solo de guitarra afilado y una multitud coreando con intensidad para coronar un debut soñado.

Caía la tarde y el Escenario VTR Stage era testigo de uno de los números más esperados de la jornada y del festival: Machine Gun Kelly. El otrora rapero estadounidense, ahora reconvertido, entregó un espectáculo estrictamente pop punk. Si esperábamos una señal en suelo nacional del revival de este género, lo que sucedió el día domingo en el Parque Bicentenario de Cerrillos fue el mejor ejemplo. Un número cargado de actitud irreverente en la figura del vocalista, que no temió en romper las reglas y subirse arriba de la carpa de la mesa de sonido o de fumar arriba del escenario. Incluido un cover de Paramore, sin duda Machine Gun Kelly fue un ataque de pop punk estéticamente correcto acompañado de un sonido potente y furioso.

Tras la caída de ciertos números de la parilla original por diversos problemas, incluida la pandemia, el estadounidense Two Feet se sumó a última hora a esta versión del festival. El resultado fue una grata sorpresa, consecuencia de su convergencia entre electrónica y rock por medio de guitarras brillantes y solos virtuosos que provocaron un transe magnético en aquellos asistentes del Escenario Axe. Agradecido constantemente por el público que llegó a verlo, Two Feet fue uno de esos momentos asombrosos que nadie se esperó.

Lucybell descargó una batería de hits inmortales y fundamentales en el repertorio del cancionero del rock de acá: “Luces no bélicas” con la tarde diseminándose  y una masa abundante que iba creciendo, “Fe”, y “Mataz«, melodía eterna y una guitarra filosa en manos de Cote Fonce), “Mil caminos” con miles de manos en un clap-clap galopante “Sembrando en el mar” y “ Sálvame la vida”, siguieron elevando el set y el ambiente. Momento justo para que Claudio hiciera una petición  de paz en Wallmapu, en el norte, en nuestras casas, paz para Palestina, Ucrania y el mundo. Un llamado a que el amor reine frente a la amenaza.

Foto: Lotus Producciones

“Cuando respiro en tu boca” flotó con un coro inmenso de un público que fue fluyendo con la banda en una celebración múltiple: el aniversario 30 de la banda, la chance de volver a tocar en vivo y de reencontrarse y el hecho de estar con vida en medio de tanto caos.

Cuando el set parecía cerrado, la banda decidió regalar un tema extra y desplegaron “Viajar” como un regalo inesperado para terminar la fiesta. Una forma de caer después de flotar durante potentes 45 minutos.

El cierre de la jornada dominguera de los escenarios principales fue a cargo de The Strokes. La mítica banda estadounidense liderada por Julian Casablancas se lanzó al Escenario VTR Stage, con un elegante retraso, para cargar contra el público por medio de una metralleta de éxitos que incluyó, para gracia de muchos, varias canciones de su muy buen último trabajo “The New Abnormal” (2020).

Caracterizado por cierta displicencia en su entrega, el líder y vocalista de The Strokes se las arregló para cautivar a los asistentes a esas horas de la noche por medio de bromas irónicas y pequeños comentarios entre cada canción. Enamorado al ritmo del “Olé, olé, olé, olé, The Strokes, The Strokes” que emanaba de la multitud, Casablancas y compañía jugó con el público y nos entregó un espectáculo visual y sonoramente sólido. Aún con el final un poco abrupto al ritmo de «Someday», The Strokes cerró con broche de oro la última jornada del festival, recordando el alma rockera de esta velada que ya cumple una década en suelo chileno.

Gracias por superar lo virtual y trascender juntos a lo físico, nuestras emociones resuenan al unísono , pronto estaremos juntos, en otro concierto, un abrazo de Zumbido.cl


Zumbido.cl

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