Álbum: «Spilt Milk»

Artista: Jellyfish

Género(s): Power Pop / Pop Progresivo

Año: 1993

Texto por: Ricardo Arriagada Gómez

Casos particulares de proyectos musicales que duraron poco tiempo, pero marcaron tendencias en diferentes dimensiones ha sucedido a lo largo de las décadas, y uno se cuestiona con preguntas tipo ¿Qué se pudo esperar para más adelante? Hoy, en esta sección damos tribuna a Jellyfish, grupo que estuvo solo cinco años en actividad y dos discos publicados, pero que el segundo, «Spilt Milk» (1993) tiene un aporte importante en los géneros del Pop, como también en lo que se cuenta en las escrituras, cumpliendo ya 30 primaveras de su nacimiento.

Por un lado, fue una producción ambiciosa y algo peligrosa en temas de gastos, decisiones entre integrantes con nuevo formato e ideas que querían despejarse de comparaciones, pero en otro lado terminó siendo un avance en lo presentado con «Bellybutton» (1990) con mejor carácter, interpretación y calidad musical que reúne un Pop Progresivo adictivo y teatral, junto con fortalezas del Power Pop que estaba en una época explosiva, incluso apareciendo justo antes en que Weezer interrumpió esa escena con el «Blue Album» (1994). Además, de otros subgéneros como el Pop Sicodélico, Sunshine Pop y más evidente con el Pop Barroco.

Es un disco muy curioso en sus temas y cómo te llegan al rostro, siendo la primera señal su introducción suave «Hush» como canción de cuna, haciendo presencia el uso de voces armonizantes que se replicarán en gran parte del álbum, para luego dejarse caer a los aspectos más fuerte del grupo en comparación a su trabajo anterior con «Joining A Fan Club» que toca asuntos como el fanatismo en la música y crítica dura a la manía desarrollada sobre el tele evangelismo y el lucro en cultos religiosos, concepto muy ardiente que se mete en el single «New Mistake» en relación a la función de un padre accidental, presentando una exquisitez instrumental desde los cotidianos hasta los detalles, alegres en cómo se perciben pero no tanto en lo que expresan; caso viceversa se muestra en «Bye, Bye, Bye» que se nutre con la incorporación de bronces, banjo o acordeón.

Un tremendo punto a favor es su estructura macro-micro (como placa y como canciones), relatando historias que recuerdan a las Óperas-Rock, tales como la ficción escolar de «Sebrina, Paste and Plato» o la soberbia «Too Much, Too Little, Too Late» de gran estribillo que enganchan fácilmente. Mismo caso con la pieza central «The Glutton of Sympathy» que toma su vuelo y se completa de forma extraordinaria. Hay momentos divertidos como en «He’s My Best Friend» que es básicamente una oda a la masturbación, o más reflexivos como los sueños y la riqueza en «He’s My Best Friend» siendo de las más relajadas y grandes arreglos. La banda en su formación con Andy Sturmer, Roger Manning y Tim Smith, contó con apoyos fundamentales en las orquestaciones y tipos de cuerdas, en especial con el sonido de guitarras que tuvo en sus filas a un joven Jon Brion participando.

En su tracklist, dentro de los instantes más potentes y que demuestran la sustancia sólida de este trabajo, se encuentran el sencillo «The Ghost At Number One», fuerte no solo por su carisma que tiene influencias del Pop Barroco -especialmente de The Beach Boys– y que tiene un ritmo pegadizo, sino por su contenido sobre temas entre la muerte y la glorificación póstuma, evadiendo los problemas que llevaron a esa resolución. «Al lis Forgiven» es posiblemente la más cargada de Power Pop, con gran uso de batería por parte de Andy (quien además canta) y guitarras. Finaliza con «The Ghost At Number One» siendo el másambicioso, que toma un pedazo del resto -armonías, suavidad, irreverencia, ternura, arreglos orquestales- y se juntan para cerrar el álbum de manera brutal.

«Spilt Milk» tuvo un injusto destino en su momento, pero al paso del tiempo ha crecido su interés y ha significado un legado que involucra ramas del Pop que juegan con lo directo y lo creativo, más cuando trató temas que reflotaban mucho en la juventud, composiciones hechas con magia que hechizan al oyente y en pensamientos ácidos hacia la religión que golpean como hachazos. Cumpliendo tres décadas de vida, uno hasta ahora se sorprende con este trabajo. Clásico.

Lista de canciones:

01. Hush

02. Joining A Fan Club

03. Sebrina, Paste and Plato

04. New Mistake

05. The Glutton of Sympathy

06. The Ghost At Number One

07. Bye, Bye, Bye

08. All Is Forgiven

09. Russian Hill

10. He’s My Best Friend

11. Too Much, Too Little, Too Late

12. Brighter Day


Zumbido.cl

0 Comments

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *